lunes, 2 de junio de 2008

Jardines Majorelle, Marrakech


Cuando esta mañana escuchaba la noticia de la muerte del gran modisto francés Yves Saint Laurent, me ha venido a la memoria el agradable paseo que realizamos por los Jardines Majorelle, en Marrakech.
Viajamos a la ciudad marroquí a finales del pasado mes de septiembre y dedicamos unas horas de una calurosa tarde a visitar los Jardines Majorelle, recomendados en todas las guías de viajes y folletos turísticos, en los cuales siempre se menciona que el actual propietario es (bueno, era) Yves Saint Laurent, como si ello fuera una garantía del buen gusto y del glamour.
La mejor manera de acercarse hasta allí es en taxi, puesto que queda algo alejado de la Medina. Después del regateo de rigor, pagamos 20 dirhams (1.8 € aproximadamente) desde la Plaza Djema el Fna.
A parte del interés meramente botánico, la visita de los jardines es muy recomendable porqué son como un oasis de paz dentro de la caótica ciudad y permiten descansar del barullo y las multitudes que invaden la Medina a todas horas.





Como jardín botánico los hay mejores, pero la originalidad lo convierte en un sitio único que ha trascendido al público como parte de la obra de su creador, el pintor Jacques Majorelle.
Nació en Nancy (Francia) en 1886 y en 1919 se trasladó a vivir a Marrakech atraído por su luz y su color, que plasmaba en sus pinturas.
A principios de los años 20 compró una finca de palmeras donde se hizo construir al cabo de unos años la casa estilo Art déco inspirada en la arquitectura de Le Corbusier. Como gran enamorado de las plantas, empezó a diseñar los jardines que en 1947 abrieron sus puertas al público.
En 1962 tuvo un grave accidente de automóvil que le obligó volver a Francia donde murió.
En 1980 el modisto Yves Saint Laurent y su entonces pareja Pierre Bergé compraron la propiedad y llevaron a cabo un importante proceso de restauración, optimizando el sistema de riego, lo que permitió aumentar significativamente el número de especies.
Al entrar, lo primero que llama la atención es la explosión de color en azul y amarillo. Un azul intenso con nombre propio: el azul Majorelle. Fue en 1937 cuando el artista francés pintó su villa con ese tono que ha dado nombre al color, un color que contrasta con el verde de la vegetación y las sinuosas formas de los cactus.





Se encuentran una buena colección de plantas procedentes de los cinco continentes pero destacan las mil y una especies de cactus, difíciles de encontrar concentradas en cualquier otro lugar. También hay cocoteros, bambúes y buganvillas entre otras.
Sentarse en uno de sus bancos, bajo la sombra de una palmera y escuchar en silencio el canto de los pájaros y la agradable melodía del agua, es un verdadero placer. Siempre y cuando no coincida la visita con algún autocar de tour organizado, por lo que es recomendable acudir a primera hora de la mañana. En nuestro caso, fuimos por la tarde y gracias a la divina providencia no encontramos demasiado gentío, lo que ayudó, y mucho, a que el lugar no perdiera gran parte de su encanto.
La casa que fue el taller y lugar de inspiración de Jacques Majorelle, es actualmente un museo que acoge la colección particular de arte islámico de Pierre Bergé y de Yves Saint Laurent.
También hay una tienda donde se venden diferentes objetos, con la ventaja que no hace falta regatear pero con el inconveniente de que no es precisamente barato, como tampoco lo son los precios de la cafetería. Nos cobraron por un te exactamente lo mismo que por la entrada a los jardines (30 Dh por persona).





Se dice que en este lugar, el diseñador de moda encontraba la inspiración para muchos de sus trabajos, ¡quién sabe!. Es de esperar que sus herederos a través de la Asociación que se creó en 2001 para salvar el patrimonio ecológico, histórico y cultural que representan estos jardines y el museo de arte islámico, sepan conservar el espíritu inicial de su creador Jacques Majorelle, tal como hizo Yves Saint Laurent. Buen viaje, Monsieur.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.