lunes, 31 de diciembre de 2012

Monasterio de Rila. Bulgaria



La semana pasada os comentaba sobre el Monasterio de Sant Benet del Bages (aquí), hoy me apetece seguir con el tema monástico viajando hasta Bulgaria, concretamente hasta el Monasterio de Rila, situado al suroeste del país.
Sin duda, es uno de los lugares más visitados del país, tanto por extranjeros como por los propios búlgaros que veneran a su fundador, San Juan de Rila, canonizado por la iglesia ortodoxa y todo lo que el monasterio simboliza. Fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1983.

Ivan Rilski (canonizado más tarde como San Juan de Rila) fundó el monasterio en el año 927. Fue un ermitaño que se retiró a las montañas y según cuenta la leyenda, vivió como un santo en el hueco de un árbol tallado en forma de ataúd. Su fama pronto se extendió y mucha gente acudía a verlo para seguir su ejemplo, por lo que se fundó un monasterio para albergar a todos esos monjes. Tras su muerte, su fama fue en aumento y empezó a ser un lugar de peregrinación. El primitivo monasterio se fue ampliando, desempeñando un importante papel espiritual y social en todo el país.
En 1833, un incendio lo destruyó parcialmente pero años más tarde se reconstruyeron las partes dañadas gracias a las donaciones de multitud de fieles.
Durante los siglos de ocupación otomana, el Monasterio de Rila fue un reducto para los fieles ortodoxos y un símbolo de la identidad cultural, por lo que se considera un ejemplo de la resistencia Búlgara entre los siglos XVIII y XIX.




Se ha escrito mucho sobre el Monasterio de Rila y se pueden encontrar infinidad de referencias en distintos blogs de viajes, pero es difícil evitar hacerlo si se ha viajado hasta allí.

Por este motivo, en esta entrada no hablaré sobre su historia o sobre su valor artístico, sino únicamente compartir nuestra experiencia aportando algunas informaciones prácticas.

Para saber más sobre el Monasterio de Rila, en estas dos webs encontraréis amplia información. Aquí y aquí.

  
Puerta Samokov. Monasterio de Rila

Salida por la Puerta Samokov


CÓMO LLEGAR:

No me cabe en la cabeza como un lugar tan visitado como el Monasterio de Rila esté tan mal comunicado con Sofía que se encuentra a tan sólo 120 km.

Si se quiere hacer una excursión de un solo día, utilizar el autobús es posible, aunque considero que hay muy poco tiempo para hacer la visita con la tranquilidad que se merece. Siempre hay la posibilidad de contratar un tour organizado o un taxi privado que puede costar alrededor de 70€ ida y vuelta.

En nuestro caso hicimos el viaje hasta Rila en autobús. Sólo hay un bus diario que parte de la estación de Ovcha Kupel, una pequeña estación alejada del centro y algo tercermundista. Se puede llegar hasta allí con el tranvía nº 5 (2 levas) que inicia su recorrido detrás del Palacio de Justicia y sigue por el Bulevard Makedonia. Desde el inicio hay que contar once paradas. 
Es muy recomendable llevar escritos los nombres en cirílico porqué poca gente habla inglés y si hay que preguntar, lo más fácil es enseñar el papel. A diferencia de la nueva estación central de Sofía donde los destinos están bien señalizados y abunda la información, la estación de Ovcha Kupel es un sálvese quien pueda.

El autobús (minibus en nuestro caso) de Sofía a Rila sale a las 10:20 (11 levas y se compra el ticket en el mismo bus). Llega al pueblo de Rila sobre las 12:15 donde hace una parada de unos 15 minutos y sigue hasta el monasterio donde llega alrededor de las 13:15.

El bus de regreso a Sofía sale a las 15:00 y llega a la capital sobre las 17:30.
Si sólo se quiere visitar el monasterio hay tiempo suficiente pero si se quiere caminar por los alrededores es muy justo. Para alargar un poco más la estancia, hay la posibilidad de coger el bus a Dupnitsa (13km) que sale a las 17:00 y desde aquí hay un autobús cada hora a Sofía (tarda 90 minutos) o el tren. La segunda opción es un bus a Blagoevgrad (15km) y de aquí a Sofía.

Nosotros dormimos en el monasterio y el día siguiente continuamos el viaje hasta Blagoevgrad, una agradable ciudad donde nos quedamos también una noche.






DÓNDE DORMIR:

Nos apetecía quedarnos a dormir en el monasterio para poder disfrutar más tranquilamente de su magnífico entorno y de la belleza del lugar, pero no teníamos muy claro si podría ser. Unas semanas antes había escrito un correo electrónico que nunca tuvo respuesta.
Se puede intentar llamar por teléfono (+3590896872010). El monje que nos atendió hablaba un inglés muy justo pero me imagino que suficiente para hacer la reserva.

