miércoles, 15 de febrero de 2012

Kampong Chhnang y los pueblos flotantes del Tonle Sap

Muy probablemente, si no hubiera sido por los buenos consejos de Carol, reflejados en su blog "En el camino con Moonflower", esta pequeña ciudad provinciana, hoy no formaría parte de nuestro recuerdo. Kampong Chhnang está localizada en el corazón de Camboya donde sus fértiles tierras están recubiertas de interminables campos de arroz mostrando ese tan característico paisaje camboyano.
Kampong Chhnang da también el nombre a la provincia, una de las nueve que forman parte de la Reserva de la Biosfera del lago Tonle Sap, por lo que en su economía tiene un peso importante la actividad pesquera.
Se encuentra a 91km de la capital, bien comunicada por la nacional 5 en dirección a Pursat y Battambang. Es una ruta muy transitada en la que operan la mayoría de compañías de autobuses, por tanto, es este medio la mejor manera de llegar hasta allí en transporte público, aunque no el único, ya que los ferries rápidos que hacen el trayecto de Phnom Penh a Siem Reap pasan también por Kampong Chhnang.













Realizamos el viaje en dos etapas viéndonos obligados a pasar de nuevo por la capital. De Kampot a Phnom Penh y de Phnom Penh a Kampong Chhnang, en un bus de la compañía Paramount con destino a Battambang. Viajamos en un autobús de dos pisos que ha vivido épocas mejores. Los pasajeros ocupamos sólo el segundo piso y el primero está a rebosar de paquetes, cajas, sacos de arroz, maletas, incluso motocicletas y bicis. A pesar de que el bus sale puntualmente de la estación, después de noventa minutos aun estamos dando vueltas por Phnom Penh recogiendo más paquetes.
Al llegar a destino, somos los únicos pasajeros que nos quedamos en esta ciudad. Rápidamente se nos acercan dos chicos que nos ofrecen el desplazamiento en su moto hasta el hotel. Parece que tienen bien controlados los horarios de los autobuses por si llega algún turista y pueden ganarse unas monedas. Aquí no hay taxis y los tuk tuks escasean, por lo que aceptamos sin apenas pensarlo. Es lógico, la demanda es muy pobre por lo que la oferta es casi inexistente. También hay poca oferta hotelera y guiándonos de nuevo por los consejos de Carol ya nos vamos directamente al Hotel Sovannphum que se encuentra a dos minutos en moto de la plaza de la Independencia donde nos ha dejado el autobús.



Colonia de macacos en plena calle de Kampong Chnnang


Está considerada una de las provincias con menos atracciones turísticas por lo que nadie se preocupa en promocionar Kampong Chhnang. Los hoteles suelen ocuparlos gente de negocios o alguien que hace un alto en el camino a Battambang.
La ciudad es bastante grande aunque no lo aparenta ya que se encuentra dividida en dos núcleos de población, el centro y el área del puerto situada a unos tres kilómetros.
Dedicamos la primera tarde a pasear por sus calles polvorientas, especialmente por los alrededores del mercado central, Psar Leu, un hervidero de vida.
Nos sentimos observados pero para nada incómodos ya que la gente nos sonríe y nos saluda, especialmente los niños, con una espontaneidad y simpatía que se agradecen.
En el idioma jemer, Kampong (o Kompong) significa puerto y Chhnang se traduce algo así como cazuela de barro. El nombre no es casual, ya que esta provincia es muy conocida por sus trabajos en arcilla que abastecen todo el país.

Mercado Psar Leu

Máquina para triturar hielo. ¡me encanta!

