viernes, 26 de julio de 2013

Parque Nacional de Seoraksan y Sokcho. Corea del Sur


Seoraksan fue el primer Parque Nacional del país y actualmente es uno de los más visitados y apreciados por los surcoreanos. Y la verdad es que no es para menos, porqué atractivos no le faltan. Dicen que las mejores épocas para visitarlo son en primavera y especialmente en otoño, cuando sus bosques presentan una variedad cromática espectacular. Nosotros estuvimos durante la primera mitad de junio - justo antes de entrar en época de lluvias – y tuvimos un tiempo algo variado pero en general bueno.

Entrada al PN Seoraksan


El Parque es enorme y lo que es la propia Reserva Natural abarca un área de 164 km2, declarada Reserva de la Biosfera en 1982 por la UNESCO. El acceso a algunas áreas está restringido según la época del año, por lo que es importante informarse antes de decidir las rutas.
Se encuentra dividido en tres secciones las cuáles no están conectadas entre sí por carretera: Outer Seorak, es el área que se encuentra cerca de la población de Sokcho y del mar, es la más accesible, la que dispone de más servicios y, por tanto, la más visitada.
Inner Seorak está al oeste y es quizás la que está menos popularizada por decirlo de alguna forma.
Southern Seorak, como su nombre indica, ocupa el área sur del Parque y entre otras cosas, es famosa por sus aguas termales.
En nuestro caso, estuvimos tan sólo dos días y nos limitamos a conocer una pequeña parte de Outer Seorak.
Dudamos si alojarnos en la ciudad, en Sokcho, o en el PN. Al final, decidimos quedarnos en el Seorak Tourist Hotel, el único que se encuentra dentro del mismo Parque y creo que fue un acierto.
Me gustó poder disfrutar en soledad, a primera hora de la mañana desde la terraza de la habitación, contemplando aquellas mágicas montañas envueltas por la neblina o ver al gigantesco Buda de Sinheung-sa asomando la cabeza sobre los árboles.

Vista desde la habitación

Vista desde la habitación

En el hotel nos facilitaron un mapa del área y nos recomendaron algunas excursiones. Hay rutas para todos los niveles, desde fáciles paseos hasta las que requieren una buena preparación física.

La Montaña Seoraksan tiene muchos picos superiores a los 1200 metros, como es el caso de Daecheongbong, que con 1708 metros es el tercer pico más alto del país y el más elevado de la cordillera Taebaeksanmaek que constituye la columna vertebral de la península coreana. Su ascensión requiere de 5 a 7 horas.
Justo frente al hotel se encuentra la estación del teleférico que en esos momentos estaba fuera de servicio por trabajos de mantenimiento. Fue una lástima, porqué desde el punto donde te deja el teleférico y caminando sólo unos 30 minutos se accede a Gwongeumseong, las ruinas de una antigua fortaleza, desde donde se obtienen unas buenas vistas, aunque no lo pudimos comprobar. 

Distribuimos los dos días de la siguiente manera:

El primer día lo dedicamos a recorrer los alrededores del hotel, el Templo Sinheung-sa e hicimos una excursión a las Cascada Biryeong.
El segundo día hicimos una muy recomendable excursión hasta Ulsanbawi y pasamos la tarde en la bonita población pesquera de Sokcho.
Sea cual sea el camino escogido nos sorprenderá la naturaleza surcoreana, ya sean sus espectaculares formaciones rocosas, cascadas, densos bosques o aguas termales.

Paseando por los alrededores del Templo Sinheung-sa


Excursión a la cascada Biryeong

Se trata de una excursión que se puede hacer en tan sólo un par de horas. La ruta empieza pasado el puente de piedra que está detrás de la estación del teleférico. Es un paseo muy bonito, por un camino empedrado con mucha agua, vegetación y juguetonas ardillas.





Primero se llega a las Cascadas Yukdam, una serie de seis pequeños saltos de agua y al final se encuentra el salto de 40 metros, conocido como Biryeong. El salto no llevaba mucha agua (hay que considerar que aun no habíamos entrado en época de lluvias) pero la excursión merece igualmente la pena. A pesar de la facilidad del recorrido, hay que ir bien calzado porqué con la elevada humedad, las piedras están muy resbaladizas.