Hay dos tipos de habitaciones: Las viejas son las del ala oeste y no tienen ducha. Las habitaciones nuevas tienen cuarto de baño con ducha (60 levas la triple).
Las habitaciones son grandes y están limpias aunque son muy básicas. No hay que olvidar que estamos en un monasterio y los lujos los guardamos para otras ocasiones pero dormir en aquellas incomodísimas camas fue un auténtico acto de penitencia.

Fuera de los muros del monasterio hay otras opciones para dormir: Hotel Tsarev Vrah y Hotel Rilets

Ya un poco más lejos, en la carretera que va del pueblo de Rila hasta el monasterio, se ven algunas guesthouses, campings y pequeños hoteles.

Nuestra habitación 

Nuestra habitación

DONDE COMER:

Restaurante Rila y Restaurante Drushlyavitsa (no dejéis de probar el yogurt)


Monje frente a la entrada de la Iglesia de la Natividad

Tienda de recuerdos en la Torre Hreliova







El trayecto de Sofía a Rila me recordó un poco alguno de los desplazamientos que realizamos en Camboya, aunque faltaban las gallinas y los sacos de arroz. Lo digo porqué en un pequeño minibús (me gustaría creer que en temporada alta pondrán un autobús grande) nos metimos no sé cuántas personas, más los equipajes, más varios paquetes ya que el chófer también hace el servicio de recadero. Viajamos acompañados de un grupo de australianos, un joven chino (ya había estado en el Monasterio de Rila unos años antes, pero había perdido todas las fotos y quería recuperarlas in situ), cuatro búlgaros y nosotros dos. Se quedó gente sin asiento pero el chófer sacó unos taburetes plegables de lona que los distribuyó en el estrecho pasillo.   
Pasamos por pueblos feos con ganas, con casas grises y destartaladas y muy descuidados. Sin embargo, el trayecto del pueblo de Rila al monasterio es ya otra cosa. El paisaje se vuelve más agreste y boscoso, forma parte del P.N. de Rila. Una estrecha carretera de curvas que va siguiendo el curso de un riachuelo nos lleva hasta el monasterio que visto desde el exterior sus gruesas paredes le dan un aspecto de fortaleza.

Exterior de la Iglesia de la Natividad

Bajo los arcos del claustro



Los autobuses paran justo delante la Puerta Dupnitsa. Cuando la atravesamos, la imagen del conjunto te deja boquiabierto, realmente impresiona. Un claustro de cuatro pisos (tres en el ala este) rodea el patio empedrado, en el centro del cual se levanta la Iglesia de la Natividad, todo envuelto en un marco de montañas y bosques. La planta del monasterio es irregular, me recuerda la forma de una ancha corbata, como la que lucen los payasos de circo. El exterior de la iglesia forma una U bajo los arcos; estas tres cuartas partes están completamente pintadas con motivos religiosos referentes al bien y al mal, muchos demonios que torturan a los pecadores y los arrastran hacia las llamas del infierno. Me imagino que estas imágenes provocaban respeto y temor a los fieles de tiempos pasados, que es de lo que se trataba, pero a mí me resultan realmente cómicas.
Las paredes y arcos de los pisos del claustro están decorados con motivos florales y pintados con franjas en blanco y negro, mientras que la cuarta pared exterior de la iglesia combina el blanco con el color sepia.
El suelo del patio está cubierto con grandes losas de piedra irregulares y extremadamente gastadas por la erosión de miles y miles de visitantes y peregrinos.












