domingo, 15 de noviembre de 2009

Neuschwanstein y los sueños de Ludwig

La figura del rey Luís II de Baviera ha sido y continúa siendo una de las que ha llenado más páginas de la Historia de Europa. Su vida se ha llevado a la pantalla en distintas ocasiones y su misteriosa muerte alimenta aun más la imaginación y el mito. Un hombre extremadamente sensible y refinado que, poco a poco, se aisló del mundo para dedicarse a un sueño: sus castillos y palacios. Leyendo su biografía no hace falta profundizar demasiado para llegar a la conclusión de que fue una persona infeliz y con enormes luchas internas. Sin embargo, el estado de felicidad o desdicha no son absolutos y seguramente también serían muchos sus momentos placenteros, especialmente los vividos en su infancia y juventud con su estimada prima Sissi, con su admirado Wagner o viviendo en su mundo de fantasía en el castillo de Neuschwanstein.




viernes, 6 de noviembre de 2009

Innsbruck, la bella ciudad de los Alpes

Además de su indiscutible belleza, otro de los motivos por los que decidimos alojarnos a orillas del Lago Wiessensee fue su proximidad a la frontera austriaca. Austria es un país de paisajes de ensueño, de cuentos de hadas y una de mis ilusiones era que mis padres pudieran conocer la región del Tirol.
Los pronósticos del tiempo anunciaban lluvias en Baviera pero sin embargo un día soleado en Innsbruck, lo que nos acabó de dar el empujón. Apenas a los 5 minutos de salir ya habíamos cruzado la frontera del país alpino y los 108 km que nos quedaban hasta Innsbruck los recorrimos en aproximadamente hora y media. No hay autopista ni otra vía rápida pero la velocidad aquí no tiene ningún sentido. Hay que saborear el trayecto despacito y gozar de las imponentes montañas, los espesos bosques de abetos y los verdes prados, los pueblecitos de puntiagudos campanarios y flores en las ventanas. ¡Como me gusta el contraste del rojo de los siempre floridos geranios con el fondo verde intenso de los prados!.