miércoles, 9 de enero de 2008

El elefante: el rey de Sri Lanka


Me sorprendió la cantidad de elefantes que se encuentran en Sri Lanka.
Aunque el elefante asiático no tiene la majestuosidad de su pariente africano, es un animal que cae simpático. 









Se afirma que están en peligro de extinción y la verdad es que cuando viajas a Sri Lanka cuesta creerlo. A principios de siglo XX había unos 12.000 elefantes censados, mientras que en la actualidad hay unos 2.500 en estado salvaje y unos 300 domesticados. La disminución de las zonas boscosas obliga a los paquidermos a buscarse la vida fuera de su hábitat natural, enemistándose con los agricultores por destrozar sus cosechas o acercándose a los vertederos para alimentarse de basura.







Los elefantes ocupan un destacado lugar en la cultura de Sri Lanka y matar a uno de ellos constituye una terrible ofensa.
Son los protagonistas de la mayor fiesta anual (julio/agosto) del país, la Esala perahera de la ciudad sagrada de Kandy, en la cual durante diez días, 50 ó 60 elefantes engalanados con mantos bordados con hilos de oro y joyas, desfilan junto a bailarines, músicos, penitentes, acróbatas, malabaristas, tamborileros, portadores de antorchas, faquires y grupos de jóvenes levantando banderolas.
Uno de ellos lleva en su lomo el cofre en el que se guarda el diente de Buda, el tesoro más preciado del país, aunque, en realidad, sólo se exhibe el cofre. El diente nunca se saca del templo Dalada Maligawa.
Allí se guarda el reverenciado diente de Buda y una serie de cuadros escénicos que relatan su historia: el diente sagrado fue traído a Ceylán en el siglo IV a. C. Su interés radica en que siempre se consideró un valor indispensable para el derecho al trono. Se transportaba de un lugar a otro, a medida que cambiaba la capital, hasta que fue definitivamente depositado en el templo Dalada Maligawa.







El Parque Nacional de Yala también es un buen lugar para observar elefantes salvajes así como una buena representación del resto de fauna asiática. Sin embargo, lo que más me impactó fue encontrarnos de noche un elefante salvaje en medio de la carretera mientras se adentraba en la jungla, lo que provocó un buen esquivazo con el coche.
Se pueden observar en los ríos mientras les dan un baño o incluso en los templos. En el Templo del Diente de Buda, en Kandy, pudimos ver como diferentes familias van a pasar los niños pequeños por debajo de la barriga del "animalito" que se encuentra en el patio para que les dé buena suerte. Incluso las propias mujeres, como símbolo positivo de fertilidad.




Cerca de Kandy se puede visitar el orfanato de elefantes de Pinnewala. Es un lugar muy turístico, quizás demasiado a mi entender, pero si se viaja con niños les va a encantar. En 1975, el gobierno del país creó ese centro para salvar a los elefantes abandonados o huérfanos. Actualmente hay entre 60 y 70 animales, y han nacido allí más de 20.








El orfanato intenta simular su hábitat natural. Les llevan al río dos veces al día para el baño, y a todos los pequeños menores de tres años se les complementa la dieta con biberón, a la vez que los veterinarios del centro se encargan de su buen estado de salud. Un animal adulto come cada día alrededor de 76kg de hojas frescas y unos 2kg de maíz y subproducto de arroz. ¡Casi nada!








Para los amantes de estos magníficos animales, Sri Lanka es un país ideal para poder disfrutar de ellos.


2 comentarios:

  1. maRee!
    alGun diaa m'agafarà alGoo amb aQuestes fotoS Q poses...
    ¬¬"

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  2. Interesante historia y bonitas fotos, DAKAR.

    Curiosamente yo tambien he publicado una historia sobre elefantes en Sri Lanka en mi blog hoy mismo. Echale un vistazo, creo que te puede resultar interesante.

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