Cascadas Yukdam


 
Cascada Biryeong



Templo Sinheung-sa

Es un gran complejo budista construido en el año 652 dC. Antes de llegar al templo, se encuentra una enorme imagen de un Buda de bronce llamada Jwabul, con más de 10 metros de altura.

Buda Jwabul

Tras cruzar el puente Hyeonsugyo se encuentra un largo muro de piedra y a través de la puerta Cheongwangmun se accede al templo, con permiso de sus guardianes.

Puente Hyeonsugyo

Guardianes del templo
Templo budista Sinheung-sa

Templo budista Sinheung-sa

Sinheung-sa también forma parte del programa Temple stay, por lo que existe la posibilidad de alojarse allí y vivir una experiencia en un templo budista coreano.



Excursión a Ulsanbawi

El punto de inicio se encuentra junto a la gran estatua de Buda. En realidad, la ruta es corta, tan sólo 4.3km pero con fuertes pendientes por lo que hay que contar 2 horas de subida y 2 horas de bajada.

Simpáticas señales



Es un camino con mucha piedra y grandes formaciones rocosas que pasa por el interior del bosque, con muchos tramos de inacabables escaleras. A 2.8 km de la salida se encuentra Heundeulbawi, una gran piedra redonda de 16 toneladas que la erosión de miles de años ha ido moldeando. Está en la punta de una roca y da la sensación que en cualquier momento puede empezar a rodar hacia abajo.




Heundeuldawi

Heundeuldawi

En este punto se encuentra también la ermita Gyejoam, un agujero en la misma roca que según cuenta la leyenda fue hecho por tres monjes budistas con sus propias manos. En el interior de la cueva, hay dos estatuas a las que se atribuyen docenas de milagros. Es un buen lugar para hacer un alto en el camino y coger fuerzas para el último tramo hasta llegar a Ulsanbawi.

Ermita Gyejoam





Tras un empinado camino, quedan aun 808 peldaños de una escalera que conduce a la cima de Ulsanbawi, una gran roca de granito a 873 metros sobre el nivel del mar. Está formada por 6 picos altos y puntiagudos muy espectaculares. En la cumbre, una bandera de Corea del Sur y un pequeño puesto donde venden té helado ... increíble!
Por el lado de poniente se ven algunos de los picos más emblemáticos de Seoraksan y por el Este (cuando la niebla escampa) se ve la ciudad de Sokcho y el Mar del Este.



Subiendo a Ulsanbawi



En la cima de Ulsanbawi


Existen bonitas leyendas sobre este lugar pero la más conocida es la siguiente:

El Creador de todas las cosas hizo una llamada a todas las rocas y picos que se encontraban repartidos por todo el país para así poder crear la montaña más bella del mundo, llamada Geumgangsan. La roca Ulsan respondió a la llamada y emprendió el camino pero su cuerpo era tan y tan pesado que iba demasiado despacio y no llegó a tiempo. De regreso a su lugar de origen quedó enamorada de ese lugar y decidió quedarse aquí para siempre. A menudo se dice que su espectacular perfil es la cara de la montaña Seoraksan.



En la cima de Ulsanbawi

Vista de Sokcho y el Mar del Este desde Ulsanbawi



Sokcho


Es una agradable localidad de pescadores situada en el extremo noreste del país, a pocos kilómetros de Corea del Norte.
Por su situación geográfica, cada 31 de diciembre atrae a muchos surcoreanos que acuden a ver los primeros rayos de sol del Nuevo Año. En verano sus playas están muy concurridas y los aficionados a la nieve prefieren ir en invierno. De hecho, todo el año tiene interés por su proximidad al Parque Nacional de Seoraksan.
Otro de sus atractivos es el puerto (en realidad tiene 4 puertos), los puestos de venta de pescado y todo lo relacionado con el mundo del mar.
Empezamos en Rodeo street, una calle céntrica y muy comercial. De allí nos dirigimos en dirección a la laguna cerrada Cheongchoho. Entre los dos grandes puentes, el rojo (Seorak-daegyo) y el azul (Geumgang-daegyo) se encuentra Cheongho-dong conocido como Abai village, un área donde viven refugiados de Corea del Norte que tras la Guerra de Corea decidieron afincarse en Sokcho.

