viernes, 1 de junio de 2012

Bratislava. República Eslovaca


Por su cercanía a Viena (tan sólo 60km) o incluso a Budapest, Bratislava es una ciudad que se incluye en muchos circuitos turísticos como visita de un día desde las otras capitales. El núcleo histórico no es demasiado grande y con pocas horas se pueden ver los lugares más interesantes de la ciudad. Sin embargo, aconsejo dormir por lo menos una noche en Bratislava.




Los motivos son diversos pero el principal es ver desaparecer ya avanzada la tarde los muchos grupos guiados que invaden el centro y disfrutar de la quietud de calles y plazas casi desiertas con sus bien logradas iluminaciones, otra razón de peso para quedarse a dormir. A primera hora de la mañana, ver el movimiento de la gente que acude a sus puestos de trabajo, o el personal de restaurantes, bares y tiendas que empiezan a arreglar sus negocios esperando que igual que ayer y como mañana pasen muchos grupos de turistas y muchos cruceros fluviales con gente dispuesta a dejarse los euros, también  moneda oficial en Eslovaquia desde el año 2009.
Viajamos a Bratislava en tren desde Budapest. Los trenes internacionales parten desde la estación de Keleti y la frecuencia es lo suficiente elevada para poder escoger horario que se adapte a las necesidades de cada uno.
Compramos billete para el tren Budapest – Berlín con parada, claro está, en Bratislava. Nos acomodamos en un compartimento de seis plazas pero viajamos solos durante las 2horas 45 minutos que dura el trayecto. El cambio de país lo anuncian por megafonía y nos parece entender que nos informan también sobre el cambio de moneda. Lo que no cambia al entrar en la República Eslovaca son los paisajes de grandes explanadas verdes ni el clima, porqué el sol abrasador y el cielo sin rastro de nubes continúan igual que en la vecina Hungría.
Desde la estación caminamos apenas diez minutos hasta el hotel situado en pleno centro pasando por delante del Palacio Grassalkovich, un edificio de grandes dimensiones y con una fachada de un blanco que deslumbra como si estuviera acabada de pintar. Una gran puerta con filigranas en negro y dorado con varias banderas de la República de fondo, es el punto escogido por los turistas para hacerse la foto de recuerdo. Se construyó en el siglo XVIII en estilo rococó como palacio de verano para un aristócrata, aunque actualmente es la residencia de Presidente.


Palacio Grassalkovich

Palacio Grassalkovich

Como ya he comentado, la Ciudad Vieja es de pequeñas dimensiones y aunque circulan los tranvías se puede recorrer perfectamente a pie. Entramos por la Puerta de San Miguel, la única que queda de la muralla medieval que rodeaba la ciudad. La torre es posterior (S.XIV) y en su parte más alta tiene la estatua del santo que le da el nombre. En su interior se aloja el Museo de Armas y Fortificaciones y bajo su arcada se encuentra el kilómetro cero indicando las distancias a varias ciudades del mundo, poco más de 1800 kilómetros separan Bratislava de Madrid. La puerta de San Miguel, la Torre de San Miguel y la calle que sigue es, como no, la calle de San Miguel, repleta de restaurantes cuyas terrazas invaden la parte central del primer tramo anunciando menús turísticos a buen precio.

Torre de San Miguel

Entrada a la Ciudad Vieja por la Puerta de San Miguel

De aquí nos dirigimos al Castillo que se puede ver desde casi cualquier punto de la ciudad. Los callejones son empinados pero merece la pena el pequeño esfuerzo por la panorámica que tenemos desde arriba, sobre la ciudad, el Danubio y sus puentes. Los puentes no tienen, ni de lejos, la monumentalidad de los de Budapest y el río tampoco muestra la amplitud que luce en la capital húngara pero el conjunto es resultón. En primer plano, tenemos el Puente Nuevo, como se conoce por los habitantes de Bratislava, aunque su nombre oficial sea Puente SNP, siglas del Levantamiento Nacional Eslovaco. Es una horrible estructura de la época comunista y para su construcción (1969) fueron demolidos varios edificios. Parece ser que técnicamente es una estructura interesante pero bajo mi punto de vista lo único atractivo deben ser las vistas desde el mirador que está abierto al público. No siempre ha sido así, ya que durante el Comunismo no se consideraba apropiado poder ver unas vistas, aunque fueran lejanas, de la capitalista vecina Austria.



