martes, 7 de junio de 2011

Maribor y Ptuj, dos bellas ciudades de la Baja Estiria

Para cerrar el capítulo de nuestra ruta por Eslovenia, sólo me queda hacer referencia a dos encantadoras ciudades de la región de la Baja Estiria , situada al noreste del país.
La Baja Estiria es la parte eslovena de lo que en su día fue el Ducado de Estiria que formó parte del Sacro Imperio Romano Germánico hasta 1806 y del Imperio austrohúngaro hasta 1918. Después de la 1ª Guerra Mundial, la mayor parte de Estiria (Alta Estiria) permaneció en Austria conservando su capital en Graz y una tercera parte (Baja Estiria) se adjudicó a lo que posteriormente sería Yugoslavia, con su capital en Maribor, a pocos kilómetros de la frontera austríaca. Pasó a formar parte de Eslovenia en 1991 cuando ésta obtuvo su independencia.

Río Drava. Maribor


Maribor (Marburg an der Drau en alemán) es la segunda ciudad del país y rivaliza con Ljubljana en varios aspectos. Ambas, son centros universitarios de importancia, lo que garantiza, un joven y animado ambiente. Maribor, igual que la capital, también está bañada por un río, en este caso el Drava, pero a diferencia de Ljubljana, el latido de la ciudad no lo encontramos en sus orillas, sino que se halla en los alrededores de las plazas Grajski, Glavni, Rotovški y Slomškov donde se pueden ver la mayoría de edificios de interés. Por la noche, sin embargo, la zona de ocio está en Lent, la parte antigua situada al lado del río Drava. Lent da nombre al acontecimiento más famoso que acoge la ciudad a inicios de cada verano. Se trata de un festival internacional que ofrece conciertos de música clásica, jazz, música étnica, teatro callejero, clásico y marionetas y que recibe a más de medio millón de visitantes durante los quince días que dura el evento.
El núcleo antiguo se sitúa en la parte izquierda del río y desde el puente de Tito se obtiene una bonita perspectiva sobre los tejados rojizos. En un primer plano y junto al río, destaca la llamada Torre del Agua que se trata de una torre pentagonal, antigua torre de defensa y acondicionada actualmente como pinacoteca. Las mesas junto al agua bajo la sombra de los árboles invitan a probar alguno de los vinos de la Baja Estiria, pero a esta hora de la mañana no nos apetece demasiado y nos limitamos a contemplar los cisnes que van y vienen deslizándose sobre las tranquilas aguas del Drava.


Torre del Agua

Hay que decir que toda la región es famosa por su vino blanco y  en la misma ciudad existe la posibilidad de visitar algunas bodegas, como la Vinag o la Meranovo, ambas del siglo XIX. Stara Trta es una vid de unos 400 años de antigüedad y todo un símbolo de la ciudad. Se dice que es la más antigua del mundo, al menos hasta que no se demuestre lo contrario. Lo cierto es que ha superado plagas, guerras y un sinfín de hechos que bien la hubieran podido hacer desaparecer.
Justo enfrente de la Torre del Agua, encontramos la Torre de los Judíos que antiguamente estaba unida a la anterior. Contigua a la misma, la sinagoga antigua que nos recuerda que la comunidad judía, aunque no muy numerosa, fue muy influyente en Maribor y la que financió el desarrollo de la ciudad.




Seguimos por la orilla del río hasta el puente principal que conduce directamente al casco antiguo. Llegamos a la plaza Glavni o plaza Mayor, con un conjunto de ricos edificios entre los cuales destaca el antiguo ayuntamiento renacentista de 1565. Enfrente, se levanta la más impresionante columna votiva de todas las que hemos podido ver en la cual está representada la Virgen María rodeada de media docena de santos. Durante la Edad Media, era la plaza del mercado y para no perder la costumbre se instalan de vez en cuando algunos puestos, principalmente de frutas y verduras.

Columna de la peste. Plaza Glavni

Detalle edificio plaza Glavni

Detalle columna votiva

Edificio Ayuntamiento. Plaza Glavni

Seguimos hacia la plaza Slomškov donde la Catedral (siglo XIII) comparte protagonismo con otros edificios destacables. Está dedicada a San Juan Bautista y como suele ser habitual combina una mezcla de diferentes estilos. Cruzando el parque, encontramos la sede de la Universidad de Maribor que acoge la Biblioteca. Al oeste de la Catedral, un llamativo edificio con la fachada pintada de verde, corresponde a la oficina central de correos y al este, cierra la plaza el Teatro Nacional.

