jueves, 31 de diciembre de 2009

Haciendo balance de 2009

Hace algo más de un año me encontraba sentada frente al mismo teclado recordando con cierta añoranza los viajes realizados a lo largo de 2008 y llena de ilusiones para el año que se despide dentro de unas horas.
De los 365 días del año, 48 los he pasado viajando. ¿Mucho o poco? Teniendo en cuenta que tengo un mes de vacaciones, no me puedo quejar. Eso sí, aprovechando también los días de Semana Santa, puentes y algún fin de semana y no dedicar ni un solo día de vacaciones en tareas inútiles como ordenar armarios, ir de compras o limpiar a fondo la cocina, por poner algunos ejemplos.
Mi ilusión sería emprender un viaje largo, sin destino fijo ni fecha de vuelta, pero sé que todavía no es el momento y por eso no lo voy a pedir como deseo para 2010 cuando esta noche levante mi copa para brindar. Lo que sí voy a pedir es lo de siempre: mucha salud para la familia y amigos y que no falte el trabajo, que en los tiempos que corren nunca se sabe. Es lo que realmente me importa y si se cumple, nada me impedirá seguir conociendo rincones de ese maravilloso Planeta que tanto nos ofrece.


Respecto al presente blog, he sido más o menos constante a lo largo del año y en 46 entradas he intentado transmitir mis sensaciones y aportar algo de información, ayudándome siempre con algunas fotografías tomadas en nuestros viajes.

Recapitulando…

El primer trimestre del año fue tranquilo hablando de viajes. No salimos del letargo invernal hasta el mes de abril, cuando los días son más largos y se disparan todas las alarmas.
Aprovechamos la Semana Santa para conocer el pequeño país de Luxemburgo. Las distancias son cortas lo que permite recorrerlo en pocos días. A pesar de que me robaron el bolso con toda la documentación, lo que supuso un pequeño contratiempo, para nada decayó mi estado de ánimo y pasamos unos días estupendos. Es curioso que habiendo viajado a muchos países considerados peligrosos o con elevados índices de delincuencia, haya sido en Luxemburgo con una de las rentas per cápita más elevadas del mundo, la única vez que me han robado.
Además de la capital, visitamos otras zonas del país como la Región de las Ardenas con pueblos tan interesantes como Ettelbruck, Diekirch, Vianden, Clervaux o Esch sur Sûre. La conocida como “pequeña Suiza” es la región de Mullerthal y viajamos hasta Larochette, Beaufort o Echternach. También merece la pena descubrir los pueblos que baña el Mosela desde Wasserbillig hasta Schengen, pequeño pueblo conocido por el Tratado Europeo que lleva su nombre.




