martes, 28 de septiembre de 2010

Tres días en Brunei

No recuerdo ningún profesor de geografía que me enseñara dónde se encuentra el pequeño sultanato de Brunei Darussalam o me hiciera aprender el nombre de su capital, Bandar Seri Begawan, BSB como se la conoce popularmente.
Reconozco que mis conocimientos en esa materia han mejorado significativamente desde que empecé a viajar que, como he dicho en varias ocasiones, considero el método más eficaz de aprendizaje. Así pues, la primera vez que me enteré de la existencia de un país llamado Brunéi, no fue consultando ningún atlas, sino hojeando una revista Hola que cayó en mis manos. Hablaban de un sultán inmensamente rico y la opulencia y el lujo se manifestaba en todas y cada una de las fotos del reportaje donde predominaba el oro, las sedas, el mármol y las maderas nobles. Situé entonces Brunei en el mapa pero jamás pensé que algún día podría viajar hasta allí y mucho menos que podría ver en persona a aquel personaje de cuento de hadas.
Situado en el noroeste de la isla de Borneo y enclavado entre los estados malayos de Sarawak y Sabah, está prácticamente cubierto por selva tropical y tiene un clima cálido y húmedo durante todo el año. La industria turística está muy poco desarrollada y son escasos los viajeros que le dedican unos días. A pesar de ello, parece que están empezando a promocionar el país y ya leí en algún sitio que han bautizado a Brunei como “la Venecia asiática” por la cantidad de ríos que la bañan. Yo no sé cuántas “Venecias” habrá en el mundo pero por lo visto, cualquier lugar que se precie turísticamente hablando, debe compararse con la ciudad de los canales.
Entre los siglos XIV y XVI fue un sultanato muy poderoso y su reino cubría toda la isla de Borneo y el sudoeste de las islas Filipinas. A la llegada de los europeos su poder se fue debilitando y en el siglo XIX perdió casi todo su territorio que pasó a manos de los rajás blancos de Sarawak. Desde el siglo XIV el sultán ha sido de la misma dinastía y es el cabeza de Estado y del gobierno. El Islam es la religión oficial de Brunei y el sultán es también el jefe religioso del país, o sea que recae sobre la misma figura el total y absoluto poder. Durante los años 60 tuvo lugar una pequeña rebelión contra la monarquía que fue controlada por el Reino Unido, del cual Brunéi era protectorado (de 1888 a 1984). Posteriormente, Brunei no aceptó participar en la Federación malaya y se ha mantenido hasta nuestros días como país independiente, sin tener que compartir con sus vecinos los beneficios de la explotación de sus abundantes recursos mineros: yacimientos petrolíferos, gas natural y carbón.
Pero no todo es tan bonito como parece porqué esa gran riqueza se concentra en manos del rey y sus allegados. El gobierno está formado por un Consejo privado, un Consejo de Ministros y un Consejo Legislativo de 20 miembros, cargos ocupados por familiares y amigos del sultán. De sus cerca de 400.000 habitantes, los bruneanos no llegan a 30.000. Esa minoría goza de un elevado nivel de vida mientras que el resto de la población, básicamente inmigrantes de origen malayo y chino, se gana la vida en el país pero sus privilegios son escasos. Sin embargo hay que decir que en Brunei no se pagan impuestos, la Seguridad Social es gratuita y la gasolina a precio de risa.
Se trata de una monarquía absoluta y a pesar de que el rey estudió en Londres y tiene mucha afinidad con ese país, el gobierno es poco tolerante en muchos aspectos. Es un país islámico donde sus habitantes están obligados a seguir el modelo más estricto de la religión. Está totalmente prohibido consumir alcohol y si un ciudadano de Brunei bebe fuera del país, se castiga con la cárcel a su regreso. También existe la pena de diez años de cárcel por mantener relaciones homosexuales y un largo etcétera.
Después de leer algunos comentarios bastante críticos y desalentadores sobre el país, estuvimos dudando si merecía la pena dedicarle unos días, pero cuando me di cuenta que por fechas teníamos la oportunidad de coincidir con las celebraciones del aniversario del sultán, la decisión fue fácil de tomar.


