viernes, 6 de septiembre de 2013

Bukchon, el barrio más tradicional de Seúl

Si hace un par de semanas escribí sobre el distrito de Gangnam, como ejemplo de progreso y modernidad en la ciudad de Seúl, hoy lo hago sobre el barrio de Bukchon, un lugar donde se puede encontrar su cara más tradicional.

Bukchon se encuentra situado en pleno corazón de la ciudad, en una colina entre los palacios de Gyeongbokgung y Changdeokgung. Buk en coreano significa “posición Norte” y se llamó de esta forma por estar situado al norte del arroyo Cheonggyecheon y de Jongno (Jongno es un distrito que toma el nombre de su calle principal o Calle de la Campana y en el que se encuentran los palacios antes mencionados además de la residencia presidencial).
Casi seguro que quien viaja a Seúl, como mínimo uno de esos dos palacios visitará. Desde allí sólo hace falta desviarse un poco y nos encontraremos un pueblo dentro de la gran metrópoli que nos transportará al Seúl de siglos pasados.

Tejados de Bukchon



Su topografía es una de sus principales características. En la parte sur el terreno es más llano pero a medida que caminamos en dirección norte se va haciendo más empinado hasta alcanzar una pendiente considerable.

Según la teoría del feng shui, Bukchon es un lugar adecuado para construir una vivienda. Al norte tiene el Parque Samcheong y el Monte Baegaksan. Se encuentra rodeado de bosque, algo poco habitual en una gran ciudad, con unas buenas vistas sobre el Monte Namsan.
El clima no es tan extremo como en las partes más bajas de Seúl, de tal manera que goza de inviernos suaves y veranos más frescos.

Calles empinadas en Bukchon

Este conjunto de factores -situación cerca de los palacios, buen clima, abundancia de agua y las teorías del feng shui- convirtieron a Bukchon en el lugar de residencia de la clase alta de la ciudad, ya fueran altos funcionarios, nobles o familiares directos de la realeza. Así por ejemplo, se encontraba la casa donde creció la emperatriz Yun, consorte del último monarca Joseon o la casa donde vivían dos de las concubinas del emperador Gojong que ahora es un templo budista.

La buena reputación del barrio no sólo se mantuvo durante los años en que reinó la Dinastía Joseon (1392–1910) sino posteriormente durante la época colonial japonesa.

Rincones de Bukchon

Rincones de Bukchon

Desde entonces, el barrio ha ido pasando por diferentes períodos y aunque muchas de aquellas residencias han desaparecido y otras sólo conservan su estructura exterior, es el único lugar en Seúl donde se puede encontrar la concentración más elevada de hanok, las casas tradicionales coreanas, con sus tejados ondulados de tejas descoloridas por el paso de los años pero que le dan esa silueta tan característica.
Hay que tener en cuenta que hace unos 35 años, en Corea del Sur había unas 800.000 hanok de las cuales no llegan a 10.000 en la actualidad. En el barrio de Bukchon se conservan alrededor de 900.

Hanoks en Bukchon

A partir de los años 30 y debido a la necesidad creciente de viviendas en la capital, en el barrio se construyeron amplias zonas de hanok. Son los llamados hanok reformados porqué se diferencian de los más antiguos, tanto en algunos de los materiales utilizados como en su sistema de construcción. Así pues, se introdujo el cristal en las puertas o el acero galvanizado en los aleros de los tejados.
Tras la Independencia se siguieron construyendo hanok hasta bien entrados los años 60.





Fue durante los años 70 cuando empezó el proyecto de desarrollo de Seúl y muchos habitantes de Gangbuk (norte del río) se fueron desplazando hacia Gangnam (sur del río). Muchos de los centros educativos se trasladaron también a la zona sur lo que conllevó la búsqueda de una nueva utilidad para estos grandes edificios que quedaban vacíos y se reconvirtieron en biblioteca, oficinas o incluso el Tribunal Constitucional se instaló allí.


En 1976 Bukchon se designó área tradicional y siguieron unos años en que la idea de proteger los hanok estaba presente pero aun así se derribaron muchas casas (por ejemplo para construir la calle Bukchon, una de las actuales arterias principales).
En los 90, el panorama se agravó ya que el gobierno municipal facilitó la construcción de un tipo de viviendas de más altura que afean la vista general del barrio.





