viernes, 16 de octubre de 2009

En el corazón de Europa: Poznan

Si pocos meses atrás me hubieran preguntado qué ciudad polaca sería la primera en visitar, hubiera afirmado sin dudarlo que ésta sería Cracovia. Cracovia forma parte de mi lista interminable de futuros destinos esperando que algún día llegue el momento oportuno. No me gusta sentirme manipulada y quiero ser dueña de mis propias decisiones pero a veces … dejarse llevar por determinadas circunstancias entra también dentro del juego de la improvisación. Así pues, los señores de Ryanair tuvieron la culpa de mi cambio de planes. No me pude resistir a tomar el avión que me llevaría desde Reus -a 5 escasos kilómetros de casa- hasta Poznan, ciudad poco o mejor dicho, nada conocida para mi hasta hace unos meses. Empecé a buscar información y todo lo que leí me acabó de convencer. Sería el destino ideal para una escapada de 4 días aprovechando la fiesta del 11 de septiembre que este año 2009 caía en viernes.
Aunque un poco justos de tiempo, pudimos combinar la estancia para conocer tres magníficas ciudades de la gran Polonia: Poznan, Wroclaw y Torun.
Dedicaré un capítulo del blog a cada una de estas ciudades, esperando poderlo completar algún día no demasiado lejano, con Cracovia.




Con unos 580.000 habitantes, Poznan es una de las ciudades más grandes del país. Capital de la provincia de Gran Polonia y lugar donde nació Polonia hará unos mil años. A pesar de no ser un destino turístico de primer orden, la oferta hotelera es amplia y se pueden conseguir buenos precios de alojamiento siempre y cuando no se celebre alguna feria.
El espíritu comercial de Poznan no viene de cuatro días. Desde 1925 se organiza la Feria Internacional anual, convirtiendo a la ciudad en un importante centro de negocios y de celebración de convenciones. Esto no significa que sea gris y aburrida, de traje y corbata. El gran número de estudiantes que concentra la ciudad dan vida a sus calles y a sus plazas y la fiesta está asegurada. Hay que tener en cuenta que la primera escuela de educación superior en Poznan, la Academia Lubranski, fue fundada en 1518 y actualmente alberga más de 10 escuelas superiores.
En el siglo X, el Duque Mieszko I la escogió como una de las capitales de su Ducado y en el año 968 se construyó la Catedral, la primera de Polonia. La situación de la ciudad en las rutas comerciales europeas, favoreció su expansión y desarrollo. Después de una época de esplendor, empieza el declive a partir del siglo XVII, primero con la invasión sueca y luego con las epidemias de peste y varios incendios. En el siglo XVIII y con el nombre de Posen estuvo bajo dominio de Prusia durante más de cien años. Recuperada por Polonia después de la I Guerra Mundial, se volvió a perder en favor de la Alemania nazi en la II Guerra Mundial.
Posteriormente y bajo dominio soviético, demostró su carácter valiente y decidido siendo la primera ciudad que se levantó contra el régimen ya en 1956. Miles obreros se manifestaron como protesta por la precaria situación económica y más de 70 personas perdieron la vida.

Llegamos al aeropuerto de Lawica que se encuentra a tan sólo unos 5 kilómetros de la ciudad. La opción más rápida para llegar al centro es la línea de bus L Express pero teníamos que esperar bastante rato a que llegara el siguiente bus. De todas formas, el bus nº 59 tiene una mayor frecuencia y sólo tarda unos 30 minutos en hacer el recorrido hasta el centro. Los billetes (3.60PLN) se compran en el quiosco del interior o en la máquina que se encuentra justo en la parada, pero no en el mismo autobús. Se pueden adquirir billetes en base al número de paradas o por un tiempo determinado (sale rentable siempre que no sea en hora punta). Del aeropuerto a la ciudad, con un billete de 30 minutos es suficiente.
Pasamos rápidos y veloces por el hotel con ganas de salir a comernos la ciudad. Bajamos por la gran avenida Sw. Marcin donde los tranvías circulan sin parar. La primera imagen de Poznan me recuerda otras ciudades del ex bloque comunista. Bonitos edificios con la fachada ennegrecida pidiendo a gritos un buen lavado de cara, algunos feos bloques de pisos color cemento y bastantes monumentos y edificios ya restaurados que muestran todo su esplendor.