Alrededores de Psar Leu

Alrededores de Psar Leu

Mercado Psar Leu

Mercado Psar Leu

Contratamos un tuk tuk para  todo el día y a primera hora, cuando el calor todavía no aprieta demasiado, nos dirigimos hacia Ondong Rossey, para ver el trabajo artesanal del barro. Son unos 7 km de puro placer, a través de campos de arroz y palmas de azúcar.
Ondong Rossey es un pueblo donde cada familia se dedica al trabajo de la arcilla que se extrae de la cercana montaña Phnom Krang Dai Meas. Están más o menos especializados y algunos más profesionalizados que otros. No todas las familias disponen de horno para cocer el barro, que dejan secar primero al sol y después lo cuecen en pequeños hornos alimentados con carbón. La gente está encantada de mostrar su trabajo y la mayoría lo hace con una sonrisa de oreja a oreja. La primera casa que visitamos es quizás la más profesionalizada. Fabrican una especie de fogones para cocinar combinando el fango con una chapa galvanizada en un diseño original y práctico que se utiliza en muchos hogares de todo el país y se ven también en la mayoría de puestos de comida alrededor de los mercados. Entre el barro y la chapa lo rellenan de tierra mezclada con paja, semillas… y las mujeres acaban de pulir el fango con una espátula.


Fogones de barro



Aunque hay un par de hombres trabajando, parece que éstos se dedican más a las labores del campo y el trabajo del barro es una actividad que llevan adelante mayoritariamente las mujeres. No hace falta decir que por medio de estos talleres artesanos corretean las gallinas, gallos y polluelos y tampoco faltan las vacas ni los atemorizados perros que apenas se dejan tocar. Los niños de la casa y los abuelos completan la estampa familiar.






Horno para cocer el barro

Visitamos bastantes negocios similares, cada uno especializado en un tipo de pieza. La típica hucha con forma de cerdito de diferentes tamaños, figuras decorativas, jarrones y recipientes, plafones portalámparas. Algunas mujeres trabajan con el torno mientras que otras van moldeando el barro como si fuera plastilina y en algunos casos lo decoran con la ayuda de un punzón. Incluso nos dejan demostrar nuestras habilidades pero los trabajos manuales nunca se me han dado demasiado bien, por lo que el resultado provoca las risas de las muchachas.









Tras un corto trayecto en tuk tuk nos dirigimos a otro lugar donde tenemos ocasión de ver el trabajo y los productos obtenidos de la palma de azúcar.
La palma de azúcar es una planta indígena del sudeste asiático. Los agricultores siembran árboles de palma en los diques de sus campos para dar sombra al arroz, proteger el campo de los fuertes vientos y también para aprovechar la savia. Los árboles de palma comienzan a producir savia a partir de los 15 años. De estos árboles se aprovecha casi todo: sus raíces se utilizan como medicina, los troncos como madera para construir las casas, las hojas para manuscritos, artesanías y material para techos y los frutos son comestibles. Ademas, debido a su profundo sistema de raíces, los árboles de palma reciclan nutrientes de las capas más profundas del suelo hacia las superiores y de esta manera juegan un papel importante en mantener la tierra fértil.
Un hombre trepa por el tronco de un árbol y sobre una caña de bambú como el mejor de los equilibristas va pasando de una palmera a otra. Cuando desciende los recipientes de bambú que lleva atados a ambos lados de la cintura están llenos de la savia extraída que nos ofrece para probar. Es un líquido muy dulce que una vez fermentado da el vino de palma que también tenemos ocasión de degustar. Lo venden en pequeñas botellas de plástico al precio de 2$. La savia se cuece hasta que espesa dando lugar al azúcar, una especie de pasta con un aspecto que recuerda la pasta de cacahuete.

Trabajando la palma de azúcar 

Preparando el azúcar


La cosecha de arroz va más adelantada que en Kampot o Kratie donde los campos eran de un color verde intenso. Aquí tienen ya un color dorado y muchos ya están segados. En esta zona las cosechas son abundantes y trabajan el campo de una forma algo más mecanizada, tal como podemos observar con las labores de la trilla.

