Aprovechamos los cuatro días del
pasado puente de mayo para conocer Bratislava donde llegamos en tren desde
Budapest. A pesar de que hay vuelo directo de Ryanair a Bratislava desde
Girona, nos apetecía dedicar un día a los lugares que más nos habían gustado de
la capital húngara visitada en 1998.
| Una relíquia automovilística en Úri utca. Colina del Castillo en Buda |
No fueron demasiadas horas, pero las
suficientes para darnos cuenta que en estos casi catorce años el aspecto de la
ciudad ha mejorado considerablemente gracias al lavado de cara de la gran
mayoría de monumentos y edificios significativos. La ciudad está preciosa y la
pudimos disfrutar bajo un intenso cielo azul y un sol de justicia, atrapados en
una ola de calor poco habitual para finales de abril. La parte negativa y
triste es que en algunas de sus calles, especialmente en los alrededores de las
estaciones de tren, se ve más gente sin techo que malvive como puede, una
realidad cada vez más patente en la mayoría de las grandes ciudades europeas. Y
es que en Hungría la crisis económica tampoco ha pasado de largo y Budapest nos
quiso mostrar su cara más agria.
El Danubio y sus elegantes puentes,
siempre en una lucha de poderes contrapuestos, se llevan gran parte del
protagonismo del paisaje urbano de Budapest. Lo que las aguas del Danubio se
empeñan en separar los puentes lo vuelven a unir. Porqué como ya es bien
conocido el río atraviesa Budapest de norte a sur a lo largo de 29 kilómetros , dividiéndola
en Buda, la parte alta situada a la orilla izquierda y en Pest, la ciudad baja
que se encuentra en el margen derecho del río.
| Puente de Margarita. Budapest |
| Detalle puente Margarita |
| Puente de las Cadenas. Budapest |
La historia de Budapest me parece una
de las más apasionantes de Europa. Los romanos conquistaron ese territorio a
principios del siglo I d.C. apoderándose de un poblado celta situado en lo que
hoy es el barrio norte de Buda. Allí fundaron un campamento fortificado y le
pusieron el nombre de Aquincum (se conoce como Obuda desde el siglo XIII),
que viene de la palabra agua, por las numerosas fuentes termales que
encontraron en la zona. Imagino pues, que la sociedad romana tan amante del
ocio y diversión dedicaba parte de su tiempo libre a la misma actividad que
divierte hoy a los aquincenses, acudir a los baños. Aunque suene raro,
aquincense o aquineo es el gentilicio de los habitantes de Budapest y no
budapestiano, budapense, budapestoso o nombres parecidos.
Tras la decadencia de los romanos
aparecen en escena los hunos de Atila, los godos, longobardos y demás tribus
que arrasaban entonces el centro y sur de Europa. En el año 896 d.C. se
establecieron en Aquincum los magiares, un pueblo seminómada procedente de los
Urales y es el año 1000 cuando se puede considerar la fecha de nacimiento de
Hungría siendo coronado rey un bisnieto del caudillo de los magiares bajo el
nombre de Esteban I, un auténtico símbolo nacional tal como comenté hace
algunos años.
| Estatua de Esteban I el Santo. Colina del Castillo en Buda |
Obuda, Buda y Pest fueron tres
ciudades que vivieron historias paralelas aunque independientes. Buda se
convirtió en capital del país en 1361 llegando a su época de máximo esplendor
bajo mandato del gran emperador Matías Corvino.