Castillo de Bratislava

Castillo de Bratislava
Vista del Danubio desde el Castillo

Vista de la Ciudad Vieja desde el Castillo

Al castillo se accede por la antigua Puerta de Segismundo, la más importante, antigua y bonita del recinto. De la antigua fortaleza no queda prácticamente nada ni tampoco de las posteriores modificaciones góticas, renacentistas o barrocas ya que en 1811 un incendio lo dejó prácticamente en ruinas permaneciendo así hasta 1950 cuando empezó la reconstrucción que parece estar llegando a su fin. Las cuatro torres en sus vértices le dan un aspecto de mesa invertida que ha generado a lo largo de los siglos alguna leyenda graciosa.  

Puerta de Segismundo, entrada al Castillo

Castillo de Bratislava


Nuestra siguiente parada es la Catedral gótica de San Martín cuya torre de color verde de 85 metros de altura destaca sobre los edificios del centro histórico. Si nos fijamos, en el extremo de la torre podremos ver una gran corona dorada de 300 kilos de peso, una copia de la corona de Hungría, símbolo que nos indica que en este templo se han coronado muchos de los reyes húngaros, un total de 11 reyes y 8 reinas desde 1563 a 1830.

Catedral de San Martín

Interior de la Catedral

Arte urbano cerca de la Catedral

Caminamos hacia el Paseo Hviezdoslavovo námestie que va desde el Puente Nuevo hasta el Teatro Nacional Eslovaco. Es una rambla arbolada ideal para pasear o sentarse bajo los árboles a ver la vida pasar. Se agradece la sombra y el piar de los pájaros que tienen en la mayoría de árboles una casita de madera a su disposición para anidar. Sería el momento ideal para saborear un helado pero las interminables colas en las heladerías nos hacen desistir. No sé si son helados especialmente buenos, si es para ayudar a sofocar los primeros e intensos calores o si es porqué es lo que toca cuando se sale a pasear los domingos por la tarde. Después de probar dos o tres veces a media tarde, la cola es de cada vez más larga. Hacia las diez de la noche volvemos a intentarlo y ahora sí, conseguimos llegar al mostrador. El resultado, nada del otro mundo, un helado como cualquiera tirando más bien a mediocre. ¿Sería un buen negocio poner una buena heladería en Bratislava? El problema es que nos quedaría demasiado lejos para ir al trabajo.
Algunos palacios le dan al paseo un aire señorial, entre ellos el Palacio Palffy donde Mozart interpretó un concierto para la Emperatriz María Teresa pero los edificios más imponentes son el Teatro Nacional y el gran Hotel Carlton, antiguo Hotel Zöldfa, lugar emblemático relacionado con varios hechos históricos y sociales del país y alojamiento de personalidades como A.Einstein, Roosevelt, A.Nobel, Edison o Julio Verne a su paso por Bratislava.

Teatro Nacional

Detalle fachada Teatro Nacional

Fuente enfrente del Teatro Nacional
Recuerdos en Hviezdoslavovo námestie

Nos alejamos un poco del centro para ir a visitar la Iglesia de Santa Isabel, más conocida como Iglesia azul. Está dedicada a la única santa nacida en la ciudad, concretamente en el Castillo de Bratislava en 1207. Esta original iglesia se construyó entre 1909 y 1913 en el estilo de moda que imperaba en toda Europa, el Modernismo para nosotros, también conocido como Art Nouveau, aunque muy poco habitual en edificaciones religiosas. El color azul cielo domina tanto el exterior como el interior del edificio y merece la pena entretenerse en todos los detalles que le dan un aspecto realmente estrambótico. En la fachada se representa un milagro de la Santa cuyas reliquias se custodian en el interior. Como dato curioso, diré que en cierta manera ya la había visto antes, en el Parque Europa en Miniatura de Bruselas.

