martes, 16 de marzo de 2010

Mercado Tsukiji de Tokio y el futuro del atún rojo

Desde el pasado sábado día 13 se está celebrando en Qatar la reunión de la Convención CITES, que trata sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres. Una de las especies amenazadas que se está debatiendo es el atún rojo, en vías de desaparición debido a su captura descontrolada.
Los científicos y ecologistas defienden que esta especie sea incluida en el llamado Apéndice I del Convenio CITES, lo que prohibiría el comercio internacional, mejorando así su supervivencia. España es el país comunitario que tiene más cuota de capturas, siendo el Mediterráneo balear una de las zonas de reproducción de la especie más importantes del mundo. Allí acuden los barcos en plena temporada de desove para optimizar las capturas en el menor tiempo posible.
El futuro del atún rojo se discutirá el próximo jueves, aunque es difícil que se llegue a un acuerdo que satisfaga a todas las partes. El mayor enemigo de la decisión de prohibir el comercio internacional del atún rojo es Japón, país que consume el 80% de las capturas europeas para elaborar el sushi y el sashimi.
Para cualquier persona que haya visitado el mercado de pescado de Tsukiji en Tokio es fácil imaginar lo que esto significa. Allí uno ve claro que los recursos de la Tierra no pueden ser inagotables, que la generosidad de los mares no puede ser infinita.








Es el mayor mercado de pescado del mundo, donde cada día se mueven 2000 toneladas de pescado ¡2 millones de kilos! de 400 especies diferentes, desde mariscos, algas, cefalópodos, caviar hasta los grandes atunes de hasta 300 kilos. Y es básicamente el comercio de estos inmensos ejemplares lo que llama más la atención y lo que diferencia a Tsukiji de cualquier mercado de pescado, salvando las diferencias por los volúmenes que allí se manejan.



La máxima actividad se desarrolla entre las 5:30 y las 8 de la mañana por lo que es imprescindible levantarse bien temprano para respirar el ajetreo que allí se vive. A primerísima hora, los mayoristas preparan las piezas y a cada una le adjudican un número. Los compradores (intermediarios, personal de restaurantes y de cadenas de supermercados, etc) las inspeccionan minuciosamente con una linterna para comprobar su color y textura.


Hay dos grandes salas contiguas, una para los atunes congelados y la otra para los atunes frescos. Están colocados en el suelo, uno al lado de otro, bien alineados, como si se tratara de coches aparcados cada uno en su correspondiente plaza.






La subasta empieza a las 5:20 y el acceso está restringido a las personas que disponen de la correspondiente licencia. Sé que muchos turistas se saltan las advertencias y acceden a la sala pero decidimos quedarnos con las ganas y respetar las normas.


Cuando acaba la subasta, alrededor de las 7, la mayor parte del material se prepara para expedición y una parte se distribuye a los diferentes puestos del inmenso mercado. La actividad es frenética y las carretillas circulan maniobrando a toda velocidad, por lo que hay que andar con mucha precaución si uno quiere salir de allí sano y salvo.
Los grandes atunes congelados se cortan con sierras industriales y los atunes frescos con unos cuchillos de más de un metro de longitud. El trabajo en Tsukiji ha sido tradicionalmente cosa de hombres pero empieza a verse alguna que otra mujer. Una de esas intrépidas mujeres inspiró a la directora de cine Isabel Coixet para su película “Mapa de los sonidos de Tokio” que, por cierto, aun tengo pendiente.



En el exterior del mercado se encuentra la zona de restaurantes y pequeños puestos donde –dicen- se come el mejor sushi del mundo. Teniendo en cuenta que de un atún grande salen unas 6000 raciones de sushi o sashimi, está claro que se pueden alimentar muchas bocas.


Según lo que se decida pasado mañana en Qatar tendrán que ir buscando alternativas. Eso, o hasta que el atún rojo pase a alargar las listas de especies extinguidas.