Puntuales nos pasan a recoger a las 11:30am tal como habíamos quedado y por lo visto compartiremos trayecto con un chico indonesio que viaja a Brunei para visitar a su madre. A los pocos kilómetros, el chofer nos reparte los papeles del visado para que los vayamos rellenando tranquilamente. Nos pide los pasaportes y sin bajar siquiera del coche pasamos los correspondientes controles de salida de Malasia y de entrada a Brunei respectivamente. Ya en nuevo territorio pero siguiendo con el mismo paisaje, atravesamos prácticamente todo el país, puesto que el Hotel Empire donde nos alojamos se encuentra en la parte norte, en Jerudong, cerca de la capital Bandar Seri Begawan.

Nos despedimos de los compañeros de viaje en la puerta del hotel y entramos boquiabiertos a hacer el check in. Es un capricho que nos hemos permitido ya que no acostumbramos a alojarnos en ese tipo de hoteles. Conocí de su existencia leyendo los comentarios del amigo Florencio en su blog y más que un alojamiento lo considero como una atracción del país que no se puede dejar de visitar.

Hotel Empire

Atrium del Hotel Empire

Hotel Empire

Hotel Empire

El Empire Hotel lo mandó construir el hermano del sultán, el príncipe Jefri que casi dejó el país en la ruina, por su ritmo desenfrenado de derroche. El Empire se conoce como el hotel de 6 estrellas y su construcción, que costó 1100 millones de $USA, se llevó a cabo con los más ricos y refinados materiales traídos de todas partes del mundo. Después de registrarnos y cambiar moneda (1€ = 1.625 B$ o dólares de Brunei) subimos a la habitación que se encuentra en el edificio Seaview, con bonitas vistas al Mar de la China. El recinto es inmenso y nos entregan un plano para situar los distintos servicios. El personal del hotel y los clientes que lo deseen se desplazan de un lugar a otro en carritos de golf, pero preferimos caminar hasta la habitación. Ésta es elegante, decorada en cálidos tonos azules pero lo más espectacular es el baño, de precioso mármol negro con la bañera frente a un ventanal con vistas al mar. No estamos acostumbrados a movernos entre tanto lujo y examinamos todos los detalles como si tuviéramos que encontrar el tesoro escondido.
Con plano en mano vamos a dar una vuelta por las instalaciones. El hotel ocupa un terreno de 180 hectáreas y en su construcción participaron un equipo de 200 arquitectos y diseñadores. Lo que más impresiona es el llamado atrio con unas espectaculares columnas de 80 metros de altura. Abundan los dorados, pero están combinados con exquisitez evitando la chabacanería. Los mármoles y granitos son italianos y en algunas zonas los suelos están trabajados con mosaicos formando diferentes dibujos que representan pájaros, cenefas y motivos florales. Las lámparas son de cristal de Swarovski y las barandillas de la escalera tienen trabajos de marquetería. Las alfombras y moquetas están confeccionadas con lana de Nueva Zelanda, el algodón de sábanas, toallas y manteles es egipcio y todo el mobiliario es francés e italiano. ¡De lo mejorcito que encontraron en su momento!. El hotel tiene cine, teatro, 5 ó 6 restaurantes, tiendas, playa privada y 9 piscinas que para llenar se necesitan 12.285.000 litros de agua. Hablando de cifras, también es interesante saber que sumando todos los caminos del hotel y country club, hacen nada menos que 22 kilómetros.
Cuando llegamos a la zona de piscinas, quedamos maravillados. Comemos allí mismo y volvemos luego a la habitación a ponernos los bañadores. Al entrar, nos espera otra sorpresa: nos han dejado unos platos con bombones y pasteles cortesía de la casa. Golosos como somos, en un plis plas no dejamos ni rastro. Todas las piezas de la vajilla y complementos son de la casa Asprey de Londres y los cubiertos de plata.

Hotel Empire

Detalle de la casa. Hotel Empire

Hotel Empire

Hotel Empire
Bajamos a la piscina y no sabemos por dónde empezar. Una de las piscinas enlaza con una pequeña playa y continúa hasta el mar. Pasamos toda la tarde disfrutando de las instalaciones e intentando descubrir cada uno de los rincones.
Después de cenar, nos acercamos al mostrador de actividades, donde una joven muy atenta nos informa sobre los horarios del bus a BSB, la fiesta de aniversario del sultán y pasamos un buen rato charlando con ella sobre diferentes aspectos de su país y su cultura de la cual se sienten orgullosos.
Ya en la habitación, la noche nos regala una gran tormenta y los relámpagos iluminan el cielo sobre el Mar de la China.