Y resumiendo… en el siglo XVI tanto
Buda como Pest cayeron en manos de los turcos quedando bajo su dominio hasta
1686 cuando fueron derrotados por los Habsburgo. Se inició una nueva etapa
floreciente y se embelleció la ciudad con magníficos edificios. El famoso Puente
de las Cadenas se inauguró en 1849.
| Puente de las Cadenas, inaugurado en 1849 |
Unos años más tarde, en 1873, se
unieron Obuda, Buda y Pest bajo el nombre de Budapest llegando a ser la segunda
ciudad más importante del Imperio Austrohúngaro después de Viena. A partir de
entonces seguirían el camino unidas sufriendo
los grandes bombardeos de la Segunda Guerra Mundial, viviendo la larga etapa de
influencia soviética y la posterior entrada en la Unión Europea en el año 2004.
| Marcas de los bombardeos de la II Guerra Mundial. Colina del Castillo en Buda |
Aunque ya llevan más de un siglo bajo
el mismo nombre de Budapest, cada una mantiene su personalidad y por muchos
puentes que las unan el río siempre marcará distancias. Buda es una zona
montañosa mientras que Pest es llana. Buda es básicamente residencial y Pest es
la parte administrativa y comercial. Es también en Pest donde se localiza el
imponente edificio del Parlamento - quizás el más representativo de la ciudad -
la Ópera, los teatros y muchos de los museos, siendo sin duda el centro de la
cultura y modernidad del país.
| Parlamento de Budapest junto al Danubio |
Buda con la herencia de su gran
pasado histórico se ha conservado como un lugar mucho más tranquilo, arbolado,
con casas bajas, donde parece que el tiempo se haya detenido.
Mi lugar preferido de Budapest es la
Colina del Castillo o Várhegy, el centro del antiguo casco de Buda.
Se puede llegar andando, en autobús o
en el funicular que sale justo del final del Puente de las Cadenas.
| Funicular que sube a la Colina del Castillo. Buda |
La Colina del Castillo concentra gran
parte de la Historia de la ciudad así como los monumentos más importantes.
Debido a la composición calcárea del terreno, el subsuelo es una red de 28 kilómetros de
cuevas que antiguamente servían para el abastecimiento de agua pero también
como refugio durante las guerras.
Tras la ocupación turca la fortaleza
y su castillo quedaron muy deteriorados. La posterior restauración durante los
siglos XVII y XVIII se hizo en estilo barroco y aunque se siga utilizando el
nombre de castillo, su aspecto nada tiene que ver con la idea que todos tenemos
de un castillo medieval.
Todo el recinto de la Colina del
Castillo está considerado como un gran museo y está declaradoa Patrimonio de la
Humanidad por la Unesco.
Se pueden ver dos partes bien
diferenciadas: la zona del Palacio Real y la ciudad vieja, lugar de residencia
de los plebeyos en la Edad Media.
El castillo-palacio real con la
configuración barroca actual se debe a la emperatriz María Teresa de Austria,
siempre preocupada por la estética y por los grandes proyectos. Tras el
convenio firmado entre Austria y Hungría, los monarcas austriacos se
comprometieron a residir temporalmente en Buda y en este palacio se encontraban
los aposentos reales. Aunque durante la II Guerra Mundial fue totalmente
demolido, se volvió a reconstruir respetando la forma y estilo de antes de la
guerra. En la actualidad alberga diferentes museos y la Biblioteca Nacional.
| Castillo de Buda |
| Castillo de Buda desde el Puente de las Cadenas |
La calle que va del Castillo hasta la
Plaza de la Santísima Trinidad donde se encuentra la Iglesia de Matías, es la
Tárnok utca, con casas de fachadas muy interesantes.
| Tárnok utca. Colina del Castillo en Buda |
En la plaza de la Santísima Trinidad
se encuentra la columna votiva del mismo nombre que se levantó como en otras
ciudades centroeuropeas en acción de gracias de los supervivientes de la gran
epidemia de peste que azotó la ciudad. Delante de la columna se levanta el
edificio religioso más importante de la ciudad, la Iglesia de Matías. Ha sido
testigo de coronaciones y bodas reales y el rico colorido de sus muros
interiores llama la atención en una iglesia de estilo gótico.