Trillando el arroz

Al igual que el resto de familias de Ondong Rossey, las mujeres  se dedican también al trabajo del barro. Una joven modela recipientes con la particularidad de que en vez de utilizar el torno, es ella misma que da vueltas alrededor de la pieza, llegando a hacer de esta manera hasta 3 ó 4 kilómetros y lo que tiene más mérito…¡sin marearse!


De aquí al mercado

Esta interesante visita se puede combinar con Phnom Santuk, una colina rocosa desde donde se disfruta de unas bonitas vistas de los alrededores. está situada detrás del templo del mismo nombre, Wat Santuk, a la que se accede tras subir una larga escalinata.

Wat Santuk

Hacia Phnom Santuk

Desde Phnom Santuk

Una de las mejores actividades que se pueden realizar en Kampong Chhnang, es dejarse llevar en una barca de madera tradicional a través de las laberínticas calles de agua de alguno de los dos pueblos flotantes que se encuentran en esta zona del río Tonlé Sap. Su encanto radica en que no están tan explotados turísticamente como Chong Kneas, cerca de Siem Reap, o incluso menos que Kompong Luang a pocos kilómetros de Pursat.
Cuando nos acercamos al puerto, una chica vietnamita nos ofrece un paseo en su barca que aceptamos sin tener que regatear demasiado. Los dos pueblos flotantes son Chong Kos al noroeste y Phoum Kandal al este. La muchacha nos explica que en el primero viven camboyanos mientras que en su pueblo, Phoum Kandal, todos los habitantes son de procedencia vietnamita. Durante la estación seca, que va de noviembre a mayo, el lago Tonle Sap es relativamente pequeño, unos 2.700 kilómetros cuadrados. Sin embargo, el río que conecta con el lago empieza a llenarse durante la época del monzón debido al cambio de sentido del río Mekong, lo que provoca un gran aumento de volumen de sus aguas hasta alcanzar una extensión de 24.605 kilómetros cuadrados, más de diez veces su tamaño. Con tales fluctuaciones, las viviendas se trasladan al lugar adecuado según la temporada.

Pueblo flotante Phoum Kandal en Tonle Sap





Servicio de comida a domicilio

Phoum Kandal se trata de un pueblo en toda regla. Sus calles son de agua en lugar de asfalto o tierra y las casas se mantienen a flote sobre las grandes balsas de bambú en las que se sostienen con  un constante balanceo. Se alinean formando canales por donde se deslizan hábilmente las embarcaciones, muchas veces convertidas en tiendas ambulantes. Algunas de las casas tienen un pequeño jardín lleno de flores o incluso corrales con aves y como no, sus animales de compañía. La mayoría tienen también televisor y las antenas parabólicas han pasado a formar parte del pueblo como un elemento más. La escuela es una casa flotante de color azul, con su gran pizarra y unas cuantas filas de pupitres con unos atentos alumnos. También hay tiendas, barca que reparte comida a domicilio, un templo, barberos, mecánicos, bares, gasolineras… Un grupo de jóvenes está jugando a cartas, una mujer medio adormecida se balancea en su hamaca delante del televisor, algunos niños repasan los deberes mientras se dirigen a la escuela. Un hombre repara una barca, otro echa la red al agua…y es que aquí se vive de la pesca.

Tienda flotante







Lo que parece es que hay muy poca intimidad y es fácil enterarse de lo que sucede en casa del vecino. La ventaja es que si no te llevas bien con el vecino es fácil cambiar.
Una vez más comprobamos la gran capacidad que tiene el ser humano para adaptarse a su medio. Y es que en Camboya, al igual que en otros países del Sudeste Asiático desde hace siglos el hombre ha adaptado su modo de vida al medio acuático.














20 comentarios:

  1. Ayy M.Teresa.. Qué recuerdos!!

    Como me alegro de haberte animado a visitar Kampong Chhnang. Como ya hablamos antes de que os fuerais de viaje, para mi fue uno de los lugares donde más agusto me sentí. Y me alegro que para vosotros también fuera así. Tengo un recuerdo muy especial de nuestra visita a este lugar.