Hotel Empire

Hotel Empire junto al Mar de la China

Hotel Empire

El segundo día se nos presenta muy intenso y a las 6am ya nos suena el despertador. Aquí el día empieza temprano y aunque parezca extraño, a las 6:30 el comedor de desayunos ya está lleno. De hecho, hoy es un día especial porque se celebra el 64 aniversario del sultán Hassanal Bolkiak y muchos de los ilustres invitados a la ceremonia están alojados en el Hotel Empire.
Por la indumentaria que visten, me imagino que muchos de los que están desayunando a estas horas acudirán a los actos oficiales. Las mujeres, muy elegantes y con la cabeza cubierta, eso sí y la mayoría de hombres visten el traje típico del país: camisa y pantalones negros con una especie de faldón superpuesto de ricos bordados dorados combinados esencialmente con granate y verde oscuro. Todos lucen en el pecho medallas y galones, por lo que deducimos que deben ser personas importantes.


Salimos a esperar el autobús público que va a BSB y que tiene parada en el hotel a las 7am, mientras contemplamos el vaivén de cochazos de lujo recogiendo a todas las personalidades que han tenido que desayunar tan deprisa como nosotros sin poder disfrutar el magnífico y abundante buffet. Por el hotel pasan dos autobuses públicos, el 57 y el 58. En realidad son unos minibuses de color violeta y cuestan tan sólo 1$B. Hace bastantes paradas y tardamos casi una hora para llegar a BSB. La zona donde se encuentra el hotel, es donde vive la gente de más recursos y vamos circulando por distintas urbanizaciones con imponentes mansiones aunque no todo el mundo en Brunei vive de una forma tan acomodada. Llegamos a BSB y bajamos muy cerca de Taman HJ Sir Muda Omar Alí Saifuddien, una gran plaza donde se celebran los actos.

Esperando la llegada del sultán

Festejos del aniversario del sultán

Las calles del centro están adornadas con enormes pancartas de felicitación y todos los edificios de la ciudad tipo bancos, centros comerciales, edificios públicos, la sede de la compañía aérea, etc lucen en sus fachadas grandes fotografías con la imagen del monarca y la bandera del país. Nos quedamos en la avenida Julan Sultan donde ya se concentra bastante gente esperando que llegue su majestad. En el centro de la plaza, sobre el césped, tiesos como palos y sudando la gota gorda se encuentran inmóviles los soldados de los diferentes ejércitos. En las gradas bajo cubierto están sentadas las personalidades del Gobierno, familiares y demás VIP’s.




Al fondo, la mezquita de dorada cúpula completa el escenario donde muchos periodistas con potentes objetivos intentan captar la mejor imagen del día. Es curioso ver a muchos de los hombres con el vestido típico de Brunei, en cambio las mujeres no llevan ningún detalle distintivo respecto a los países vecinos y lucen el pañuelo con más o menos gracia. También hay presencia de mucha policía con sus flamantes BMW y las mujeres visten un pañuelo azul cielo bajo la gorra del uniforme.















Por fin llega el sultán, revisa las tropas y los diferentes ejércitos empiezan a desfilar. Disparan varios cañonazos y tras el sobresalto inesperado del primero llegamos a contar unos 20 estruendos. Menos mal que paran, porque pensaba que dispararían tantos como años cumple el rey. A continuación, la banda de música interpreta el “aniversario feliz” y los helicópteros y avionetas dejan en el cielo unas estelas de colores. El rey y su séquito regresan a palacio para continuar con los actos de protocolo, la comida de gala y por la noche el fin de fiesta con fuegos artificiales.
La mayoría de los coches de la comitiva son Rolls Royce y supongo que pertenecen a la gran colección del sultán. Una colección bien conocida por todos los aficionados a los automóviles de lujo ya que se menciona frecuentemente en diferentes revistas del sector. Su flota se estima en más de 7000 vehículos de marcas como Rolls Royce, Aston Martin, Mercedes, Bentley, Lotus, Lamborghini, Jaguar o Ferrari, entre otras. Sin embargo, lo más destacable de su colección es la originalidad y exclusividad de los retoques y acabados, como el Rolls Royce con decorados de oro macizo que utiliza en las bodas. También tiene una gran colección de coches campeones de Fórmula 1.