Tras un vistazo general, nos dirigimos a la recepción para reservar el alojamiento, una pequeñísima habitación justo al lado del museo. Un cartel indica los horarios de apertura de la oficina: de 2pm a 4pm, de 6pm a 7pm y de 7:30pm a 9pm. También se indica el número de teléfono 0896872010 y una nota donde dice que deben devolverse las llaves de las habitaciones antes de las 10am en el edificio del museo.
Están anotados los horarios de autobús desde el monasterio hacia Rila, Sofía, Blagoevgrad, Dupnitsa y viceversa.
Una tercera hoja explica que el monasterio dispone de un hotel localizado a 100m de la Puerta Samokovska, el cual tiene habitaciones individuales, dobles y triples con baño y agua caliente todo el día. El precio es de 40 levas la sencilla, 45 la doble y 60 la triple, con un 50% de descuento para menores de 12 años y gratuito para menores de 6. Tiene dos restaurantes que ofrecen cocina local...
Mientras nos entretenemos leyendo toda esta información sale el monje del interior de la oficina y, a pesar de que aun no son las 2pm, permite registrarnos.
Nos pregunta si tenemos reserva y le comento que envié un e-mail. Con una cara de pocos amigos se limita a contestar “no mails”. Es un hombre joven pero se ve amargado de la vida, antipático, seco, poco hospitalario y maleducado...por muy monje que sea, ¡alguien lo tenía que decir!. No sé si no quedan dobles, pero el hecho es que nos adjudican una triple por 60 levas. Por el precio no vamos a discutir y además, cualquiera se atreve a decirle algo !!.
Tenemos la habitación 219, en el primer piso, justo detrás de la Torre Hreliova (una edificación de piedra de 23 metros construida en 1335, bautizada con el nombre de su benefactor) y corresponde a una de las nuevas del ala este. Tras un pequeño recibidor donde tenemos un colgador y el pequeño lavabo, se encuentra la habitación. Tiene tres camas, con un colchón tan fino como un papel de fumar, un armario, una mesa, una silla y un pequeño cuadro tamaño postal de Jesucristo y un santo. En el cuarto de baño hay un calentador eléctrico de 10 litros y un espejo que parece para jugar a las muñecas de tan pequeño que es. La ducha no tiene plato ni cortina, simplemente un agujero de desagüe en el suelo como después nos encontraríamos en otros alojamientos del país. Sábanas limpias, toallas pequeñas y muy gastadas y muchas mantas. Aunque hay radiadores, la calefacción no está encendida.




Torre Hreliova e Iglesia de la Natividad

Entre una cosa y la otra se ha hecho la hora de comer. Salimos por la puerta Samokov y encontramos un par de restaurantes. Comemos en el restaurante Rila, buena comida y ambiente agradable con la chimenea encendida.
Después de comer hacemos una corta excursión hasta la ermita de San Lucas. Cuesta un poco encontrar el camino porqué las indicaciones brillan por su ausencia. La ermita nos decepciona; el entorno está sucio y descuidado y da la sensación de estar medio abandonado. Desistimos de seguir hasta la cueva de San Iván donde parece ser que vivió el santo y preferimos pasear por el bosque y por la orilla del río Rilski. El paisaje es increíblemente bello.





Indicaciones para llegar a la Ermita de San Lucas

Vistas del valle desde la ermita de San Lucas

Ermita de San Lucas

Regresamos al monasterio que visitamos con más detenimiento y nos recreamos fijándonos en cada detalle de las pinturas exteriores de la Iglesia de la Natividad. El monje antipático que nos ha atendido en la recepción pasa dando golpes a un artilugio de madera, supongo que es una llamada a la oración porqué algunos monjes salen de sus celdas y se van acercando a la iglesia. No sé cuántos vivirán en el monasterio pero tan sólo cinco acuden a la llamada. Cantan y rezan una especie de letanía de la liturgia ortodoxa que nos quedamos a escuchar. El interior de la iglesia está también repleto de pinturas y iconos, a pesar de estar ennegrecidos por el humo de las velas que queman sin parar. Me llama la atención una enorme lámpara en el centro del templo de la que cuelgan 12 huevos de avestruz.

Llamada a la oración

Puerta de entrada a la Iglesia de la Natividad

Tras la liturgia nos dedicamos a recorrer los pisos de las diferentes alas del claustro. Esta zona está reservada a los huéspedes y cada vez que nos cruzamos con alguien nos llama la atención. Les enseñamos la llave de la celda y tras una disculpa seguimos nuestro recorrido. Sólo por poder curiosear estos corredores y ver la imagen del monasterio desde el último piso, merece la pena hospedarse aquí.
Las zonas más antiguas son también las más bonitas, donde abunda la madera que cruje al caminar. Sobre las barandillas, en los peldaños de las escaleras y en cualquier otro rincón, los gatos andan a sus anchas y reciben todos los mimos de los monjes. Los perros, sin embargo, sólo dan vueltas por el patio pero no suben a los pisos superiores.














Se puede visitar el Museo, que contiene material religioso de los siglos XVIII y XIX y la conocida Cruz de Rila, una cruz tallada entre 1709 y 1802 por el hermano Rafael, y que contiene miniaturas de 140 escenas bíblicas y 650 figuras humanas,
También se pueden visitar las antiguas cocinas del monasterio, aunque en estos momentos se encuentran cerradas por restauración.