    Me ha hecho gracia lo de los dos chicos en la parada de autobuses. Seguro que eran los mismos que cuando fuimos nosotros jajaja Como casi no para nadie en esa ciudad seguro que se les iluminan los ojos al ver que para algún tutista como vosotros o nosotros. ;) Además pensamos lo mismo que vosotros. En vista que allí no había apenas tuk tuks (creo que vi 2 en toda la ciudad) también nos fuimos con ellos sin pensarlo.

    Me ha gustado mucho leer este artículo y recordar contigo.

    Muchas gracias por las menciones! Un abrazo

    ResponderEliminar
  2. Hola Ma.Teresa!
    Como siempre disfrutando enormemente de tus completos reportajes y qué bueno que los consejos de otros viajeros les hayan aportado tanto a vuestra estadía.

    Saludos!

    ResponderEliminar
  3. La verdad es que este viaje me está encantando. No paré en Kampong Chhang pero en el próximo viaje a Camboya sin duda lo haré. Un magnífico post, con unas magníficas fotos. Y alabo el buen gusto a moonflower por haberte recomendado el destino.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  4. Pues un lugar auténticamente único en el mundo ...
    POr otro lado, hablamos de austeridad ... vamos en Kampong Chhnang se reirán de nosotros ...
    Eso sí, a ellos sonrisa no les falta.

    Un saludo y gracias por compartir.
    Alfonso - www.thewotme.com -

    ResponderEliminar
  5. Hola Carol

    Me alegro mucho que hayas revivido tus buenos momentos en Kampong Chhnang.

    Un petó

    ResponderEliminar
  6. Hola Gus

    Muchas gracias por tu comentario. Cuando viajo a un nuevo destino me gusta dejarme aconsejar por personas que han estado poco tiempo antes. Se trata de una información de primera mano mucho más actualizada que la de las guías de viajes.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  7. Hola Fernando,

    Por lo que veo tienes claro que volverás a Camboya. Desde luego, es un país para repetir!.

    Buen fin de semana!

    ResponderEliminar
  8. Hola alfonso

    Si esas buenas gentes pudieran ver con sus propios ojos a lo que nosotros llamamos austeridad no sé lo que pensarían. De todas formas, su forma de vida tan humilde no es incompatible con la felicidad y, tal como tú dices, la sonrisa no les falta.

    Buen fin de semana

    ResponderEliminar
  9. Recuerdo que cuando vi la entrada de Carol pensé: si algún día visito Camboya este lugar no me lo pierdo. Y ahora, tu relato no hace más que confirmar mi primer pensamiento.
    Estupendo post. Un saludo

    ResponderEliminar
  10. Qué fotos de los niños más bonitas, preciosas.

    ResponderEliminar
  11. Hola Helena,

    Lo mismo pensé yo cuando leí el post de Carol y pude comprobar todo lo que contaba de ese maravilloso lugar.

    Gracias por tu comentario

    ResponderEliminar
  12. Gracias Paco,

    En según qué países me siento un poco mal fotografiando personas pero en Camboya les encanta y ellos mismos te lo piden, especialmente los niños a quienes les divierte y se lo pasan bien viéndose luego. Todos los niños son preciosos pero especialmente la muñequita de ojazos negros me robó el corazón.

    Un saludo

    ResponderEliminar
  13. Hola M Teresa,

    Voy a ir este verano a Camboya y encontré tu blog investigando sobre Kompong Chnang, tistemente no dispongo de mucho tiempo pero aunque fuera corto me gustaría verlo.Crees que en un día me daría tiempo a dar un paseo por los pueblos flotantes y hacer la excursión en tuk tuk a los pueblos cercanos?
    Muchas gracias por tu ayuda! te dejo mi mail por si prefieres contactarme por ahí: estelaroman260@hotmail.com
    Un saludo y enhorabuena por el blog,es genial
    Estela

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Estela,

      Muchas gracias por tu comentario. Sí que te da tiempo, piensa que todo está muy cerca y moverte en tuk tuk es una delicia. Los pueblos flotantes son muy bonitos pero en una hora lo ves bien. A mí me encantó, muy tranquilo y poco turismo, nada que ver con el pueblo flotante cerca de Siem Reap.