Nos detenemos ante el edificio de estilo neo renacentista del Aula Universidad y enfrente se levanta la estatua de Adam Mickiewicz, el poeta más importante del país. Al otro lado, el Castillo del Emperador (Zamek Cesarski) que luce imponente después de su restauración. Este gran edificio fue construido entre 1905 y 1910 por el último emperador de Prusia, Guillermo II, bajo un criterio de levantar una ciudad moderna y monumental. Posteriormente y durante la II Guerra Mundial, se planeó una reconstrucción del edificio como una de las residencias de Hitler. Actualmente es un Centro Cultural donde se realizan conciertos y exposiciones. El día de San Martín se abren las puertas al público y se pueden admirar sus interiores.
A escasos metros y detrás de un bonito parque, se levanta el Gran Teatro, construido en 1910 en estilo neoclásico. Desde 1919 es la sede del Teatro de la Ópera y fue en este lugar donde se representó la primera ópera, acabada la II Guerra Mundial.
Seguimos caminando y desviamos en dirección a la calle Polwiejska, zona peatonal repleta de comercios. La estatua del Viejo Marych (2001) nos da la bienvenida. Representa un ciudadano imaginario de Poznan creado por el actor Marian Pogasz en un popular programa de radio que duró del 1983 al 1999 cuando murió el actor. Se trataba de cortas historias explicadas con el especial acento local. El personaje del Viejo Marych se desplazaba al trabajo en bicicleta y mientras iba observando a la gente, hablaba de diversos temas, como la situación política de la época. La cara del Viejo Marych, es la del actor Marian Pogasz, su creador.






Al principio de la calle, se encuentran algunos puestos de mercado, pero le siguen las típicas tiendas, especialmente de ropa, que se encuentran en tooooodas las ciudades europeas por no decir del mundo mundial. Sin embargo, hay algo que merece la pena: Stary Browar. Por norma general, soy bastante reacia a acudir a los macro centros comerciales. Me aburren enormemente, me agobian y acostumbro a salir de malhumor, pero he de reconocer que este enorme centro comercial me encantó, es realmente precioso.









Se trata de una antigua fábrica de cerveza del 1890, la “old Huggers”. En 2002 empezó el proyecto de construcción de este centro y acabó en 2007 con un resultado realmente acertado. Se han conservado la mayor parte de elementos de la antigua fábrica y se ha convertido en uno de los lugares de Poznan que, según mi opinión, son imprescindibles para el visitante. Aquí es donde comimos ese primer día, en una mesa junto al gran atrio central. Hay una variada oferta gastronómica a buen precio y los diferentes negocios comparten el área de mesas. Al lado, hay una zona wifi donde los estudiantes aprovechan el tiempo con sus portátiles.
Después de comer, nos dirigimos al verdadero corazón de la ciudad: Stary Rynek o Plaza del Mercado Viejo, una gran plaza cuadrada de 141 metros de lado.









Cuando se llega a la plaza desde la estrecha calle, la primera sensación es que te faltan ojos para admirar tanta belleza. En los cuatro lados se levantan interesantes edificios de diferentes estilos y en medio destaca el Ratusz o Ayuntamiento. Los restaurantes y cafeterías ocupan todos y cada uno de los bajos de las casas y en cada esquina de la plaza se levanta una fuente. Están dedicadas a Neptuno, Marte, Apolo y Proserpina. Esta última es la más antigua, construida en 1776 en estilo rococó. Las tres restantes son muy recientes, pero quedan estupendamente bien.







El mercado se estableció en la plaza en el año 1253 y las casas de madera originales se fueron substituyendo por casas de piedra. Igual que tantas otras ciudades de Polonia, la II Guerra Mundial destruyó gran parte de su patrimonio. La plaza quedó en un 60% arrasada y la reconstrucción se llevó a cabo siguiendo el modelo original.
También quedó muy dañado el bello edificio del Ayuntamiento renacentista construido entre 1550 y 1560 pero hoy en día es un bello monumento. Consta de tres pisos con amplias arcadas y tres torres en la parte superior. Cada mediodía, dos pequeñas cabras mecánicas situadas en la torre del reloj marcan la hora recordando una antigua leyenda que las ha convertido en el símbolo de Poznan. Se dice que cuando acabó la construcción del reloj, Bertel Wolf decidió mostrar su trabajo a las autoridades locales. Mientras se estaba preparando la fiesta oficial, se le escaparon dos cabras al cocinero, las cuales fueron a parar a la torre del reloj. Los visitantes concentrados en la plaza vieron como se embestían con los cuernos y se decidió añadir un mecanismo adicional al reloj con la imagen de estos animales.
El edificio del Ayuntamiento alberga el Museo de Historia de la Ciudad el cual visitamos (5.5 PLN). Destacan la Cámara Real, la Cámara de la Corte y el Gran Hall de entrada, con unos magníficos frescos.
