Me imagino que los invitados tendrán que poner mucha imaginación a la hora de comprar los regalos de aniversario para una persona que lo tiene todo. A modo de ejemplo, en 1996 para celebrar sus 50 años, se contrató a Michael Jackson y ese mismo año, tuvo lugar una semana de celebraciones con conciertos de Stevie Wonder y Whitney Houston para celebrar el matrimonio de su hija mayor a la que regaló nada más y nada menos que un Airbus cuando cumplió los 18.

Sultán de Brunei




Puesto que no nos han invitado a la comida de palacio, intentaremos dedicar el resto de día a conocer algo de BSB y alrededores.

Mezquita Omar Ali Saifuddien

Nos dirigimos a la Mezquita de Omar Ali Saifuddien que no hemos perdido de vista durante la celebración y que lleva el nombre del 28 sultán y padre del actual, quien la mandó levantar. Se construyó en 1958 dentro de un lago artificial cerca del río Sungai Kedayan. Destaca el gran barco de piedra que es una réplica de una barcaza real del siglo XVI. No está permitida la entrada a los no musulmanes y debemos conformarnos con admirar el edificio por la parte externa. Por una puerta lateral semiabierta se puede ver el interior pero al mínimo movimiento con la cámara de fotos se me acerca un vigilante y me pide que les muestre las últimas fotos tomadas. Cuando ven que no he sacado ninguna foto, se relajan y acabamos hablando de la FIFA y la selección española. Damos una vuelta bordeando el lago y seguimos en dirección al muelle. Pasamos por delante del centro comercial Yayasan que a pesar de tener las tiendas cerradas concentra a mucha gente en la planta baja, me imagino que para refrescarse del intenso calor. La mayoría de gente que ronda por aquí son inmigrantes, muchos de ellos indios.
 
Mezquita Omar Ali Saifuddien



Mezquita Omar Ali Saifuddien

Llegamos al muelle donde hay un frenético movimiento de barcas taxis que van y vienen continuamente. Aquí confluyen los ríos Sungai Kedayan y Sungai Brunéi y contratamos una excursión en barca con la idea de llegar a la reserva Pulau Ranggu y visitar luego Kampung Ayer.

Con un fan del Barça en Brunei

A punto para la excursión en barca

Parque Taman Persiaran Damuan

Empezamos el recorrido y ya alejados del centro pasamos por el Parque Taman Persiaran Damuan desde donde hay una bonita vista del palacio del Sultán, Istana Nurul Iman que con sus 1788 habitaciones y 200 cuartos de baño, costó más de 350 millones de $USA. También pasamos por delante de la mezquita de Jame’Asr Hassanal Bolkiah, construida en 1992 para celebrar el 25 aniversario del mandato del sultán.

Palacio del Sultán, Istana Nurul Iman

Embarcadero privado en el palacio del sultán

Mezquita de Jame’Asr Hassanal Bolkiah

A ambas orillas crecen manglares y seguimos río arriba hasta la reserva de Pulau Ranggu, una especie de isla de manglares donde vive una importante colonia de monos proboscis. Damos la vuelta en dirección de nuevo a BSB y visitamos Kampung Ayer, un pueblo de unos 30.000 habitantes construido por completo sobre palafitos de madera dentro del agua. El pueblo dispone de varias escuelas de primaria, restaurantes, dos mezquitas, estación eléctrica, de bomberos y de policía o incluso un museo. Nos paseamos por ese laberinto intentando imaginar como transcurre un día normal en Kampung Ayer. La gente se mueve en taxis acuáticos y el tráfico de un lado a otro es constante. Regresamos al muelle después de dos horas de recorrido, por lo que consideramos un precio razonable los 15$B por persona.