Sokcho con la Montaña Seoraksan
Mujeres buceadoras en busca de marisco



En ese lugar se han rodado diferentes capítulos de famosas telenovelas, a las que los surcoreanos tienen verdadera devoción.
En el pequeño puerto Dongmyeong-hang vemos un interesante mercado de pescado vivo, con especies conocidas como grandes pulpos, calamares, cangrejos enormes o gambas y otras especies muy raras, o por lo menos desconocidas para nosotros.   

Puestos de comida en el puerto de Sokcho

Puerto de Sokcho

Los animalitos se encuentran en grandes peceras llenas de agua que se renueva continuamente y los compradores inspeccionan la mercancía y escogen la mejor opción.
Además de los muchos puestos al exterior, hay un gran edificio de mercado que tiene la forma de un barco. En muchos de los puestos cocinan allí mismo el pescado a la parrilla y también sirven sushi.





Unos bichos que parecen comestibles

Otra especie muy común en Corea y que no nos atrevimos a probar
Secando el pescado al sol
Venta de pescado seco

Desde el agradable paseo se ve la isleta de Jodo que acoge gran cantidad de aves migratorias. El pabellón Yeonggeumjeong y alrededores son punto de reunión de las celebraciones de Fin de Año.
Desde el faro se obtienen buenas vistas del puerto y de la Montaña Seoraksan.





Paseo marítimo e isleta de Jodo

Una excursión accesible desde Sokcho es el Observatorio de la Unificación de Goseong (bus 1 ó 1-1). Se trata del observatorio ubicado más al norte del país, localizado a 70m sobre el nivel del mar, y desde donde se divisa Corea del Norte. En ese punto se une la zona de Desmilitarización y la llamada Línea Fronteriza Meridional (SLL).

Faro - mirador de Sokcho

 Gastronomía

En Sokcho se debe comer pescado. Nos encantan los calamares y probamos dos especialidades coreanas que nos gustaron mucho. Una es el pajeon, con un aspecto parecido a una tortilla, elaborado con huevo, harina y marisco, en este caso gambas y calamares, además de cebolla tierna, zanahoria y quizás alguna verdura más. El pajeon se puede hacer de diferentes maneras y esta variante que lleva marisco se conoce como haemul pajeon.

Haemul pajeon

También nos gustó mucho el ojingeo sundae, un calamar cortado en rodajas y relleno de arroz, cebolla tierna, zanahoria y puerros… riquísimo y ¡oh milagro!, no es picante.


Ojingeo Sundae

Cómo llegar

Llegar al Parque Nacional de Seoraksan en transporte público desde Seúl es muy fácil, ya que la frecuencia de autobuses Seúl – Sokcho es muy elevada.

La mejor opción es coger un bus en la Terminal Dong Seoul (Gangbyeon Station de Seoul - Línea metro nº 2, Salida 4).

Horarios: de 6.25am a 23pm (49 autobuses diarios) – Tiempo trayecto: 2:30 horas aprox.
Precio: 17300 KRW (unos 12€)
También salen autobuses frecuentes desde la Terminal de Gangnam.

Los autobuses son muy confortables, con 3 amplios asientos por fila y mucho espacio para estirar las piernas.

Una vez en Sokcho el autobús urbano nº 7 ó 7-1 hace el trayecto hasta el PN Seoraksan (unos 30 minutos)
Precio: 1100 KRW (unos 0.75€)

Hay que bajar en la última parada junto a las taquillas del Parque y pagar la correspondiente entrada que cuesta 3500 KRW (unos 2.40€).



20 comentarios:

  1. Que maravilla de paisaje!!! Mi intención la próxima vez que vaya a Japón es hacer un combinado junto con Corea del Sur y la verdad que cada vez que veo más cosas de este país, me dan ganas de desechar la idea e irme allí en viaje exclusivo :D

    Saludotes!

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  2. Nuestra idea era la misma, nos gustó tanto Japón que pensamos en volver y combinarlo con Corea del Sur. Y ahora me alegro de haber cambiado los planes... son países muy distintos y Corea tiene mucho por ver. De todas formas, cada persona tiene un estilo de viajar y a nosotros no nos gusta abarcar mucho en pocos días. Estuvimos tres semanas y sólo vimos una pequeña parte del país, por lo que ahora me han quedado ganas de volver a Corea.

