viernes, 27 de marzo de 2009

Isla de Gozo, donde Calipso sedujo a Ulises


Afirman que Gozo, cuyo actual nombre se lo dieron los españoles, es la isla donde Calipso sedujo a Ulises.

El estudioso griego Calímaco que vivió en el siglo III antes de Cristo, sostuvo que Gozo es Ogigia, la isla de la diosa del mar Calipso que aparece en la Odisea de Homero. Se dice que atrajo a Ulises cuando regresaba de Troya y lo mantuvo cautivo durante 7 años en una cueva hasta que Zeus le mandó liberarlo. 
Los isleños prefieren el nombre de Ghawdex (pronunciado “oudesch”), un topónimo árabe anterior al nombre impuesto posteriormente. Es una isla preciosa con un ambiente tranquilo y una personalidad propia que la diferencia de Malta, su vecina y hermana mayor.




miércoles, 18 de marzo de 2009

Khajuraho y el arte de amar


Khajuraho es una pequeña población de la India que se encuentra en el Estado de Madhya Pradesh, al sur del valle del sagrado Ganges y al norte de la elevada meseta de Deccan. Cuesta imaginar que esta zona rural tapizada de campos de arroz, trigo y mijo fuera alguna vez tan importante.
El motivo de volar hasta Khajuraho no era otro que el interés que teníamos por visitar los magníficos templos del período Chandella construidos entre los siglos X y XII.
Una bonita leyenda cuenta el origen de la dinastía Chandella que gobernó esta región durante cinco siglos.




viernes, 6 de marzo de 2009

Gibraltar - Un paseo por la Roca

Una ya tiene sus añitos y mientras que algunos recuerdos de infancia se van diluyendo hasta casi desaparecer, otros los tengo tan presentes que me parece que sucedió ayer. El 6 de abril de 1968 era un día grande, un gran día que se repetía año tras año y que paralizaba a todo el país.
Eran aquellos tiempos gloriosos de la TVE, cuando sólo existía un canal (en blanco y negro, claro!) y todo el mundo se sentaba delante de aquella mágica caja que transmitía ilusión y que hacía soñar. Cada vez que echo la vista atrás me doy cuenta de que los años van pasando demasiado rápido, pero me siento también una privilegiada por haber vivido una época fascinante. A lo que iba… ese primaveral día celebraba el XIII Festival de Eurovisión, todo un acontecimiento de la época. Me faltaban 20 días para cumplir los 7 años y con el grupo de amigas hacíamos apuestas sobre qué canción se llevaría el primer puesto. En un principio, España iba a enviar a Joan Manuel Serrat para que cantara “La, la, la”, pero se le prohibió cantarla en catalán, por lo que fue substituido por Massiel. Aquella edición se celebró en el Royal Albert Hall de Londres y después de una disputada carrera de votos entre Massiel y Cliff Richard, el representante británico, la española se llevó el triunfo con 29 de los puntos. Reino Unido hizo repetir la votación al perder por un solo punto de diferencia, pero una vez repetida, volvió a ganar España.

Aunque aquel pegadizo Congratulations de Cliff Richard quedó en un segundo puesto, fue la canción del verano de 1968.

“Congratulations and celebrations
When I tell everyone
that you're in love with me
Congratulations
and jubilations
I want the world to know
I'm happy as can be”

Como aquello de cantar en inglés era demasiado complicado, algún iluminado pronto le sacó la traducción “made in Spain”, que aquel verano me cansé de canturrear sin tener ni la remota idea de qué era aquello del Peñón de Gibraltar.

“Congratulations me gusta el queso
también me gusta
la canción de La, la, la
y a los ingleses
de Inglaterra
que nos devuelvan
el Peñón de Gibraltar”

Todos estos nostálgicos recuerdos iban bailando por mi cabeza durante el trayecto en coche desde Jerez de La Frontera, donde estábamos pasando aquellos días de fin de año, hasta Gibraltar.
Tan cerca de España y a la vez tan lejos, Gibraltar es un territorio Británico situado en el peñón que domina la zona norte del estrecho de Gibraltar, donde se funden las aguas del Mar Mediterráneo y del Océano Atlántico. El Peñón de Gibraltar (en inglés The Rock) es una gran montaña rocosa convertida en fortaleza que pertenece a los británicos desde el año 1704.
Llegamos sin tener muy claro qué nos íbamos a encontrar y la primera impresión es un tanto confusa: una desordenada mezcla de antiguas construcciones portuarias, fortificaciones centenarias y edificios grises de nueva construcción.