Familia de monos proboscis en la Reserva de Pulau Ranggu

Escuela en el pueblo flotante de Kampung Ayer

Mezquita en el pueblo flotante de Kampung Ayer

Pueblo flotante de Kampung Ayer

Restaurante en el pueblo flotante de Kampung Ayer

Pueblo flotante de Kampung Ayer

Pueblo flotante de Kampung Ayer

Pueblo flotante de Kampung Ayer

Pueblo flotante de Kampung Ayer

Pueblo flotante de Kampung Ayer

Regreso al muelle de Bandar Seri Begawan

Paseamos por los alrededores del muelle donde todos los pequeños comercios están abiertos pero está tan abarrotado que casi no podemos ni andar. Ya se ha hecho la hora de comer y nos dirigimos hacia el centro que está lleno de pequeños restaurantes.


Después de comer y en vistas de que todos los museos están cerrados, decidimos regresar al hotel. Los buses 57 y 58 son los únicos que paran en el Hotel Empire y son poco frecuentes por lo que debemos esperar casi una hora mientras nos entretenemos en la ajetreada estación. Pasamos el resto de la tarde paseando, leyendo y remojándonos en las piscinas.
Al día siguiente continuamos con la misma tónica del buenvivir. Yo voto por volver a BSB a visitar los museos pero estoy en minoría de uno contra dos que prefieren mimar un poco al cuerpo. Hacia las dos de la tarde pedimos un taxi para ir al aeropuerto y nos recoge un flamante Mercedes que en quince minutos nos deja en la terminal para coger un vuelo de Air Asia con destino a Kota Kinabalu, la capital de la provincia de Sabah, de nuevo en el Borneo malayo.

17 comentarios:

  1. Me alegra que pasarais unos dias tan buenos en Brunei, Maria Teresa. Tu relato me trae muy buenos recuerdos, pues salvo la ceremonia del sultan es mas o menos como vivimos nosotros la visita a este pequeño y exotico pais.

    Coincido totalmente contigo, el Empire Hotel & Country Club es un espectaculo digno de verse por si mismo. No podias haberlo descrito mejor. Tan solo he visto un hotel similar en mi vida, el Burj al-Arab de Dubai. Aunque lamenteblemente este solo lo pude ver por fuera. :-)

    Un abrazo.

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  2. Hola Floren,
    Si fuimos a Brunei fue en parte gracias a tus comentarios y la verdad es que no me arrepiento.
    Me alegro de que el post te haya traído buenos recuerdos.

    Un abrazo

    M.Teresa

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  3. Hola María Teresa:

    Por fin puedo leerlo, un par de días me daba error el link. Buena recomendación la de Florencio, de vez en cuando no está mal alojarse en uno de estos hoteles. Lo que más me ha llamado la atención ha sido el pueblo flotante de Kampung Ayer, me recuerda al delta del mekong pero en ordenado. La verdad es que Brunei no está entre mis prioridades viajeras, pero visto lo visto merece una paradita dentro de un viaje más largo.
    Un abrazo

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  4. Hola Fernando,
    Durante el viaje por Borneo vimos varias construcciones sobre palafitos de madera pero el caso de Kampung Ayer es excepcional por sus dimensiones y la cantidad de servicios que tiene. Me pareció muy interesante.

    Un abrazo

    M.Teresa

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  5. hola mª teresa, navegant per internet m'he trobat amb el teu blog, la veritat és que ha estat tota una sorpresa, molt agradable, per cert. veig que segueixes viatjant, jo ara no viatjo, des de que estic hipotecada...em quedo sense pasta. ja pots comptar amb una nova fan teva de viatges. fins aviat. Neus de Montbrió del Camp

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  6. Ei Neus! Quina alegria veure't per aquí. Doncs ja veus, m'he buscat més feina de la que puc fer i dedico alguns ratets a aquest blog.
    Com va tot? A veure si vinc un dia a visitar-vos. Records a la Montse i al Pere i a la Carme quan la vegis.

    Petons per tots.

    M.Teresa

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  7. Hola M.Teresa!

    En los útlimos años he sentido bastante curiosidad por este pequeño país,que pasa tan desapercibido para los viajeros que van por esa zona.

    La verdad que debisteis sentiros como sultanes vosotros también alojándoos en este hotel...