10 comentarios:

  1. Fantástico Post. Es un tema controvertido, pero sin duda alguna con la reducción/prohibición de las capturas temporalmente nuestros mares lo agradecerán. Espero que la decisión que se tome lo acaten todos los países por igual y que no haya ni trampa ni cartón...como viene sucediendo con los balleneros y las supuestas "investigaciones científicas" que no dejan de ser una caza de ballenas encubierta. Tienes razón, nuestros mares no son inagotables.
    De nuevo, un post genial. Hasta Pronto! (por aquí nos veremos ;))

    ResponderEliminar
  2. Hola María Teresa:

    Magnífico post y reportaje fotográfico. No soy muy optimista al respecto y coincido con belle en que se harán trampas. Creo que es necesario parar o limitar al máximo las capturas tanto del atún como otras especies. hay muchos intereses económicos, pero estos se podrían gestionar para minimizar el impacto (se subvencionan otras cosas que no tienen sentido o se rescatan a otro tipo de empresas; pues en este caso se debería hacer una reconversión también)

    Recuerdo el puerto de Agadir. Un atunero japonés y miles de atunes (no se si rojos) me dió una sensación de que estaban esquilmando tremenda.
    En fin, a ver si hay alguna forma de arregarlo.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  3. Mea culpa. Soy un gran amante del sashimi y quizas el de atun rojo sea mi favorito.

    A pesar de todo, abogo por un control estricto sobre las capturas de atun rojo e, incluso, por la prohibicion de su pesca durante unos años, hasta que se recupere la especie.

    He oido que ya casi no pasan atunes por el Estrecho de Gibraltar, lo cual da idea del peligro incluso de extincion que existe.

    Gran entrada, Maria Teresa.

    ResponderEliminar
  4. Belle y Fernando,
    Yo tampoco soy demasiado optimista al respecto. No dudo de la buena voluntad de algunos pero hay tantos intereses por medio que posiblemente la propuesta quede en tan sólo buenas intenciones. Ojalá me equivoque.

    Hola Floren,
    A mi también me encanta el sushi y el sashimi pero creo que con materia prima de piscifatoría el resultado puede ser decente. O por lo menos, como bien dices, hasta que se recupere la especie.

    Un abrazo a los tres.

    M.Teresa

    ResponderEliminar
  5. Hoy me he enterado de la existencia de las piscifactorías...no tenía ni idea...bueno, a mi es que todos los temas marinos me tocan la fibra, me encanta bucear así que no hay nada más desolador que un mar vacío, gris y sin vida. Es muy triste. De todas formas hay muchos puestos de trabajo en juego, así que la cosa no es tan sencilla...yo lo entiendo, pero si dejan de pescarlos mejor...en cuanto al Sushi...mmmm...hace unos años pasé una tremenda "indigestión" por un sushi de atún en mal estado...y NUNCA MAIS!!!! Así que por mi no os preocupeis, os cedo mi parte de las capturas :P
    Bona Nit!!!

    ResponderEliminar
  6. Hola muy bueno el atún, el tarantelo, o el morrillo, o la cola negra o la cola blanca, cuán rico es su vocabulario, y no digamos de las almadrabas. Qué experiencia ver ese mercado en Tokyo.
    Me gustó tu blog.
    Saludos desde Cádiz.


    Si quieres podemos intercambiar link
    MI "Cuaderno de Viaje" está en...
    piniella2.blogspot.com
    (si te interesa deja algo allí)

    ResponderEliminar
  7. Ya te he añadido a mi blogroll.
    Seguiremos en contacto,
    gracias

    ResponderEliminar
  8. Hola guapa!!!

    He entrado para mandarte un fuerte abrazo a orillas del Mekong. Tienes que venir a conocer esto cuanto antes...

    Manda recuerdos a la family!

    Sele

    ResponderEliminar
  9. M. Teresa, gracias por acercarme un poquito a este mercado japonés. Siempre que leo tu blog, me vienen unas ganas locas de ir!!!

    Bueno, respecto al atún...me siento bastante impotente sobre este y otros muchos temas. A veces siento que TODO está ya decidido, y que lo que ocurre a nuestro alrededor es tan sólo un teatro, para distraer a las marionetas, o sea nosotros.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  10. Hola Carme,

    Piano, piano...una cosa detrás de otra, que tu quieres ir a todas partes y hay que poner un orden. Bromas a parte, para ir con tu cachorro, Japón es un país ideal.
    Gracias por pasar por aquí.

    Petonets

    M.Teresa

    ResponderEliminar

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.