sábado, 12 de noviembre de 2011

Jardín Massey en Tarbes

Tarbes es una bonita ciudad del sur de Francia situada a las puertas del Parque Nacional de los Pirineos. Es capital del departamento de los Altos Pirineos y su vez, capital de la comarca histórica de Bigorre.
Ciudad elegante, calles comerciales animadas, grandes plazas, fuentes y jardines.
Desde siempre ha estado vinculada al mundo del caballo, con una de las caballerizas más importantes del país, creadas en 1806 por Napoleón I y donde se cría la raza anglo-árabe.
En Tarbes también se puede visitar la casa natal del mariscal Foch, quien fue el comandante jefe de los ejércitos Aliados durante la I Guerra Mundial, transformada hoy en museo. Estas y otras muchas actividades pueden completar una visita a la ciudad, dependiendo, claro está, de lo que busca cada uno cuando llega a un lugar por descubrir.
Como ya he comentado en alguna ocasión, cuando viajo a cualquier pueblo o ciudad siempre intento no perderme sus mercados más emblemáticos o un paseo por alguno de sus jardines.
A pesar de ser una ciudad con tan sólo unos 100.000 habitantes, Tarbes tiene un jardín público, digno de cualquier gran metrópoli y que nadie a quien le gustan los espacios naturales debería perderse.
Así pues, el post de hoy va dedicado al Jardín Massey, cuyo nombre es un homenaje a Placide Massey (1777-1853) el botánico que lo creó y que posteriormente cedió en testamento a su ciudad natal junto al resto de sus propiedades.


domingo, 6 de noviembre de 2011

Lourdes y el turismo religioso

Dicen que la fe mueve montañas, pero lo que seguro mueve son millones de euros (o de dólares y divisas varias) en todos los rincones del Planeta bajo lo que se conoce como turismo religioso. Los desplazamientos por motivos de devoción religiosa vienen de tiempos ancestrales y se siguen practicando en todas las culturas, independientemente de los credos o las clases sociales. En muchos casos, más allá del fenómeno religioso, se trata simplemente de seguir con una tradición o aprovechar los atractivos del lugar que se visita. Millones de peregrinos realizan anualmente este tipo de viajes a lugares considerados sagrados, ya sean ríos, montañas, cuevas, lagos, santuarios, monasterios, tumbas de santos, etc. Se me ocurren una infinidad de destinos religiosos repartidos por los cinco continentes, por poner algunos ejemplos: La ciudad del Vaticano, la Kaaba en la Meca, el Muro de los Lamentos en Jerusalén o la misma ciudad de Jerusalén que junto con Belén y Nazareth forman los principales escenarios de Tierra Santa, el río Ganges y Benarés en India y tantísimos más que podrían llenar páginas y páginas.
En la mayoría de destinos se ha desarrollado una potente industria turística que gira alrededor de este fenómeno religioso dejando suculentos beneficios.

Vista Basílicas desde el Castillo de Lourdes