    Es increible hablar de los millones que manejan el sultan y familia, como si hablásemos de pequeñeces.. que mal repartido está el mundo...

    Creo que es un lugar que quizás visite cuando vaya por Borneo, que fue mi asignatura epndiente en mi viaje a Malasia.La verdad es que me parece un lugar muy pecualiar y digno de una escapada de un par de días, tal y como hicisteis vosotros y con tu entrada todavía me has animado más.

    He visto en las fotos que no llevabáis pañuelos ni tú ni tu hija y que pudisteis bañaros con normalidad en la piscina. Parece que a pesar de sus costumbres tan puristas, no son estrictos con las mujeres occidentales como sí lo son en otros paises de tradiciones arraigadas, no es así?

    Un abrazo

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  8. Hola moonflower,
    La verdad es que me gustó visitar Brunei teniendo en cuenta que lo teníamos a un tiro de piedra.
    En cuanto a la indumentaria no tuvimos ningún problema ni por la calle ni en la piscina del hotel. Algunas mujeres se bañaban con unos trajes que sólo les permitía enseñar la cara, manos y pies pero la gran mayoría vestían sus bañadores o bikinis.
    Brunei quizás no merezca un viaje a propósito pero si alguna vez vas a Borneo es interesante dedicarle 3 ó 4 días. Yo no sabía qué hacer pero me dejé aconsejar por Floren y después de hablar con él, lo tuve claro.
    Un abrazo

    M.Teresa

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  9. Sí, a mi también me hizo cogerle más ganitas, hablando con él sobre este país el otro día...

    Gracias por tu respuesta.Habrá que visitarlo en alguna ocasión ;)

    Un abrazo

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  10. M. Teresa, vaya, vaya, así ¿que alojandoos en el mismo hotel que la aristocracia, eh? jajajaja menudo hotel!!!

    Y las fotos, INCREÍBLES! Tengo los blogs que leo bastante abandonados. He empezado por el tuyo, aunque he leído muy poquito. Ya seguiré, ok?

    Un abrazo, y felicidades por este PEDAZO DE VIAJE!!

    Carme

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  11. Gracias Carme!
    Me alegra verte por aquí. Yo también llevo un retraso considerable en la puesta al día de los blogs viajeros pero es que el reloj corre demasiado deprisa y no llego a más.
    De todas formas, estoy al día en lo que respecta a tus actividades solidarias.
    Mucha suerte con el proyecto.

    Un abrazo

    M.Teresa

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  12. Me encantaría ir a Brunei, yo nací allí y no he vuelto jamás. Tengo 18 años así que ya toca jaja!! =)

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    1. Seguro que te gustaría porqué a pesar de ser un país pequeño tiene muchos lugares interesantes.

      Un saludo

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  13. Si tot va bé, a principis de setembre hi passarem un parell de dies a Brunei, de manera que probaré de fer més o menys el vostre recorregut. Ja no sé si m'arriabarà el pressupost per l'hotel!

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    1. Torneu a Borneo? De fet Brunei el paisatge i fauna de Brunei és pràcticament igual al de Sarawak o Sabah (no conec la part d'Indonèsia). Nosaltres vam tenir "la sort" de coincidir amb la festa d'aniversari del sultà que és tot un aconteixement.
      I en quant a l'hotel, no m'agraden massa aquest tipus d'allotjaments però en aquest cas vam fer una excepció i va estar força bé.

      Una abraçada

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  14. Me ha parecido una crónica muy interesante; igual que todas las entradas de tu magnífico blog (que acabo de descubrir buscando información sobre Bulgaria). Yo también he visitado Brunei, y en otra ocasión pude ver de cerca al sultán Bolkiah durante una ceremonia en Kuching... la verdad es que uno se queda alucinando en colores viendo esas cosas, son totalmente de otra época xD

    Luis. viajaratos.blogspot.com

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    1. Hola Luis, la verdad es que Brunei es un país algo fuera de lo común, o no sé si es mejor decir fuera de época como bien dices. La verdad es que me gustó pasar por allí y poder conocer en vivo y en directo como celebran la festividad del cumpleaños del sultán.
      Muchas gracias por tu comentario. Un abrazo

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