sábado, 12 de noviembre de 2011

Jardín Massey en Tarbes

Tarbes es una bonita ciudad del sur de Francia situada a las puertas del Parque Nacional de los Pirineos. Es capital del departamento de los Altos Pirineos y su vez, capital de la comarca histórica de Bigorre.
Ciudad elegante, calles comerciales animadas, grandes plazas, fuentes y jardines.
Desde siempre ha estado vinculada al mundo del caballo, con una de las caballerizas más importantes del país, creadas en 1806 por Napoleón I y donde se cría la raza anglo-árabe.
En Tarbes también se puede visitar la casa natal del mariscal Foch, quien fue el comandante jefe de los ejércitos Aliados durante la I Guerra Mundial, transformada hoy en museo. Estas y otras muchas actividades pueden completar una visita a la ciudad, dependiendo, claro está, de lo que busca cada uno cuando llega a un lugar por descubrir.
Como ya he comentado en alguna ocasión, cuando viajo a cualquier pueblo o ciudad siempre intento no perderme sus mercados más emblemáticos o un paseo por alguno de sus jardines.
A pesar de ser una ciudad con tan sólo unos 100.000 habitantes, Tarbes tiene un jardín público, digno de cualquier gran metrópoli y que nadie a quien le gustan los espacios naturales debería perderse.
Así pues, el post de hoy va dedicado al Jardín Massey, cuyo nombre es un homenaje a Placide Massey (1777-1853) el botánico que lo creó y que posteriormente cedió en testamento a su ciudad natal junto al resto de sus propiedades.








Tras realizar los estudios primarios en Tarbes y trabajar como ayudante de farmacia, abandona su ciudad a los 18 años para alistarse en el ejército que deja pocos años después. A partir de entonces, dedica su vida al mundo de la jardinería llegando a ser director de los parques de Versalles,Trianon, Sèvres y St-Cloud. En 1829 y 1852 compra unas tierras en Tarbes con la intención de crear un gran jardín y empieza con las plantaciones de palmeras, cedros del Líbano, secuoyas y demás especies arbóreas exóticas. Además de dedicarse a la ampliación del jardín quiere dotar a su ciudad con un Museo de Historia Natural, haciendo construir en el mismo parque un gran edificio de estilo neo-morisco, con una torre de observación sobre los Pirineos. Cuando muere, a los 75 años de edad, las obras del futuro Museo Massey no están acabadas y se abandona el proyecto durante un largo período.
Se trata de un jardín de 11 hectáreas (14 Ha según otras fuentes) de estilo inglés, donde se mezclan grandes espacios verdes con dos lagos, canales y caminos flanqueados por preciosos árboles.










Algunos pavos reales, patos y otras aves han encontrado en el Jardín Massey su hábitat ideal donde se mueven tranquilamente entre niños y columpios. Los pequeños tienen allí su paraíso, ya que además de las zonas de parques infantiles también pueden disfrutar de un mini zoo, con algunos animales domésticos o dar un paseo en el tren turístico o en calesa.






Sorprende encontrar un claustro en medio de árboles y plantas, frente al lago principal. Se trata del claustro gótico parcialmente reconstruido procedente de la Abadía de Saint-Sever-de Rustan, a unos 30 minutos de la ciudad.
Esta abadía benedictina se fundó en el mismo lugar donde reposaban los restos de San Severo, un personaje que vivió y evangelizó estas tierras en el siglo IV. La Guerra de los Cien Años lo dañó de forma importante pero fue en 1575 con la ocupación de los hugonotes durante las Guerras de Religión, cuando la abadía fue saqueada e incendiada, los monjes asesinados y se perdieron las reliquias del santo. Unos años más tarde y gracias al entusiasmo del nuevo abad, se empezaron las obras de reconstrucción. El claustro que había sido destruido se substituyó por otro comprado en el convento Trie-sur-Baïse pero en tiempos de la Revolución francesa se acabó la vida monástica en San Sever y los edificios fueron vendidos. El claustro fue vendido en 1890 y trasladado al jardín de Tarbes.