miércoles, 30 de diciembre de 2009

Hong Kong - Islas Exteriores: Lantau y Cheung Chau

Además de las tres zonas principales (Isla de Hong Kong, Kowloon y Nuevos Territorios) 235 islas configuran el variado mapa de Hong Kong. La mayor es Lantau que significa “cabeza rota” en cantonés, la cual dobla en superficie a la propia isla de Hong Kong. A pesar de su vasta extensión sólo viven en ella unas 25.000 personas. En Lantau se halla el aeropuerto internacional y dispone además de un gran número de atractivos turísticos.
La tercera isla en extensión es Lamma, conocida por sus restaurantes de marisco y sus espléndidas playas. Las islas más grandes están bien comunicadas pero la mayor parte de esas 235 son diminutas, deshabitadas e inaccesibles.
Para llegar a Lantau hay diferentes posibilidades: ferry, autobús o metro y nos decidimos por esta última opción. Cogemos el MTR en Causeway Bay hasta Central y cambiamos de línea hasta Tung Chung Station. La atracción más nueva en Lantau es el parque Hong Kong Disneyland, abierto en 2005 y aunque no entraba dentro de nuestros planes estuvimos tentados en dedicarle medio día. Sin embargo, la mayoría de turistas que llegan a Lantau no lo hacen para saludar a Mickey Mouse sino para visitar el monasterio Po Lin y el Buda Tian Tan.
Al salir de la estación de metro sólo hay que seguir las indicaciones del “cable car” y en menos de 2 minutos se llega a la base del teleférico que conduce al pueblo de Ngong Ping. Existe también la posibilidad, más económica pero más lenta y menos espectacular, de coger el bus nº 23. A lo largo de los 5.7 km de recorrido del teleférico uno se puede hacer una magnífica idea de la orografía de la isla. Lantau tiene un paisaje montañoso y abrupto y más de la mitad de su superficie es zona verde. Los amantes del senderismo pueden disfrutar de excelentes caminos de montaña, como el Lantau Trail (70km) que pasa por el Lantau Peak a 957 metros.
En cuanto al teleférico, existen diferentes precios que van en función de si se quieren hacer algunas actividades, cabinas estándar o cabinas nuevas con el suelo de cristal, viaje sencillo, viaje de ida y vuelta o si es un día especial, considerados como tal los festivos y fines de semana.
Las actividades que se pueden adquirir con el billete son:
Walking with Buda (atracción multimedia sobre la vida de Buda), Monkey’s Tale Theatre (película de animación infantil) y Ngong Ping Tea House (experimentar la ceremonia del té tradicional).
Ninguna de las propuestas nos parece lo suficientemente atractiva y descartamos esta posibilidad.
Una vez adquiridos los billetes (viaje de ida sin actividades – cabina estándar y día no festivo a 63 HK$ por persona) tenemos que hacer un buen rato de cola, por lo que me imagino que en domingo no debe ser demasiado recomendable la visita.
Las vistas sobre la bahía y sobre la densa vegetación que cubre gran parte de la isla es todo un espectáculo. A nuestros pies queda el aeropuerto de Chek Lap Kok, comunicado con los Nuevos Territorios por dos grandes puentes colgantes, Tsingma Bridge y Ting Kau Bridge.
Antes de llegar a Ngong Ping ya se divisa el Gran Buda a lo lejos, como si emergiera de las entrañas de la Tierra.




sábado, 26 de diciembre de 2009

Hong Kong - Los Nuevos Territorios

El nombre de Nuevos Territorios es debido a que se arrendaron a Gran Bretaña en 1898, prácticamente 50 años más tarde que la Isla de Hong Kong y 40 años después de la cesión de Kowloon. Con sus 747km2 supone el 68 % del territorio de Hong Kong. Debido al espectacular crecimiento de la ciudad, lo que era en un 80% campos de cultivo se fue transformando en área urbana.
Durante la mayor parte del siglo XX, los Nuevos Territorios, muy montañosos, permanecieron muy poco habitados, en parte debido a la incertidumbre sobre su futuro. Una vez que se supo que el Reino Unido iba a devolver a China todo el territorio de Hong Kong, y no sólo la parte arrendada a la que estaba obligado, comenzó a crecer la población en los Nuevos Territorios.

Este cambio se acusó todavía más con la llegada de la nueva línea de ferrocarril del KCR (Kowloon-Canton Railway) ya que anteriormente era complicado acceder hasta allí.
Actualmente un poco más del 50% de la población total de Hong Kong reside en los rascacielos de Nuevos Territorios.Los Nuevos Territorios se dividen en las siguientes zonas: Sha Tin, Fanling, Sai Kung, Tsuen Wan, Yuen Long y Tuen Mun. A las zonas del este (Fanling o Sha Tin) se llega con la línea East KCR, mientras que la West KCR lleva a los territorios del oeste. Nuestro destino en Nuevos Territorios era Sha Tin, donde se encuentra el Monasterio de los 10.000 Budas. A poca distancia de la estación empieza el sendero que conduce al monasterio, situado en la cima de la colina Po Fook Hill. Iniciamos el camino que tiene una pendiente considerable y después de 400 escalones se llega a la explanada donde se encuentra el Templo principal. Grandes estatuas doradas de budas a ambos lados del camino nos acompañarían a lo largo de todo el recorrido. No hay ninguna igual: Los hay gordos, otros flacos, unos viejos y otros jóvenes … En 1982 todas las estatuas se cubrieron con pan de oro pero quince años más tarde un gran temporal destruyó muchas de ellas.