A pocos pasos se encuentra el llamado
Bastión de los Pescadores, un conjunto de torres y columnas en el lugar donde
unos pescadores levantaron un bastión defensivo en la Edad Media. Este conjunto
se construyó entre 1895 y 1902 en estilo neorromántico. Entre el Bastión y la
Iglesia de Matías, un monumento ecuestre recuerda a Esteban I el Santo, el
primer rey de Hungría tras la unificación de las ocho tribus magiares.
| Columna de la Santísima Trinidad e Iglesia de Matías |
| Detalle Iglesia de Matías |
| Detalle Iglesia de Matías |
Desde este lugar se obtienen las mejores vistas de Pest con el gran edificio del Parlamento a orillas del Danubio. En una de las torres del mismo Bastión de Pescadores hay una terraza espléndida donde tomar una cerveza o un vino de la región mientras se contemplan las inmejorables vistas. Alerta! el lugar es único pero el precio es prohibitivo: nos cobraron 5600 florines (unos 20€) por dos cervezas.
| Bastión de los Pescadores |
| Bastión de los Pescadores |
En todos estos lugares que he ido citando
la afluencia de visitantes es elevada y no creo que nadie se vaya de Budapest
sin pasar por aquí. Sin embargo, la gran mayoría de tours abandonan la Colina
del Castillo sin vivir la verdadera esencia de la antigua Buda. Caminar por las
calles tan señoriales, tan silenciosas, repletas de palacios y edificios de
diferentes estilos es para mí, lo mejor de Budapest. Lo más sorprendente es que
más allá de la Iglesia de Matías, el gentío desaparece, como si se los hubiera
tragado la tierra. Caminamos prácticamente solos por estas calles que son un tesoro histórico y
arquitectónico.
Recomiendo seguir con detenimiento
las cuatro calles más o menos paralelas entre sí, que parten de la Plaza de la
Santísima Trinidad. Son Úri utca,
Országház utca, Fortuna utca y Táncsics Mihaly utca.
O sea que hacemos una especie de
zigzag subiendo, bajando, volviendo a subir y volviendo a bajar para acabar en
el mismo sitio.
Entre Fortuna utca y Táncsics Mihaly
utca se encuentra la plazoleta Hess András tér con un interesante edificio
medieval en el que sorprende un erizo sobre la puerta. Esta casa fue el primer
albergue de la ciudad ya en la Edad Media, y se conocía con el nombre de Erizo
Rojo. En el centro de la plazoleta, una estatua del Papa Inocencio XI pero lo
que más llama la atención es el edificio del Hotel Hilton integrado en las
ruinas de la iglesia de San Nicolás.
| El erizo rojo el primer albergue de la ciudad que data de la Edad Media |
Fortuna utca estaba habitada por franceses
durante la Edad Media, principalmente artistas. Su nombre se debe a la fonda
del siglo XVIII localizada en el número 4.
Imágenes de Fortuna utca:
Estas dos calles desembocan en la
Becsi Kápu tér o Plaza de la Puerta de Viena, donde por el nombre ya se puede
adivinar que aquí veremos una de las puertas de la muralla orientada en
dirección a Viena pero también el monumental edificio de los Archivos
Históricos Municipales. Durante la Edad Media era la plaza del mercado y merece
la pena prestar atención a la hilera de casas del lado suroeste correspondientes
a los siglos XVIII y XIX.
Imágenes de Becsi Kápu tér:
| Plaza de la Puerta de Viena o Becsi Kápu tér |
| Archivos históricos Municipales en la Plaza de la Puerta de Viena |
| Y aquí está la Puerta de Viena |
Desde la Plaza de la Puerta de Viena bajamos
por Táncsics Mihaly utca que también conserva edificios medievales y
renacentistas aunque el estilo que predomina en sus fachadas es el barroco. En
el nº 7 se encuentra el palacio de Erdoly y Hatvany donde vivió Beethoven y
actualmente acoge el Instituto Científico de Música. En el nº 9 hubo una
prisión donde estuvieron encerrados ilustres personajes locales como el héroe
del movimiento obrero Mihály Táncsics que da nombre a la calle. En el nº 26
estaba la sinagoga medieval y se pueden ver restos arqueológicos y objetos sagrados
para la religión judía. Muchos de los palacios de esta calle son museos o sedes
de diferentes instituciones, mientras que otros esconden tras sus fachadas los
mejores restaurantes de la ciudad.