A partir del año 2000 y viendo la rápida destrucción de los hanok para construir edificios más modernos, el Instituto de Desarrollo de Seúl (SDI) inició una nueva política para embellecer el barrio en respuesta a la campaña que lideraron los vecinos junto con otros ciudadanos de Seúl.
A pesar de las múltiples casas que ya se habían destruido todavía quedan zonas donde se han preservado intactas, como son las áreas 31, 33 y 11 Gahoe-dong.

Gracias a esta campaña de conservación parece que su destrucción se ha frenado y desde hace algunos años se siguen programas de ayuda por parte del Gobierno Metropolitano de Seúl que incentivan a los propietarios para que rehabiliten y acondicionen sus casas, adaptándolas a las comodidades actuales.



Las dos caras de Seúl: Hanoks y modernos rascacielos al fondo

Hace tan sólo diez años esto era impensable pero se dieron cuenta a tiempo de que es una atracción turística en potencia, que a la gente le gusta conocer esa parte más tradicional de la ciudad, pero no sólo a los visitantes, sino a los propios vecinos de Seúl que aprecian su patrimonio y de cada vez más acuden a Bukchon, especialmente en fin de semana, para pasear por sus tranquilas callejuelas, visitar sus galerías de arte, tiendas de artesanía, pequeños museos o simplemente descansar en alguno de los acogedores cafés que van proliferando. Muchos hanok se han reconvertido en casas de huéspedes y de cada vez tienen más demanda.


Hanok reconvertida en Bed and Breakfast

Decorado muro de una escuela infantil en el barrio 

Restaurante en Bukchon

Detalle del papel WC - servilleta. Muy práctico

A pesar de ello, varias mansiones donde residían miembros de la familia real ya desaparecieron y se perdieron no sólo casas, sino calles enteras.
En Bukchon se sigue manteniendo el espíritu comunitario de barrio. Los vecinos se conocen, comparten comida, intercambian regalos y salen a la calle a tomar el fresco, siempre manteniendo una distancia de cortesía, característica de los coreanos. Mucha gente valora esa forma de vida y algunos habitantes de la capital han escogido este barrio para establecerse.
La tradición no sólo se manifiesta en sus casas, sino que se siguen celebrando ceremonias tradicionales como ceremonias confucianas o rituales que los chamanes dedican a los espíritus de las montañas.
A pesar de las pronunciadas cuestas, es un barrio que debe recorrerse a pie para poderlo apreciar bien.

Vida en el barrio 






Un buen lugar para iniciar la visita es el Bukchon Traditional Culture Center que se abrió en 2002. Está ubicado en la antigua residencia de la familia Min, cuyos miembros se encargaron de controlar las finanzas durante los últimos tiempos de la Dinastía Joseon.
La casa es un perfecto ejemplo de hanok tradicional y consta del anchae (o edificio principal de la casa), el bakkatchae (habitaciones exteriores), un haengrangchae (edificio anexo), un byeolchae (edificio separado) y un sadang (santuario). De todas formas ha sido restaurada en varias ocasiones.   
En este Centro se puede encontrar información sobre el pasado y presente del barrio, o incluso podemos ver cómo se construye un hanok gracias a unos instructivos montajes audiovisuales.
Las materias primas utilizadas son la madera, tierra, piedra, paja, tejas  y papel, todas ellas naturales. Considerando que Bukchon era una zona de habitantes acomodados sólo se encuentran hanok con tejado de tejas y no de paja que corresponderían a los campesinos y clases más bajas como pudimos ver en la aldea tradicional Hahoe. La estructura es de madera revestida con ladrillo, mientras que el suelo se cubre con tierra y piedra. Una característica diferencial de este tipo de construcciones es el sistema de calefacción ondol que consiste en calentar la superficie por debajo del suelo, de tal manera que todas ellas se encuentran algo elevadas. Las habitaciones se diseñaban pequeñas para mantener la temperatura y se utilizaba el suelo tanto para sentarse como para dormir, con lo que ni sillas ni camas eran necesarias. Actualmente el sistema de calefacción ondol sigue siendo muy común en Corea, incluso en los modernos apartamentos.