Bordeando el lago se llega al Museo Massey, ubicado en un edificio con claras influencias orientales donde destaca su torre – mirador sobre la cordillera pirenaica. Un “fermé pour travaux” es lo que nos encontramos. Lleva cerrado durante un largo período de 10 años con el fin de reestructurar sus más de 1000m2 y adaptar sus colecciones a las exigencias de cualquier museo moderno, dentro de un vasto programa cultural iniciado por el Ayuntamiento de Tarbes. Sus mejores colecciones son la colección histórica de los húsares, la colección de Bellas Artes de la ciudad y un fondo etnográfico y arqueológico centrado en la vida rural de los habitantes de esta región de los Altos Pirineos. Esta última colección lleva el nombre de “Bigorre et Quatre vallées”.  
Con el nombre de húsar era conocida la unidad de caballería ligera cuyo origen se encuentra en Hungría. Con el paso de los años, se convirtieron en tropas de élite luciendo un vistoso uniforme. El Museo Massey tiene más de 15.000 objetos de 400 años de historia que van del siglo XVI al siglo XX y procedentes de 30 países diferentes. Esta fabulosa colección fue iniciada en 1955 por el entonces conservador del Museo, Marcel Boulin, para relacionar la cría del caballo anglo-árabe en Tarbes con la presencia de los regimientos de húsares en la ciudad. Una lástima no poderlos ver.






Un kiosco de música y un invernadero conocido como l’Orangerie completan los elementos arquitectónicos del jardín. El invernadero, coronado con una cúpula semi esférica, se construyó unos años tras la muerte de Placide Massey y es un bello ejemplo de construcción metálica a la moda del siglo XIX para este tipo de edificios. Entre las estatuas que se encuentran en el jardín, no podía faltar la de su creador cuyo busto preside la Escuela Superior de Arte y Cerámica, dentro de las mismas instalaciones.






13 comentarios:

  1. Desde luego es un jardín "en toda regla". Me ha parecido muy bonito.
    Un saludo

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  2. Muy francés .... me encantan los reflejos en el agua de los edificios, algoq ue fascinaba a sus arquitectos también ... y los palacetes de cristales ... de los cuales los españoles copiamos el famoso palacio de crista del retiro.

    Gracias por compartir. Un saludo.
    Alfonso - the world thru my eyes -
    www.thewotme.com

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  3. que maravilla!
    me encantan estos lugares!


    Nunca he estado en Tarbes pero me parece uno de esos sitios que me gustarán ya que lo describes como elegante y un poco comercial a la vez veo ese jardín precioso de esos para perderte cual Jane Austen!:)

    Y el palacete me enamora!aishhh!jejeje
    mejor me voy a trabajar que ya estoy soñando despierta...jejejeje
    MUAAAAAAAAA

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  4. Hola Ma.Teresa:

    Desconocía la existencia de la ciudad de tarbes y su prodigiosa parque público y mucho menos conocía sobre la vida y obra del señor Massey, así que, una vez más, te agradezco por compartir sitios tan amenos y originales, seguramente ya me verás algún día relatando mi propia experiencia!

    Y a pesar que el Museo se encuentra cerrado desde hace diez años (cuánto se tarde a veces una renovación!) ojalá que muy pronto algún mecenas se haga cargo de la continuación de las obras...

    ¡Gracias por compartir tan agradable paseo!

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  5. Quina passada de jardins! a més tinc la sensació que hi heu anat a la millor època de l'any: aquests colors vermellosos són espectaculars. He disfrutat tan sols veient les fotos.
    Petons.

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  6. Hola María Teresa,

    Qué bonito el paseo por el Jardín Massey, muy curioso el claustro en medio de los jardines. Me ha gustado el invernadero, en especial su cúpula.

    Coincido contigo en intentar visitar los mercados y los jardines en los viajes.

    Un abrazo.

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  7. Hoy me han llegado dos fotos antiguas de mi familia francesa, ellos son de Saint Lezer, en esos hermosos jardines que Ud tan hermoso lo ha retratado...
    Abrazo desde Buenos Aires, Argentina.

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  8. Me imagino que las fotos familiares le habrán hecho mucha ilusión y me alegro que mis fotos le hayan servido para conocer un poco más el lugar.

    Un saludo

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  9. Hola! Me gustaria poder compartir esas fotos con Ud, si le interesa, al solo efecto de compararlas, aunque son en blanco y negro, antiguas, estimo año 1960, aproximadamente.
    Como manifiesta Paco Piniella, esos colores de otoño son muy lindos, la naturaleza es sabia, combina y se manifiesta en toda su hermosura.
    Saludos...!
    Mi email: cachodutroc@gmail.com
    En facebook: Oscar Eduardo Dutroc Fabbris

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    1. Hola! Me encantaría poder ver esas fotos antiguas. Mi correo es mttrilla@gmail.com

      Un saludo

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  10. Estoy enviando las fotos mencionadas, por favor sino llegan bien hazmelo saber.
    Abrazo!...

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