Imágenes de Táncsics Mihaly utca:
| Antigua prisión |
| Palacio donde vivió Beethoven |
Országház utca tiene en el nº 28 un
edificio barroco donde estaba el Parlamento en el siglo XVIII. Entre los
números 17 y 20 hay algunas casas góticas pero sin excepción toda la calle es
una maravilla. Desemboca en la plaza Kapisztrán tér donde están los restos del
Templo de María Magdalena, un antiguo templo gótico del siglo XII donde se
coronó Francisco I de Habsburgo a finales del siglo XVIII. Durante la II Guerra
Mundial quedó totalmente destruido y posteriormente sólo se reconstruyó la
torre. Empieza a sonar el carillón y nos recuerda que ya son las siete de la
tarde.
Imágenes de Országház utca:
| Torre del Templo de María Magdalena en Kapisztrán ter |
En sentido contrario bajamos por Úri
utca, la calle más antigua y más larga de todo el distrito del Castillo. Aquí
la mayor parte de los edificios son medievales y muchos de ellos están
considerados Patrimonio Nacional. Si desviamos un poco en dirección a la Iglesia
de Matías se encuentra la famosa pastelería Ruszwurm que conserva la misma
decoración desde 1827 cuando se fundó y donde la emperatriz Sissí compraba sus
pasteles preferidos. Es un buen momento para descansar y esperar que empiece a
oscurecer para ver desde la Colina del Castillo las iluminaciones de Pest.
Imágenes de Úri utca:
| Pastelería Ruszwurm |
| Atardecer en Budapest |
En primer lugar que afortunado, yo quería ir este verano a Bratislava, para ver Viena y Budapest pero... han cancelado esa ruta desde Alicante... así que he pensado Wroclaw o Krakov(que fui el año pasado) para visitar praga, veremos a ver.
ResponderEliminarRespecto a esta entrada, Budapest es un must dentro de los viajeros europeos, desgraciadamente no conozco esta ciudad todavía pero se que voy a ir a corto plazo :).
Las imagenes son preciosas, me encanta la del coche antiguo, que foto más bonita
Jesús Martínez
vero4travel
Coincido con vero4travel (que casualidad), la primera foto es espectacular, y la arquitectura del parlamento tiene tela.
ResponderEliminarCon tus post terminaré siendo experto en.....arte.
Gran post y fotos.
Saludos
Fantásticas fotos. Siempre es bueno volver a determinados lugares pasado el tiempo `para ver como han crecido, envejecido o renacido, con el tiempo.
ResponderEliminarUn abrazo
Hola Jesús
ResponderEliminarAunque no puedas ir este verano a Bratislava, Viena y Budapest, te aseguro que Wroclaw no te decepcionará porqué es una preciosidad. Por si te interesa escribí un post sobre esta ciudad polaca. En Cracovia no he estado.
Un abrazo y gracias por pasar
Hola Gildo
ResponderEliminarMe encantó ese coche antiguo. Vimos algunos más que serían más o menos de la misma época.
No intento dar lecciones de arte porqué estoy muy verde pero es lo que tiene viajar, que se aprende un poco de todo.
Un abrazo
Gracias Fernando
ResponderEliminarMe gusta volver a los lugares, principalmente porqué me olvido de mapas y guias y voy más a mi aire sin la "presión" de querer ver eso o aquello.
Un abrazo
Hola María Teresa,
ResponderEliminarComo siempre el relato excepcional, junto a las fotos de gran calidad.