Catedral de San Juan Bautista

Catedral. Plaza Slomškov

Edificio de Correos

Universidad de Maribor

Teatro Nacional
Nuestra siguiente parada es la plaza Rotovški, cuyo nombre deriva de su antiguo nombre alemán Rathaushof, que significa patio del ayuntamiento, lugar donde fue construido el primer ayuntamiento en 1515. Este emplazamiento había sido escenario de un mercado de harina o “mehlplatz” e incluso en el siglo XVIII, se habían celebrado aquí algunas corridas de toros. Seguimos por la calle Grajska ulica hasta la plaza Grajski rodeada de terrazas y con un ambiente primaveral increíble. Aquí destaca el Castillo de Maribor construido en el mismo lugar donde había una fortaleza medieval y que actualmente alberga el Museo Regional. Como en otras ciudades del país, se levanta una columna dedicada a San Florián, el patrón de los bomberos. La pequeña plaza está invadida por varios puestos de flores y libros que aun le dan un ambiente más festivo.

Castillo en la Plaza Rotovški
Nuestra última parada es la plaza Svobode o plaza de la Libertad, donde se sitúa la iglesia franciscana y la bodega Vinag. Es un lugar de encuentro para los habitantes de Maribor, concretamente junto al monumento conmemorativo NOB, llamado popularmente Kojak por recordar la cabeza afeitada del famoso detective interpretado por Telly Savalas.
Maribor se prepara para ser Capital Europea de la Cultura 2012, un buen motivo para visitar la ciudad y alrededores como la magnífica ciudad de Ptuj que también se ha asociado al evento.


Llegamos a Ptuj después de recorrer los veinte y pocos kilómetros que la separan de Maribor.
Ptuj (Pettau en alemán) está referenciada como la ciudad más antigua de Eslovenia. Es una ciudad pequeña que no llega a los 30.000 habitantes pero acumula un gran legado histórico. Fue una ciudad próspera en época romana, llamada Colonia Ulpia Trajana Poetovio y como es fácil adivinar por el nombre, fue el propio emperador Trajano quien le concedió el estatus de ciudad. Posteriormente, hacia el año 69 d.C. Vespasiano fue elegido emperador en Ptuj. Tras la caída del Imperio, no fue hasta el siglo X cuando volvió a ganar los derechos de ciudad.
A pesar de los numerosos restos arqueológicos de la época romana, el aspecto actual se originó principalmente en la Edad Media. Es fácil orientarse y su centro histórico se puede visitar en pocas horas. Como siempre, las puntas de los campanarios son nuestras mejores guías a la hora de buscar el núcleo antiguo.




Llegamos a la plaza del mercado pero a esta hora ya están recogiendo todos los puestos. La plaza está dominada por la Iglesia de San Jorge cuya entrada se encuentra en la plaza Slovenski, justo después de subir una pequeña cuesta. La encontramos cerrada pero a través de una reja se puede admirar su interior, que va desde un estilo románico hasta el neogótico. En el centro de la plaza se halla la Torre de la Ciudad (siglo XVI) alrededor de la cual se exhiben diferentes tumbas de piedra y altares de sacrificio de la época romana. También corresponde a la época romana el Monumento a Orfeo, una bella tumba romana del siglo II.


Torre de la Iglesia de San Jorge en Ptuj
Monumento a Orfeo
Otros edificios de interés son la Casa Provost o la Casa Ljutomer donde se encuentra la oficina de turismo. 

Casa Ljutomer. Oficina de Turismo de Ptuj

Seguimos por la calle Murkova hasta la plaza Mestni, donde se encuentra el edificio neogótico del Ayuntamiento y de nuevo una columna dedicada a San Florián, tan popular en estas tierras centroeuropeas.

Edificio Ayuntamiento

Columna de San Florián
Volvemos atrás y continuamos por la calle Prešernova donde se celebraba el mercado durante la Edad Media. En las estrechas callejuelas perpendiculares que desembocan en esta calle principal, se pueden observar unos arcos que aparentan pequeños puentes cuya única finalidad es la de soportar las viejas casas.