Cenamos en el mismo restaurante Rila. Nos encontramos a 1147 metros de altitud y el cambio de temperatura se hace notar, por lo que agradecemos el fuego de la chimenea.
Volvemos a atravesar la puerta de Samokov para entrar al monasterio que se encuentra completamente desierto, ni un alma, una paz y tranquilidad absoluta que llegan a estremecer. Los corredores del claustro están iluminados pero la iglesia está completamente a oscuras. Un paseo bajo los arcos, escuchando tan sólo el ruido del agua de las fuentes.




Las montañas no se ven pero se percibe su presencia y el silencio de la noche sólo lo rompe una fina lluvia. Encontramos la habitación helada y preparamos las camas con todas las mantas. Me siento feliz, privilegiada, contenta. Tumbada en la cama de esta sencilla habitación estoy incómoda, el colchón es horrible y la espalda lo pagará caro, pero me da igual. Ha dejado de llover y el silencio es sepulcral. Apago la luz, cierro los ojos y me duermo pensando en tanta belleza que hay al otro lado de la pared de esa fría habitación. No me puedo creer que esté durmiendo en el mismo Monasterio de Rila rodeada de montañas y misticismo. 




26 comentarios:

  1. Me encantaron las fotos :) y si las camas se veían algo incomodas :S

    Y por lo de la ducha entiendo perfectamente la incomodidad de no tener cortina... se moja todo!!!

    Saludos!

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  2. Wow!, ... es tan bonito, tan colorido y está tan cuidado, que parece de mentira!!, ... el alojamiento es ahí mismo? ... vaya lugar!. Me encanta!
    Feliz 2013!!

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  3. Hola Gaolga

    Aunque dormir en aquella cama fue un castigo para mi esplada, te aseguro que mereció mucho la pena.
    Muchas gracias por pasarte por aquí.

    Un abrazo

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  4. Hola Alfonso

    El monasterio tiene habitaciones, muy básicas pero suficientes para pasar una noche o dos.

    Un abrazo

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  5. Hola Ma. Teresa!
    Qué gusto comenzar el año compartiendo tús viajes, fotografías y experiencias personales. Como siempre, te he leído atentamente y sabes que antes de comenzar la lectura ya no me gusta el Monasterio de Rila, si, lo siento!
    No sé si será que me he acostumbrado a los monasterios cistercenses y la orden de los benedictinos, que siento que los monasterios deberían ser sitios sobrios, tranquilos, que sus paredes exhudan paz (tengo la imagen de la Abadía de Senanque que tú conoces, pero de otros sitios parecidos).
    Luego leyéndote y viendo las imágenes me sentí 'abrumado' por tanta representación pictórica, por tanta densidad... claro, es una opinión, pero éste tipo de sitio sólo me inspira una visita 'turística curiosa' y no una visita 'espiritual'.
    Con los años también he sentido que uno puede obtener una 'energía espiritual' en sitios más nobles, sobrios, como una capilla en medio de la montaña...
    Me alegro mucho que, un año más, sigamos compartiendo nuestras experiencias de viaje!

    Un saludo grande!

    PD: Sabrás que me siento como un niño redescubriendo cada rincón de ésta zona del Luberon donde vivo y claro, permíteme decirte que es mucho más bello de lo que nos imaginábamos!

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  6. Hola Gus!
    Tal como comentas, el Monasterio de Rila es muy diferente a los monasterios cistercenses o benedictinos ya que su función era de aleccionar a la población a través de sus pinturas. De todas formas, te aseguro que a excepción de la Iglesia de la Natividad, el resto del complejo es sobrio y austero y situado en medio de un paisaje que sí invita a la meditación.

    Respecto a tu nueva vida en la Provenza, me alegro muchísimo de que te sientas tan feliz allí. A veces tomar decisiones cuesta un poco pero hay que lanzarse y luchar por lo que uno sueña.

    Espero que nos sigas contando muchas más cosas.

    Un abrazo

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  7. Impresionantes imagenes
    realmente Bulgaria debe ser un pais alucinante
    me lo apunto
    abrazos

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  8. Hola Bleid,

    Bulgaria nos sorprendió. Tuvimos alguna pequeña decepción, normal cuando te haces demasiadas ilusiones sobre algún lugar, pero en general nos gustó mucho.

    Un abrazo

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  9. Solo puedo decir una cosa. Impresionante. Estuve este verano y junto a Plodvid fueron dos destinos que me encantaron. Había estado en otra ocasión en Sofia, pero este monasterio me dejo sin habla. Volvería a ir pero en invierno por que debe ser impresionante con la nieve. Enhorabuena por el blog.

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  10. Hola Antonio
    El Monasterio de Rila es realmente impresionante. Plovdiv también nos gustó mucho, a ver si algún día de estos escribo alguna cosa sobre esta encantadora y dinámica ciudad.