María Teresa, hace unos años estuve en Budapest, aunque parezca sorprendente esperaba más de la ciudad, no sé creo que tendré que volver.
Un abrazo.
Veo que le disteis un buen repaso a la ciudad. Y como bien dices, la gente se queda en la Iglesia de Matias y el Bastión de los Pescadores y no conoce nada más, a mí me encantó pasear por sus callejuelas y descubrir edificios impresionantes. Me quedaron pendientes algunas cosillas pero tengo que volver ya que me enamoró la ciudad. Un abrazo. ;-)
ResponderEliminarHola Victor,
ResponderEliminarEs bueno dar siempre que se pueda una segunda oportunidad a los lugares que no te han gustado tanto. Hay muchos factores que influyen cuando se viaja que hacen ver las cosas de uno u otro color. La primera vez que visitamos Budapest llovía y hacía frío, el cielo estaba gris y los edificios negruzcos. Esta vez lo he visto todo más luminoso y bonito.
Un abrazo
Hola Babyboom,
ResponderEliminarHay cosas que por mucho que las pienso no acabo de entenderlas o es que a lo mejor soy un poco rara. Estas calles de la Colina del Castillo son preciosas, lo que más me gusta de Budapest. ¿Por qué será que la gente no va? Hombre, alguien sí que hay pero ni mucho menos los numerosos grupos de turistas que visitan la Iglesia de Matías, Castillo o Bastión de los Pescadores. Ellos se lo pierden!
Un abrazo
Ara veig que per mí, que no sóc tan viatgera com tú, Budapest era la gran desconeguda. M'ha semblat una ciutat preciosa! Espero que quan hi vagi els tous encara no arribin als carrers de la Colina del Castillo, sembla una zona fantasmagòrica, i això té molt d'encant.
ResponderEliminarFelicitats i un petò
Redescubriendo Budapest. Nos has dado un paseo precioso por la callejuelas de la ciudad y muy buenos consejos.
ResponderEliminarPor cierto, ¿Budapestosos? Suena fatal, jejeje
Un saludo ;)
Que bonito todo!! ... parece que a parte de disfrutarlo 1000, os hizo un tiempo envidiable :) ...
ResponderEliminarPor otro lado ... tengo una afición ... ¿quizás compartida? ... hacer fotos a coches antiguos o curiosos ... :)
Un saludo y gracias por compartir.
A mí Budapest me pareció una ciudad bastante romántica pese a no ser una de las grandes capitales europeas, perderte durante horas por Buda es una auténtica maravilla. Viendo las magníficas fotos que has hecho ya estoy deseando volver.
ResponderEliminarUn saludo !!!
Gore!!!
ResponderEliminarSí que hi arriben els tours, sí...però els monuments més coneguts estan atapeïts en canvi pels carrerons una mica més allunyats ja no hi ha gairebé ningú, al menys les dues vegades que hi hem anat. Potser en plena temporada alta, tot està ple!
Un petó
Gracias Helena, siempre es bonito ver fotos de los lugares donde has estado y reconocer algunos rincones.
ResponderEliminarUn abrazo
Hola Alfonso,
ResponderEliminarEn realidad los coches, ni fu ni fa, pero cuando veo un coche antiguo sí que me detengo a mirarlo, los encuentro muy bonitos. Bueno, no sé si es la palabra adecuada pero me gustan.
Un abrazo
Muchas gracias Carfot.
ResponderEliminarLo de volver a ciudades que ya conozco a mí me encanta. Me olvido de mapas y me dejo llevar.
A ver si te animas pues y vuelves a Budapest, cualquier excusa es buena.
Un abrazo
La primera foto del coche ya te delata, jajajaja
ResponderEliminarExcelente reportaje fotográfico
Saludos viajeros
Bonita entrada también. La última foto es espectacular. Es el lugar y el momento para estar allí. Saludos.
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