Calle Prešernova

Panadería en Calle Prešernova

Detalle de un edificio

Arcos de soporte

Por una de estas callejuelas se puede coger un atajo para subir al Castillo, pero pasamos de largo y seguimos hasta encontrar el llamado “Pequeño Castillo”, el que fuera la casa de los obispos de Salzburgo y diferentes familias aristócratas durante siglos. Enfrente del monasterio de los dominicos de fachada rosada inconfundible, tomamos un camino empedrado que conduce al Castillo.


Fachada monasterio dominicos

Subida al Castillo

Igual que en Maribor, este edificio acoge también el museo regional de la ciudad aunque por lo que más merece la pena es para contemplar las vistas sobre los tejados de la ciudad y el río. En el patio podemos ver la tumba de Frederick IX, el último lord de Ptuj que murió en 1438.


Vistas desde el Castillo

Patio del Castillo de Ptuj

Tumba del último lord de Ptuj, Siglo XV

La bajada la hacemos por el camino más corto, una parte del cual transcurre por el interior de una antigua escalera cubierta de madera.


Bajando del Castillo

Volvemos a la plaza del Ayuntamiento y desde aquí nos dirigimos a la Plaza Minoritski, donde se levanta la columna votiva (1655) que, por lo visto, no falta en ninguna ciudad que se precie. Aquí también se encuentra un monasterio Minorita del siglo XIII. Los minoritas fueron franciscanos que se dedicaron a la docencia y la orden no fue disuelta bajo el edicto del emperador José II de Habsburgo en el siglo XVIII, continuando su labor en Ptuj durante más de siete siglos.



Monasterio Minorita y columna de la peste

Columna de la peste

Claustro Monasterio Minorita
Nos despedimos de Ptuj y emprendemos el camino de regreso. Descartamos la idea inicial de visitar Zagreb a pesar de que nos queda a escasos kilómetros, pero consideramos que no merece la pena andar con prisas y regresamos tranquilamente a Ljubljana. Dejamos Zagreb para otra ocasión.


7 comentarios:

  1. La verdad es que me ha encantado toda la serie. Una de las cosas que mas me gusta de las narraciones y de las fotos es que irradian alegría, ganas de vivir y de viajar. y claro, asi es imposible que no gusten.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  2. Hola Ma.Teresa:
    Has concluido ésta serie de Eslovenia de la mejor manera posible... como te he comentado, me has descubierto un destino precioso, que por ahora, parece que no se encuentra muy contaminado por el 'turismo de masas' y los 'vuelos baratos' de fin de semana...

    Qué curioso cuando escribes:"...la sinagoga antigua que nos recuerda que la comunidad judía, aunque no muy numerosa, fue muy influyente en Maribor y la que financió el desarrollo de la ciudad." Me pregunto por qué ésto se ha repetido a lo largo de la historia y en casi todas partes? JAJAJAJAJA (más allá de los 'clichés!).

    Como estoy en pleno 'armado' de mi viaje a la zona, una vez más te agradezco tanta información y el esfuerzo por la edición de éste excelente material.

    ¡Un saludo grande y buen fin de semana!

    GUS

    ResponderEliminar
  3. Hola Fernando
    Quizás pueda parecer que soy poco objetiva cuando escribo en el blog, pero lo cierto es que cuando estoy por ahí de viaje acostumbro a disfrutarlo tanto que es difícil no expresarlo.
    Buen fin de semana!

    ResponderEliminar
  4. Hola Gus
    Te quedan muy pocos días para el viaje. Me alegro de que la información que he dejado te resulte interesante. Así es como lo vivimos nosotros pero quizás tú lo percibas de otra forma...que me encantará leer en tu blog.
    Un abrazo y buen viaje!

    ResponderEliminar
  5. Un hermoso lugar para sumar a la lista de paises, ciudades o luagres que me encantaria viajar a visitar.
    Me gusta viajar y descubrir sitios para recorrer.
    Este tiene algo interesante que me atrapa.

    ResponderEliminar
  6. Qué gran blog! vivo en Liubliana desde hace un mes y me ha encantado el post sobre la ciudad, seguro que a partir hoy la miraré con otros ojos!

    ResponderEliminar
  7. Muchas gracias Raquel. ¡Qué bonita experiencia vivir en Liubliana! Te agradezco el comentario y espero que disfrutes de esta bonita ciudad y de su gente.
    Un abrazo

    ResponderEliminar

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.