domingo, 27 de abril de 2008

L'Alguer, con acento catalán


Con un grupo de amigos, decidimos visitar la costa norte de la isla de Cerdeña durante el puente de mayo de 2004, centrándonos básicamente en la ciudad de L’Alguer y alrededores (Alghero en italiano, S’Alighèra en sardo y L’Alguer en catalán).
Así pues, procedentes de Girona en vuelo de Ryanair, aterrizamos en aquella parte de la isla dispuestos a conocer la Barcellonetta, nombre con el que también se conoce a la ciudad. Situada en la costa noroccidental, en la famosa Riviera del Corallo, tiene el centro histórico más bello y mejor conservado de la isla. Resulta muy interesante y curioso a la vez, que la cultura catalana se ponga de manifiesto a tantos kilómetros de casa y que determinados hechos históricos nos hayan unido a esta encantadora ciudad italiana.




lunes, 21 de abril de 2008

Un viaje a Laponia


Calculo que debía ser a mediados de los 90 cuando leí un editorial de Carlos Carnicero en una conocida revista de viajes. Hablaba de unas vacaciones de ensueño en la Laponia Finlandesa, país que en aquellos años se empezaba a promocionar turísticamente hablando. La idea de dormir en una cabaña de madera en pleno bosque, con su propia sauna, la chimenea, a orillas de un lago, la barca a remos... era una idea no poco tentadora.
Desde aquel momento, Finlandia y, concretamente la región de Laponia, pasó a formar parte de nuestra larga lista de futuros destinos, pero no fue hasta 2002 cuando nos decidimos.
Después de pasar unos días en Helsinki y alrededores, cogimos un avión rumbo a Rovaniemi, la capital administrativa de la región ártica. Es una gozada sobrevolar Finlandia: bosques y lagos van configurando un paisaje que visto desde el aire se puede admirar en toda su dimensión.
Para los amantes de los blancos paisajes y las actividades en la nieve, los meses de invierno deben ser una auténtica maravilla, pero nosotros preferimos la época en que los días son más largos. Después de los meses de invierno prácticamente "a oscuras" debido a las escasas horas de luz, los finlandeses disfrutan al máximo del corto verano, siendo la noche de San Juan la que da el disparo de salida. Laponia es un área geográfica de 93.937 km2 situada al norte de Finlandia y que cubre casi una tercera parte del país. Unas 200.000 personas viven allí, la mayoría en las ciudades, mientras que las zonas más nórdicas tienen una densidad de población entre 0.2 y 0.8 habitantes por km2.
Las típicas kesämokki o cabañas tradicionales finlandesas se pueden encontrar por todo el país, desde las costas del mar Báltico y la Región de los Lagos hasta el entorno ártico de Laponia. Se acostumbran a alquilar por semanas, así que reservamos la primera semana de julio, coincidiendo con el período del "sol de medianoche". La cuarta parte del territorio finlandés se encuentra al norte del círculo polar ártico y en la zona más septentrional del país el sol no se oculta durante 73 días en verano.




lunes, 14 de abril de 2008

¡Qué noche la de aquel día! en Rinconcito Lodge (PN Rincón de la Vieja)


Aunque estábamos informados del pésimo camino que nos encontraríamos para llegar hasta el Rinconcito Lodge, el último tramo se nos hizo eterno. El Rinconcito Lodge está situado entre el Parque Nacional Rincón de la Vieja y el volcán Miravalles en la provincia Costaricence de Guanacaste. A pesar de quedar un poco alejado de los Parques Nacionales más concurridos del país, teníamos un especial interés por visitar el P.N.Rincón de la Vieja y el hecho de que fuera un lugar menos turístico le daba aún un mayor atractivo. La provincia de Guanacaste está situada en el extremo oeste del país, limitando al norte con Nicaragua. En lugar de llegar por Liberia – la capital de la provincia – como teníamos planeado en un principio, nos dejamos aconsejar y entramos por Bagaces. El paisaje de Guanacaste difiere significativamente del resto de Costa Rica. Cuando se han recorrido unos pocos kilómetros ya empiezan a encontrarse amplias llanuras donde pasta tranquilamente el ganado. Los pueblos lucen su pequeña plaza de toros y la cultura "sabanera" predomina en toda la zona. Refiriéndose a los sabaneros y a su arte de montar, el cronista alemán Moritz Warner describe: "Es el sabanero una mezcla de hombre, llanero y centauro”. El Conde Maurice de Perigny que visitó Guanacaste en 1912 dice de ellos: “Son hombres que llaman la atención, sentados sobre la albarda en caballos que hacen cabriolas, brincan y galopan con gran soltura”.


lunes, 7 de abril de 2008

Un paseo de Cascais a Estoril


Si se viaja a la capital lusa, una opción interesante para escapar del agobio de la ciudad, es acercarse a dos de los principales enclaves de la llamada Riviera portuguesa: Cascais y Estoril. Se encuentran a unos 30 km al oeste de Lisboa desde donde se dispone de un buen servicio de trenes de cercanías, que permiten realizar cómodamente el corto trayecto.
Cogimos el tren en la estación Cais do Sodré y en una media hora nos plantábamos en Cascais.




miércoles, 2 de abril de 2008

Por el río Casamance

Como de costumbre, me levanté muy temprano, cuando apenas empezaba a clarear el día. Con el libro bajo el brazo y procurando no hacer ruido, cerré la puerta de la habitación y me dirigí al pequeño embarcadero que el propio hotel Kadiandoumagne tiene junto al río Casamance. Estábamos pasando unos días en Zinguinchor antes de dirigirnos a la isla de Carabane. Zinguinchor es la capital de la región de la Casamance situada al sur del Senegal; tierra de los diola, gente de una extrema amabilidad que tienen siempre a punto una amplia sonrisa y un “kassoumaye” por saludo. El hotel Kadiandoumagne es una maravilla, no abundan los lujos, pero la simpatía y profesionalidad del personal, sus cuidados jardines, su impecable limpieza y sobretodo su espléndida situación, lo hacen un lugar muy especial. Esta palabra tan larga y extraña “kadiandoumagne” que me costó lo suyo memorizar, en diola significa el nombre de una herramienta que se utiliza para trabajar el campo. Las llaves de las habitaciones del hotel van en unos bonitos llaveros de madera que lo reproducen.
Fui con la intención de leer un rato a orillas del río. A esa hora reinaba una tranquilidad absoluta y como todavía no apretaba el calor, se estaba de maravilla. Cuando voy de viaje es cuando más aprovecho para leer; en aquellos momentos tenía entre manos “L’ombra del vent” (La sombra del viento) de Carlos Ruiz Zafón al que estaba totalmente enganchada. De vez en cuando y sin perder el punto, cerraba el libro para contemplar la majestuosidad del río.
Cuando vi que ya empezaban a preparar las mesas para el desayuno me dirigí a la habitación a buscar a la familia.
Teníamos previsto hacer una excursión a la isla de los pájaros y a Djilapao y nos pusimos en marcha sin perder tiempo.