    Un saludo

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  3. Que maravilla todo!!! Me encantan las vistas desde la habitación, son de lo más relajantes. El mirador desde Ulsambawi es absolutamente increíble. El marisco tiene una pinta estupenda y más si son mujeres las buceadoras que los pescan... Que pasada María Teresa. Que maravilla de viaje...

    Gracias por compartirlo. Un besito,

    Trini
    http://yoadoroviajar.blogspot.com

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    1. Si te gusta la montaña y la naturaleza en general, Corea tiene mucho por ofrecer. También Parques marítimos y grandes ciudades, por supuesto...hay para todos los gustos.

      Un abrazo

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  4. alucinante
    me ha encantado esta entrada ya que Corea es uno de mis proximos objetivos
    un abrazo

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    1. Pues aún queda mucho por contar, ya verás que lugares tan interesantes!
      Gracias por tu comentario

      Un saludo

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  5. Espectacular Teresa !!!
    Estamos conociendo este hermoso país gracias a estas publicaciones que enamoran a cualquiera.
    Lo de la subida y lo visto en el puerto hay que echarle algo mas que ganas. jajaja
    Un fuerte abrazo

    http://siemprejuntosporelmundo.blogspot.com.es

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    1. Ni que lo jures, porqué las subidas eran inacabables y para acabar de rematarlo, las escaleras !!! pero al final siempre hay recompensa.

      Un abrazo

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  6. Que fotos mas bonitas!!! Espectacular el paisaje!!
    Me ha parecido curioso el mercado de pescado!!
    Un saludo,
    Vero de vero4travel

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    1. Este mercado nos llamó mucho la atención porqué fue de los primeros que vimos en el país. El de Busan sí que es impresionante, pero los "bichos" son más o menos los mismos.

      Un abrazo

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  7. Hola M. Teresa.

    Menudos paisajes nos muestras de tu viaje Coreano. Ayer precisamente vi un pequeño artículo sobre Korea. Me acordé de tí, tus post, tu viaje y pasó por mi cabeza asomarme por allí alguna vez. Si sigues así lo conseguirás.

    Un abrazo gordo!

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    1. Esa es mi intención ... conseguir transmitir lo bonito que es el país. O por lo menos intentarlo.

      Un abrazo

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  8. ¡Buf! Impresionantes los paisajes. Ya solo las vistas desde el alojamiento dejan sin habla, pero luego los trekkings me han parecido chulísimos.
    También me ha resultado muy curioso lo de las mujeres buzas.
    Un saludo

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    1. Uy sí! levantarse por la mañana, sentarse en la terracita y contemplar como jugaban al escondite las nubes y las montañas, me encantó! Y ¿qué me dices del cabezón de buda tan impresionante? Allí me hubiera quedado las tres semanas.

      Un abrazo

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  9. ¡Qué pasada de paisajes! Imagino que subir 808 peldaños fue duro estoy segura que mereció la pena. ¡Menudas vistas! Un bonito post que hará que tenga en cuenta Corea, país que hasta ahora nunca me había llamado la atención.

    Un abrazo!

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    1. No sé por qué es un país que habitualmente no entra en los planes de los viajeros. A mí me entraron las ganas de conocerlo a partir de un reportaje que vi en TV porque hasta entonces tampoco me había llamado la atención.

      Gracias por pasar. Un beso

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  10. Ja m'havieu explicat algunes coses d'aquest viatge, però ara amb les fotos he acabat d'al·lucinar. Nena, no m'havies dit les vistes que teniu des de l'habitació! impressionants!! Ja m'ho va dir la Patrícia un far de caminar, però ja ho crec si va valdre la pena!!
    Una abraçada molt forta

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    1. No t'ho havia dit? doncs ja veus! La caminada és curta però la pujadeta no s'acabava mai. El que compta és que ens ho vam passar molt bé.
      Petons

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  11. Que gusto da leerte Maria Teresa! Esa cima creo que se me resistirá. Por cierto, han cerrado el hotel en el que te alojaste. Nosotros anoche reservamos el Kensington que es el mas próximo al parque. Hubiera estado bien amanecer viendo al Buda a lo lejos. Un abrazo

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    1. ¿Qué me dices, han cerrado el hotel? Qué pena, estaba muy bien situado, creo recordar que era el único en el interior del PN (a parte del monasterio budista, claro). A ver si estáis de suerte y pilláis buen tiempo porqué el entorno es realmente precioso.

      Un beso

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