Al salir del museo volvemos a disfrutar de la plaza, mirando y admirando todos los rincones. En el centro y justo al lado del Ratusz o Ayuntamiento se levantan las antiguas casitas de los comerciantes, cada una pintada de distinto color. Los comerciantes vivían en la planta superior y bajo los soportales vendían sus mercancías.







En un rincón, pasa un poco desapercibida la famosa estatua de Bamberka, una rolliza mujer con la vestimenta típica de los habitantes de esta ciudad alemana, cargando dos recipientes de agua. La estatua recuerda que entre 1719 y 1750, centenares de familias de Bamberg llegaron a Poznan para repoblar los pueblos de sus alrededores después de la devastación producida por la guerra y por las epidemias.



Abandonamos la Plaza y nos centramos en las calles cercanas que conservan la mayor parte del patrimonio de la ciudad. Visitamos la magnífica aunque muy recargada Iglesia barroca de San Estanislao y el contiguo conjunto de Convento e Iglesia de los Jesuitas.







En la iglesia me llamó la atención la larga cola de gente que estaba esperando para confesarse, hecho que se iría repitiendo en varias de las iglesias que visitamos tanto en Poznan como en las otras ciudades. Un % muy elevado de los polacos son católicos practicantes, y llenan las iglesias durante la celebración de la misa. Por otro lado, no sé si los viernes es día de casorios, porque nos encontramos con 5 bodas por los alrededores de la plaza.




En vistas de tanta animación, decidimos sentarnos en una de las terracitas para degustar tranquilamente una suave Lech, la cerveza local, y un generoso capuchino. Sin movernos de la plaza visitamos en un plisplas la exposición sobre reliquias tibetanas en el Palacio Dzialynski. El dinero recaudado iba para ayudar a la construcción de un templo en la India. Subiendo la cuesta de la calle San Francisco, nos encontramos otra pareja de recién casados con su comitiva.









Al final de la calle se encuentra la Iglesia de San Francisco cuyo sencillo exterior esconde la riqueza de su barroco interior, adornada además con flores, lazos, tules y velas. Sí, ¡otra boda!.




Nos alejamos del centro y a pesar de que hay un buen servicio de tranvías nos apetecía andar. Llegamos a Ostrow Tumski, la isla de la Catedral donde nació la ciudad de Poznan.




Antiguamente fue una isla del río Warta pero actualmente de isla sólo conserva el nombre. Aquí se encuentran importantes edificios religiosos presididos por una gran estatua del Papa Juan Pablo II, posiblemente el polaco más famoso. Entramos a visitar la Catedral, la primera de Polonia, levantada en el siglo X y destruida posteriormente en varias ocasiones. Destacan también los edificios de la Psalteria, lugar donde se entonaban los salmos y la Iglesia de Nuestra Señora construida en 1430.




Después del recorrido por el solitario Ostrow Tumski (donde no encontramos ni un solo turista), queríamos acercarnos hasta el Lago de Malta, zona de recreo para los habitantes de Poznan. Como estaba ya oscureciendo y el cansancio se empezaba a notar, descartamos la idea y acabamos de pasar la tarde en la antigua cervecería de la Calle Polwiejska.

14 comentarios:

  1. María Teresa:

    Gracias por compartir el relato. No había oido hablar de esta ciudad que tal y como nos las enseñado me parece bonita y muy interesante para visitar. Habrá que hacer una parada y fonda cuando vaya a Polonia, otro destino pendiente y bastante desconocido.

    Un saludo

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  2. Gracias Fernando.
    La verdad es que me esperaba mucho menos de Poznan y me sorprendió positivamente. Fueron pocos días pero bien aprovechados.

    Saludos

    M.Teresa

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  3. Me ha pasado como a ti, Ryanair marcó mi destino. En mi caso a Wroclaw, y fué un acierto. Felicidades por el relato y las fotos

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  4. Hola Jordi. Muchas gracias por tu comentario.
    La pequeña parte de Polonia que conocimos nos encantó. Espero poder ir algún día a Cracovia y a Varsovia.
    Saludos

    M.Teresa

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  5. Me he quedado impresionada por el relato de viajes que haceís. Mi felicitación. ¿podría preguntaros cómo os desplazasteis de una ciudad a otra?

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  6. Muchas gracias por tu comentario. Para desplazarnos utilizamos el tren. En Polonia es un medio de transporte que funciona muy bien aunque un poco lento en algunos casos. De todas formas, cuando estás de vacaciones ¿para qué ir con demasiadas prisas, no?.