Entrada al Bukchon Traditional Culture Center

Bukchon Traditional Culture Center

Para aquellos que viajen únicamente a Seúl o no tengan la oportunidad de visitar otras zonas del país donde quizás sea más fácil ver hanoks, les recomiendo que no se pierdan el barrio de Bukchon para conocer, aunque sea tan sólo un poco, el ambiente más tradicional de este país.


Cómo llegar:

Metro: estación de Anguk, línea 3
Bus: número 9710 (línea roja), estación de Anguk



14 comentarios:

  1. Siempre es necesario visitar las zonas y barrios má tradicionales de las ciudades. Lo del papel higiénico, como apuntas, muy práctico. Me ha llamado la atención el sistema de calefacción Ondol. En algunos lugares de Castilla aun se utiliza un sistema parecido que llaman "la gloria" y que consiste básicamente en calentar el suelo utilizando paja quemada por debajo del suelo.
    Un abrazo

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    1. Pues eso de "la gloria castellana" yo lo desconocía, así que muchas gracias ... Aunque debe ser peligroso por riesgo de incendio, me imagino yo, no sé.

      Trini
      http://Yoadoroviajar.blogspot.com

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    2. A mí me encanta conocer el pasado de los lugares donde viajamos porqué los contrastes entre las diferentes culturas eran realmente abismales. Hoy en día estas diferencias se van limando y creo que en un futuro pocas cosas habrá que nos lleguen a sorprender.
      Tampoco conocía el sistema de calefacción que comentas. El nombre lo dice todo.

      Un abrazo

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  2. Pues menos mal que el SDI ha tomado "cartas en el asunto" porque es una auténtica pena que se destruyan las viviendas tradicionales (hanok), que además resultan preciosas ...
    como siempre es un placer leerte y siempre nos instruyes. Yo no conozco Seúl, por desgracia, pero ahora sé más cositas sobre la ciudad. Muchas gracias por tus relatos y por tus reportajes fotográficos, que me encantan.

    Un saludo,

    Trini
    http://yoadoroviajar.blogspot.com

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    1. Muchas gracias Trini. Todo llegará, algún día tendrás la oportunidad de visitar Corea y seguro que te gusta.

      Un abrazo

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  3. Completo post y con pelos y señales. Las fotografías ni te digo (lo repito mucho).
    Seul, es uno de los poco lugares que me gustaría visitar (aunque yo, soy más de Jakarta).
    Saludos

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    1. Ya sé que para ti Jakarta no tiene rival pero una escapadita a Seúl seguro que la haces más pronto que tarde.

      Un abrazo y gracias por tu comentario

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  4. Me encanta, ... esos tejados juntos son una gran estampa, además el barrio se ve limpísimo, ... seguro que la comida que degustásteis estaba además de lo más rica.

    Un saludo!

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    1. Hola Alfonso,
      La comida coreana pica como el demonio pero en concreto lo que comimos en ese restaurante de Bukchon estaba delicioso.

      Un abrazo

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  5. ¿Viste comer perro?
    El barrio es muy interesante, yo tuve un amigo coreano que me hablaba mucho de su país.
    Aunque hay tantos destinos, que claro....
    Saludos viajeros
    El LoBo BoBo

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    1. Hola Paco,

      No vi comer perro y espero no haberlo comido sin enterarme porque estuvimos en muchos restaurantes donde no teníamos ni idea de lo que nos estaban dando. Fuera de Seúl, el inglés no es muy usual.

      Un abrazo

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    2. Hola Paco,

      No vi comer perro y espero no haberlo comido sin enterarme porque estuvimos en muchos restaurantes donde no teníamos ni idea de lo que nos estaban dando. Fuera de Seúl, el inglés no es muy usual.

      Un abrazo

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  6. Interesante reportaje como todos los que haces y magníficas fotos. Los hanoks nos han recordado a los hutongs de Pekín, que por cierto también derribaron a muchos cuando organizaron las olimpiadas.
    Saludos.

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    1. Totalmente de acuerdo, a nosotros también nos recordaron a los hutongs de Pekín.

      Un abrazo

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