viernes, 10 de octubre de 2008

Bruselas, la capital del cómic


Nunca he sido una fiel seguidora de las aventuras de Tintín pero Josep Maria se ha tragado infinidad de veces las múltiples historias que juntos protagonizaron Tintín y su inseparable perro Milou, el capitán Haddock, el profesor Tournesol, los Dupont et Dupond o la Castafiore, entre otros.












Por ese motivo, cuando el pasado mes de mayo viajamos a Bélgica, no encontré excusa alguna para no visitar el Centro belga del Cómic que se encuentra en la capital del país, Bruselas.
Este original museo está instalado en los antiguos almacenes Waucquez del año 1906, construidos para albergar un comercio intermedio de sábanas. Se trata de un edificio amplio y con mucha luz, lo que hace que la visita resulte muy agradable.
La finalidad del Centro es trazar la historia del cómic en Bélgica pero destacando la figura de Hergé y su personaje Tintín.








Desde 1929, año en que su creador Georges Prosper Remi, más conocido por Hergé (de la pronunciación de las iniciales R.G.) escribió la primera aventura, el joven Tintín se ha convertido en un verdadero fenómeno. Su actitud valiente y decidida y su lucha contra las injusticias son valores que no saben de modas ni edades y ese rubiales de edad indefinida se ha convertido en un héroe que ha traspasado todas las fronteras. Lo que más me gusta de Tintín es que a sus 79 años conserva un espléndido aspecto juvenil, no ha perdido ni un pelo de su característico tupé, no ha criado barriga cervecera, no tiene patas de gallo, ni reuma ni artrosis y ni siquiera la ropa que viste ha pasado de moda.
Dan la bienvenida al museo, un busto de Tintín a un lado de la escalera de entrada y la reproducción en 3D del cohete que le llevó al espacio, al otro lado.
El Espacio Hergé, creado en torno a una reconstitución gigante de la fachada del castillo de Mulinsart está dotado con ampliaciones, maquetas y numerosos elementos interactivos que permiten comprender mejor la obra de Hergé
En la planta baja hay un espacio reservado a la exposición de la colección de 5000 planchas originales por rotación regular de 200 unidades.
También se puede seguir la evolución del tebeo y del cómic a los dibujos animados, con la ayuda de diferentes maquetas y máquinas.
Es un museo recomendado para todas las edades pero muy enfocado a los fans del cómic que disfrutarán de lo lindo.
Además, alberga una biblioteca de más de 30.000 obras disponibles, totalmente informatizada y considerada la mayor comicoteca del mundo.






Por si fuera poco, la ciudad de Bruselas ha diseñado una “ruta del cómic” y con la ayuda de un plano se pueden descubrir en diferentes murales a varios de los grandes héroes del cómic belga: Tintín, Asterix, los Pitufos, Blake y Mortimer, Lucky Luke…
Te los puedes encontrar escondidos en cualquier calle o en cualquier rincón del centro histórico pero también en la recepción de un hostal, dentro de un bar o en una estación de metro. Algunos de estos murales se encuentran en zonas periféricas, pero el plano que facilita la oficina de turismo ayuda a encontrarlos sin ninguna dificultad.
Un bonito y original homenaje de la capital del cómic mundial a todos sus inmortales personajes y a sus creadores.










No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.