Iglesia de Santa Isabel o Iglesia Azul




Interior de la Iglesia azul




Iglesia Azul. Foto tomada en 2008 en el Parque Europa en miniatura de Bruselas

Seguimos hasta encontrar nuevamente el Danubio pasando por los edificios de la Universidad. El paseo del río está muy concurrido, especialmente por familias con niños vestidos de domingo. Caminamos desde el oxidado Puente Stary Most hasta el Puente Nuevo o Nóvy Most. A lo largo de toda la orilla se suceden unos bancos de madera, ideales para descansar o para usar las nuevas tecnologías ya que una pequeña placa en cada uno de ellos indica que hay conexión wifi.
En esta parte del río hay varios barcos amarrados, algunos fijos destinados a hoteles o  restaurantes, mientras que otros son barcos de cruceros con el consecuente movimiento de gente que va y viene. Creo que restan bastante encanto al paseo fluvial e impiden disfrutar del río en toda su magnitud. Una estatua de color blanco dedicada a la Emperatriz María Teresa, homenajea a este personaje que dio a la ciudad el aspecto monumental que tiene hoy en día. Tras la estatua, destaca el edificio conocido como Reduta, construido a principios del siglo XX donde había un antiguo granero barroco del siglo XVIII. Es la sede de la Orquesta Filarmónica Eslovaca y lugar ideal para bailes y otros eventos sociales.

Puentes de Bratislava

Paseo del río. Bratislava

Puente Nuevo. Bratislava

Ya de vuelta al centro, nos dirigimos a la Plaza más importante de la ciudad, Hlavné námestie, toda ella una auténtica obra de arte. Aquí podemos ver la Fuente de Maximiliano del año 1572, la más antigua de la ciudad, iluminada por la noche con cambio de colores. Rodean la plaza edificios de distintos estilos, entre ellos el palacio más bonito de la ciudad de estilo Modernista o el Palacio Kutscherfeld que aloja la Embajada francesa, pero especialmente el Antiguo Ayuntamiento, un complejo de edificios de diferentes épocas que se empezaron a construir a mitad del siglo XV.


Detalle Antiguo Ayuntamiento

Antiguo Ayuntamiento

Embajada francesa

Palacios Plaza Hlavné námestie

El arco de la fachada desemboca en un pequeño patio porticado que comunica con la plaza Primaciálne námestie con su gran edificio que llama la atención por su color rosado que ocupa todo un lado de la plaza. Este edificio que da el nombre a la plaza es el Palacio del Primado, antigua residencia del arzobispo. En la parte más alta se puede ver un gran sombrero negro de ala ancha usado por el clero, conocido como sombrero de teja o sombrero saturno, por la forma que recuerda al planeta y cuyo peso es de 150 kilos. Las estatuas de unos ángeles sostienen las letras I (Justicia) y C (Clementia), lema del cardenal. En el recogido patio interior hay una fuente central con la estatua de San Jorge matando al dragón.
En la primera planta, se encuentra el Salón de los Espejos, donde Francia y Austria firmaron la Paz de Presburgo en 1805 tras la Batalla d’Austerlitz, una de las más exitosas de Napoleón Bonaparte.