    Un saludo

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  11. La verdad que el monasterio es precioso y desde luego muy colorista.

    Aunque dormir allí no sea la panacea de la comodidad, desde luego que es una propuesta muy interesante y sin duda a tener en cuenta.

    Saludos!!!!

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  12. Hola José Carlos,

    Aunque fuera del monasterio hay alojamientos algo más cómodos, te aseguro que merece la pena sufrir un poco y quedarse en las celdas.
    Una buena experiencia.

    Saludos

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  13. Pues no sabía que se podía uno quedar a dormir allí, pero tiene que ser algo muy curioso (a pesar del mal carácter de algún que otro monje, jejeje).
    Lo que sí que había leído era lo mal comunicado que estaba. Pero vamos, seguro que tus indicaciones algún día me sirven.
    Un saludo ;)

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  14. Hola Helena,
    Sí, la comunicación Sofía-Rila es escasa pero me imagino que si el país quiere recibir más turismo irán facilitando el acceso a esos lugares tan emblemáticos.

    Un abrazo

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  15. Hola M. Teresa,

    Hemos conocido tu blog buscando por internet información para nuestro próximo viaje por Bulgaria y Macedonia, imagínate la alegría al encontrar tan buena información y espectaculares fotos que invitan a viajar a estos países tan poco conocidos.

    Estaremos pendientes de toda nueva publicación para planificar nuestra ruta.
    Tambien te invitamos a que conozcas nuestro blog, a ver que te parece?'

    Saludos desde Las Palmas.

    Javier y Deborah http://siemprejuntosporelmundo.blogspot.com.es

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  16. Hola pareja!

    Me alegro que mi información os pueda ser útil en vuestro próximo viaje. Estas vez lo estoy contando todo un poco desordenado pero si os interesa saber la ruta exacta que hicimos o datos más concretos, no dudéis en preguntar.
    Me encantará leer vuestro blog!!

    Un abrazo

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  17. Hola M. Teresa:

    Sólo decirte que nos ha venido genial la información sobre el Monasterio de Rila.
    Muchas gracias

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    1. Me alegro mucho! Os agradezco el comentario.

      Un abrazo

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  18. Muchísimas gracias!! Estoy planificando un viaje a Bulgaria con mis hijos pequeños y es una de las entradas más completas que he encontrado sobre el monasterio. Magnífica!

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    1. Muchas gracias a ti por el comentario, me alegro mucho que te esté siendo útil. Espero que tengáis un buen viaje.

      Un abrazo

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  19. De nuevo yo, vuelvo a releer la entrada para terminar de perfilar mi visita. Al final hemos decidido alquilar un coche (una furgoneta de 9 plazas) durante un solo día para conocer el monasterio. Seguramente comeremos allí. En el relato das dos nombres de restaurantes, Rila y Restaurante Drushlyavitsa; creo entender que vosotros solo comisteis en el que se llama Rila, no? ¿Están justo a la entrada del monasterio? Por cierto creo que hay un pequeño error al principio, dice que San Juan de Rila es del año 900 antes de cristo, creo que es de después de cristo (perdón por la corrección, a lo mejor yo lo he entendido mal). Lo dicho, que me encanta tu entrada y que es súper detallada.

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    1. Hola mapani!! Encantada de que estés de nuevo por aquí. Los restaurantes están justo a la salida del monasterio. Si sales por la puerta Samokov, mirando a la izquierda tienes el Restaurante Drushlyavitsa y recto, a cuatro pasos, el Rila. Comimos y cenamos en el Restaurante Rila y desayunamos en el Drushlyavitsa. De esto ya hace un tiempo y ya sabes que los locales cambian pero seguro que encontraréis alguno de vuestro agrado, es un lugar donde acude mucha gente y el negocio es el negocio.

      Un abrazo

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  20. Pone a.C, creo que está bien pero en inglés. Je je perdón me cuesta dar el salto al otro idioma

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    1. Muchas gracias por la aclaración!!! Llevaba la guía en inglés y al escribirlo puse el after Christ sin darme cuenta. La verdad es que leyéndolo a posteriori queda fatal. Ya lo he corregido y de nuevo, muchísimas gracias.

      Un abrazo

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  21. Muchas gracias a ti!! Acabo de bajarme un plano del monasterio y ya me he aclarado con las puertas, con esto y tus indicaciones, seguro que encuentro el restaurante. Ahh gracias a tu otro post de restaurantes en Sofía he descubierto que es una mehana je je je Gracias de nuevo! Un abrazo!

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