    Un abrazo

    M.Teresa

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  7. Poznan es increible yo la recomiendo desde aqui a tod el mundo un saludo

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  8. Hola Poznan
    Totalmente de acuerdo contigo en cuanto a tu recomendación.
    Gracias por tu comentario.

    Un saludo

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  9. Hola,

    quiero visitar Poznan en Polonia y no se donde puedo quedarme. He encontrado este hostal www.blooms.es Alguien lo conoce y puede ayudarme?

    gracias

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  10. Hola anónimo,

    No conozco el hostal que comentas. Nosotros estuvimos en un hotelito llamado Gaja.

    www.gaja-hotel.pl
    hotel@gaja-hotel.pl

    No sé qué tal estará ahora y cómo andará de precio.
    Pásalo muy bien en Poznan!!

    Saludos

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  11. Hola! mi nombre es Noelia, acabo de encontrar este blog y aunque el último comentario ya fue hace unos años, quería dejar mi granito de arena.
    Hace tan sólo 6 días que he vueto de mis vacaciones en Poznan, y han sido nada más y nada menos que 22 días! mi pareja se fué a vivir allí por 3 meses, y me fui a pasar toda la navidad.
    Lo pasamos de maravilla, por supuesto hemos visitado los lugares que mencionas, y algunos más! teníamos programada una escapada de fin de semana a Berlín y Cracovia, aprovechando la cercanía, pero mi chico se puso enfermo y hubo que cambiar de plan.
    Nosotros somos unos turistas un poco raros, ya que no solemos buscar qué lugares debemos visitar, si no, que preferimos descubrirlo haciendo excursiones y he de decir, que en Poznan se albergan lugares espectáculares, mencionar sus lagos (el ya citado Lago Malta entre ellos) y parques naturales; Park Solacki, y por supuesto el Cytadela (parque creado sobre los restos de una fortaleza prusiana de la que aún se puden ver algunos restos.También hay un cementerio y un Museo Militar donde se exhiben al aire libre vehículos y armas utilizados en diferentes guerras). No puedo decir los nombres del resto de lagos y parques, pues dimos con ellos casualmente.
    Mencionar también que ahora en invierno hay que ir MUY abrigados, pues nosostros íbamos hasta las cejas y aún así el frío era crudo, días de -14 grados y nieve! por otra parte eso también tiene su encanto.
    A nosotros la comida, en general no es de nuestro estilo, su gastronomía tiene influencias de muchos países vecinos, e imagino que por el clima, son platos muy copiosos, muchas coles, potajes, y carnes.. aunque si tienes platos ricos y típicos, debeis probar los Pierogis (una especie de ravioli gigante relleno de multitud de cosas, salados o dulces, los hacen al horno o hervidos, ambas formas están muy buenos); el zúrek (una sopa que se sirve en el centro de un bollo grande de pan y lleva ajo, huevo cocido...); zapiekanka (es similar a un panpizza pero con una masa crujiente muy buena y lo sirven con salsa de ajo por encima)... etc.
    Lo mejor sin duda de la ciudad: los precios. Nosotros hemos comido por 1,25€ cada uno, increíble!! el transporte público sin duda, baratísimo el tram (tranvía), tren y buses, además cuentan con un amplio número de líneas.
    Y luego mencionar que es una ciudad "distinta" a mi me sorprendió y estoy muy contenta con mi estancia allí. Mi chico se vuelve en una semana, pero tenemos claro que volveremos, aunque sea como punto entre otras ciudades que nos encantaría conocer.
    Espero que mi mensaje os haya servido.

    Un saludo para todos!

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    1. Hola Noelia! Muchísimas gracias por tu valiosa aportación. A nosotros Poznan también nos sorprendió, nos encantó su plaza, el ambiente... además tuvimos unos días estupendos (fue a mitad de septiembre) y esto siempre influye.

      Un abrazo y encantada de que hayas pasado por aquí.

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  12. Hola M.Teresa! Estamos haciendo un tour por Polonia, Poznan no estaba dentro de nuestro recorrido, pero hemos visto y leídos cosas que nos ha llamado la atención.
    Sólo nos queda 1 día y medio para poder visitar Poznan, hemos pensado que entre eso y nada...
    Sería posible visitar lo más esencial en ese plazo?
    Saludos

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    Respuestas
    1. Hola! En un día y medio tenéis más que suficiente para visitar lo más interesante de Poznan. El centro histórico es pequeño y se recorre muy fácilmente.
      Espero que os guste! Saludos.

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