Patio que comunica con la Plaza del Primado



Detalle Palacio del Primado

Plaza del Primado y Antiguo Ayuntamiento

San Jorge en el patio del Palacio del Primado

Otros lugares de interés son la iglesia y monasterio franciscanos, la iglesia Trinitaria, la iglesia de las Clarisas y otras de las muchas iglesias repartidas por la ciudad. Llama la atención la gran afluencia de gente a la misa de domingo que llena todas las parroquias.
Otra de las cosas que llama la atención en Bratislava son sus originales y divertidas estatuas que se pueden ver en algunas de las calles y plazas más céntricas. Entre todas ellas, la más conocida es Cumil, un obrero que se asoma a la calle desde una alcantarilla, pero también está el paparazzi escondido tras una esquina, el soldado napoleónico apoyado en un banco de la misma plaza Hlavné námestie delante de la Embajada francesa, Schöne Náci,un popular personaje de la sociedad Bratislava muy galante con las damas de la época, un trabajado buzón de correos o una estatua en recuerdo al célebre escritor danés Hans Christian Andersen. Una manera muy entretenida de visitar la ciudad.

Cumil


Hans Christian Andersen

Bici en la Plaza del Primado

Paparazzi

Schöne Náci, un popular personaje de la ciudad

Soldado napoleónico

Buzón de correos

Para acabar, un par de recomendaciones. La ciudad vieja está llena de restaurantes con encanto pero os puedo aconsejar dos que me parecieron muy interesantes: El primero es el Bratislavsky Méstiansky Pivovar un restaurante - cervecería que funciona desde 1752. Deliciosa gastronomía eslovaca con raciones abundantes y donde elaboran ellos mismos la cerveza.
El otro es el Slovack Pub, toda una institución en la ciudad, donde se sirven menús del día a muy buen precio. Lo interesante de este lugar es el ambiente y la decoración auténtica inspirada en la cultura eslovaca.

Bratislavsky Méstiansky Pivovar

Gastronomía eslovaca en el Bratislavsky Méstiansky Pivovar 

Slovack Pub

Slovack Pub

Slovack Pub

18 comentarios:

  1. Hola Ma. Teresa!
    Sé que soy reiterativo, pero en serio tus reportajes me fascinan, me atrapan, y como siempre destacas sitios y situaciones muy, pero muy agradables. Vaya, no conocía nada de Bratislava y claro que lo estoy pensando seriamente para una próxima visita.

    Qué bueno también que les ha tocado una jornada a pleno sol, así las fotografías lucen muy bien, me encantan tus vistas, las esculturas, los detalles de ésos pórticos en hierro forjado, las vistas del Danubio... en fin, un placer enorme leer tús notas y disfrutar de las imágenes! Coincido que al caer la tarde, comienzo de la noche, cuando los grupos de turistas se retiran, uno tiene ésa sensación de 'apoderarse' de una ciudad, o de recorrerlas al ritmo propio... me pasa cada dia en Paris, JA!

    ¡Chapeau Mme!

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  2. Hola Gus,

    Me alegro de que este mini-tour por Bratislava te haya animado a visitar la ciudad. Merece la pena!

    Un abrazo y disfruta de la primavera en París!

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  3. Qué chulas las estatuas, me ha encantado la del fotógrafo, hasta parece de verdad. Nunca me había llamado mucho la atención Bratislava pero veo que tiene un montón de cosas, al igual que Gus la tendré en cuenta para próximas visitas a la zona. Un abrazo. ;-)

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  4. ¡Ostras! ¿Budapest - Berlín? ¿en tren? Si no es indiscreción, ¿por cuánto os salió o en qué páginas web mirasteis los billetes? No había pensado yo esa combinación...
    Había leído acerca de las típicas visitas de Bratislava desde Viena (de ir y volver en el día) pero está claro que merece la pena descubrir la ciudad en solitario y quedarse a dormir una noche...
    Un estupendo relato, como siempre, y preciosas fotografías (la del ayuntamiento con la paloma es una pasada)
    Un saludo :)

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  5. Hola Babyboom
    Las estatuas de Bratislava se han convertido en un atractivo turístico y además están estratégicamente colocadas. La ciudad merece la pena.