      Si tienes cualquier otra duda y te puedo echar una mano, lo haré encantada.Disfruta de Camboya porque es un país excepcional!!

      Un abrazo

      Un abrazo

      Eliminar
  14. Hola! Gracias por toda la información, en unas semanas partimos para la zona y no había podido encontrar información tan precisa de este pueblo que quería conocer por las casas flotantes. Aunque ahora me quedo más contenta porque veo que vamos a poder hacer más cosas el día que pasemos allí.
    Gracias de nuevo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola! No sabes cuánto me alegro de que te haya sido útil. Es un pueblito fuera de la ruta turística però es uno de los lugares de los que guardo más cariño. Camboya es un destino genial, gran error los que se quedan únicamente con los Templos de Angkor, ya me dirás.

      Espero que lo paséis muy bien!

      Eliminar
  15. Hola M.Teresa! voy en agosto a camboya a ver los templos de Ankor y buscando información sobre los pueblos flotantes he leído muy buenas opiniones sobre estos pueblos, la duda es que vuelo a siam reap desde malasia porque la idea era hacer 4 noches en siam reap para ver tranquilamete los templos y algo de los alrededores. Creo que para llegar a Kompong Chhnang no se puede ir en el dia desde siam reap y no se como desde allí es posible llegar. La idea era coger el vuelo desde KL a siam reap la ida/vuelta pero al informarme sobre estos pueblos no se si merece la pena estar mas dias por camboya y cuantos dias tendrían que ser mas.
    Agradecería que me dieras información.

    Saludos!

    Vanesa

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Vane,

      Por lo que entiendo, vuestro viaje se centrará en Malasia y os acercaréis unos días a Camboya. Lo de estar más días o no, es muy personal, dependiendo de vuestros gustos. Nosotros dedicamos a Camboya tres semanas enteras, un país que nos encantó. Si tu idea es volar a Siem Reap pero quieres conocer los pueblos flotantes, te aconsejaría que visitaras el pueblo flotante de Chong Kneas. Desde Siem Reap es muy fácil acceder, puedes ir en tuk tuk hasta el embarcadero. Para visitar los pueblos de Kompong Chhnang ya necesitarías más días. Si de todas, todas, decides ir a Kompong Chhang, no sé si hay autobuses directos desde Siem Reap pero creo que lo que sería más fácil es ir hasta Phnom Penh (elevada frecuencia de buses) y desde PP otro bus a K Chh. De todas formas, ya te digo, si lo que quieres es visitar los Templos de Angkor y conocer un pueblo flotante, con quedarte en Chong Kneas podrás hacerte perfectamente la idea.

      Disfruta del viaje!!

      Eliminar
  16. Hola! Muchas gracias por escribir tus experiencias. Nosotros vamos a ir a Camboya en unos dias y teniamos pensado ir de NomPhen a KrongKampon en coche. Para cuando estemos alli, visitar los alrededores. ¿Crees que es factible o mejor bus? No me ha quedado claro si vosotros fuisteis a Phom Santuck y esos sitios de alrededor en coche, en tuk tuk o de otra forma. ¿Me lo podrias explicar? Muchas gracias. -Maria-

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola,

      Tal como sí explico en la entrada, contratamos un tuk tuk para todo el día. Personalmente creo que no merece la pena alquilar coche en Camboya, para los trayectos largos hay autobús a todos los destinos y los alrededores se pueden hacer contratando un tuk tuk, para mí la mejor manera de moverse por allí, es genial! (En Mondulkiri lo hicimos en moto).

      Espero que lo paséis muy bien en Camboya.

      Eliminar

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.