martes, 22 de diciembre de 2009

Península de Kowloon o los Nueve Dragones

Kowloon es la península situada frente a la Isla de Hong Kong, al otro lado de Victoria Harbour. En el extremo sur se encuentra el distrito de ocio y compras de Tsim Sha Tsui que significa “cabo arenoso puntiagudo”. Más al norte están los barrios obreros de Yau MaTei y Mong Kok, unos verdaderos hormigueros humanos y donde se concentran la mayor parte de los mercados. Por último, los 35 km2 de tierra que marcan la división entre Kowloon y Nuevos Territorios se conocen como New Kowloon.
La gran arteria de la península de Kowloon es la calle Nathan Road donde compiten comercios, multinacionales, bancos, restaurantes y hoteles.
De Central a Tsim Sha Tsui se puede llegar fácilmente en bus o en metro pero, sin duda, la forma más romántica y económica (2.5 HK$) es hacerlo a bordo de un Star Ferry, unos pintorescos barcos inaugurados en 1888. El trayecto dura alrededor de nueve minutos y la frecuencia es elevada. Sin embargo, nuestro recorrido por Kowloon empezó por la zona más septentrional de la península, New Kowloon, donde llegamos en metro. A pesar de que es la zona menos turística nos apetecía visitar algunos lugares y uno de ellos eran los Jardines Nan Lian Garden. Estos cuidados jardines de la dinastía Tang (618 aC a 906 aC) son un encanto, con diferencia los mejores que vimos en todo el viaje. Flores y bonsáis, pabellones, cascadas, puentes, rocas de extrañas formas … un rincón de paz para pasar un rato alejado del bullicio de la ciudad.




martes, 15 de diciembre de 2009

El Sur de la Isla de Hong Kong

El Sur de la Isla de Hong Kong es un barrio básicamente residencial, mucho más tranquilo que el Norte y por supuesto que Kowloon. Y un poco de tranquilidad era precisamente lo que necesitábamos después de pasar unos días entre las multitudes.




jueves, 10 de diciembre de 2009

La Isla de Hong Kong, el Puerto Perfumado

Hong Kong está formado por cuatro zonas principales: Isla de Hong Kong, Península de Kowloon, Nuevos Territorios que se extienden hacia el continente y las 234 Islas Exteriores.
Nos alojamos en un hotel de la Isla situado entre los distritos de Wan Chai y Causeway Bay, una inmejorable zona para moverse cómodamente por toda la ciudad. El primer contacto con aquel hormiguero humano lo tuvimos paseando bajo las luces de neón de la bulliciosa Hennessy Road, intentando adaptarnos lo antes posible a las multitudes y haciendo una prospección del que seria nuestro barrio durante algunos días. Al cabo de un par de horas ya nos sentíamos como pez en el agua y a pesar del cansancio del viaje, con muchas ganas de sumergirnos de lleno en aquel hervidero.
Los principales barrios y distritos que componen la zona norte de la Isla de Hong Kong son: Central, Sheung Wan, Soho, Admiralty, Wan Chai, Causeway Bay, Mid-Levels y el Peak.
El medio más rápido para moverse por la Isla es el metro pero es indispensable realizar como mínimo un trayecto sentado en un peculiar tranvía de 2 pisos. Los 164 tranvías recorren 13 km de la costa norte y absorben un tráfico de casi un cuarto de millón de pasajeros diarios. Son económicos, divertidos y con unas excelentes vistas desde el piso superior. Sin embargo dejaríamos la experiencia del tranvía para los días posteriores; nos habíamos levantado descansados y con ganas de pisar asfalto.




martes, 8 de diciembre de 2009

Descubriendo Hong Kong

Disponíamos tan sólo de unos billetes de ida y vuelta a Hong Kong y de 10 escasos días de vacaciones. Pocos días para realizar un recorrido mínimamente decente por China y la duda era ¿demasiados días para una sola ciudad?. La mayoría de viajeros dedican sólo dos ó tres días para visitar Hong Kong, al final o al inicio de un itinerario por China, sin embargo cuando empecé a buscar información y a leer sobre ese destino, enseguida me di cuenta que es una ciudad que puede dar mucho de sí.




Me alegro de haber tomado esta decisión porqué pudimos descubrir la ciudad sin prisas, saborear muchos rincones, permitirnos el lujo de perdernos sin tener que mirar el reloj, pasear plácidamente por magníficos jardines, disfrutar del incomparable escenario nocturno desde diferentes puntos de la ciudad y, en definitiva, no sólo estar de paso por Hong Kong sino vivir durante unos días el bullicioso ritmo de la ciudad.