    Un abrazo

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  6. Hola Helena
    Se puede hacer Budapest-Berlín en tren pero el viaje es largo, algo más de 11 horas. Una idea sería parar un par de días en Bratislava o hacer alguna otra parada. De Budapest a Bratislava nos costó 10320Ft ida y vuelta para dos personas, que con el cambio 250Ft/€ saldría a unos 41€, es decir, poco más de 20€/persona.
    Ida y vuelta Budapest -Berlín puede costar sobre los 78€ ida y vuelta pero depende de la categoría del asiento. Lo puedes consultar en:

    http://elvira.mav-start.hu/elvira.dll/xsl2/index?language=2

    Espero que te sirva de ayuda.

    Un abrazo y gracias por tu comentario.

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  7. Menudo paseo.
    La verdad es que paseamos contigo por una ciudad que está muy bien. Con sus monumentos, iglesias, estatuas, que nos explicas maravillosamente.
    Y con unas fotos extraordinarias.
    Saludos

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  8. Pues la verdad que me ha sorporendido gratamente Bratislava, no pensé que fuese un sitio con tanta riqueza cultural.

    Gracias por contárnoslo.
    Un saludo. Alfonso.

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  9. Me habian hablado muy bien de esta ciudad , eclipsada por Praga , pero con mucho por mostrar
    felicidades por la entrada
    abrazos

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  10. Viendo tus estupendas fotos que menos que dedicarle una visita, quizás está algo tapada por sus cercanas rivales pero sin duda que merece la pena conocerla.

    Un saludo !!!

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  11. Hola Gildo, Alfonso, Bleid y Carfot

    Muchas gracias por vuestros comentarios. Me alegro de que esta pequeña ciudad os haya gustado. Tal como comenta Carfot, queda un poco eclipsada por las capitales cercanas del gran Imperio Austro-Húngaro, pero tiene mucho por ver.

    Un abrazo

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  12. Bonita entrada y la guía perfecta para ver la ciudad. Un saludo.

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  13. Hola Teresa!!
    Buscando info sobre Bratislava dí con tu relato de viaje, muy bueno!! Con mi mujer estamos planeando un viaje y ahora estamos viendo las opciones para el trayecto: Budapest-Bratislava. Vemos que lo más probable es tren, pero no encontramos ese precio en particular. Tienes idea de ese dato?
    Espero sigas en contacto con el blog después de algunos meses que han pasado!!
    Muchas Gracias!!
    Y Saludoss!!!

    fede.-

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  14. Hola Fede,

    Bienvenido al blog!!!
    En la siguiente página web encontrarás toda la información sobre horarios y precios actualizados

    http://elvira.mav-start.hu/elvira.dll/xsl2/index?language=2

    A nosotros nos costó 10320 Ft ida y vuelta (total dos personas).

    Según la época del año también podéis hacer el trayecto en barco por el Danubio, aunque es más caro.

    Si necesitas cualquier cosa y te puedo ayudar, lo haré encantada.

    Un abrazo

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  15. ¡Hola Teresa!

    Soy Francisco, autor y editor del blog A bordo o A pie y quisiera compartir tu viaje a Bratislava con los lectores.

    En A bordo o A pie contamos las historias de viajes de los mejores únicamente, puedes revisar nuestro sitio www.abordooapie.wordpress.com y enterarte de cómo referenciamos los blogs que nos interesan.

    No copiamos contenido de tu blog http://mttj-viajesyexperiencias.blogspot.com/2012/06/bratislava.html, por el contrario, hacemos una reseña y la acompañamos de un link a la publicación original. Solo permítenos usar una de tus fotos para acompañar la publicación.

    Esperamos tu respuesta.

    ¡Un saludo!

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  16. Hola Francisco,

    Ningún problema, al contrario. Encantada de que estas entrada os resulte interesante.

    Un abrazo

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  17. Bratislava es una de las ciudades que más me han sorprendido de mis viajes. Sólo estuve una tarde pero me encantó! Pasear por sus calles fue genial. Y por cierto, la Iglesia Azul, la más sorprendente!

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  18. Sí, a mí también me sorprendió. Además es ideal para pasear sin prisas, como a mí me gusta.
    Un abrazo

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