viernes, 27 de diciembre de 2013

Sensaciones al regreso de Omán y E.A.U.


Tras un par de semanas de nuestro viaje a Omán, (con Dubai y Abu Dhabi), hemos tenido el tiempo suficiente para ordenar las experiencias vividas, mirar y remirar las fotos y ser más objetivos en nuestras valoraciones.

Omán es un país que me atraía desde hacía varios años, concretamente desde que visitamos su pabellón en la Expo de Sevilla del 92. No era de los más espectaculares, no se formaban largas colas para entrar, pero el intenso aroma a incienso y el blanco de las disdashas (túnicas) de aquellos hombres de semblante amable y tranquilo, me dejaron un buen recuerdo y unas ganas enormes de conocer aquel rincón de mundo.




No nos quedaban demasiados días de vacaciones, por lo que decidimos centrarnos en el norte.
El mes de diciembre es una época ideal para viajar a Omán, con días muy soleados pero las temperaturas perfectamente soportables, lejos de los cuarenta y pico grados que se pueden alcanzar en julio y agosto. A pesar de estar en temporada alta es un país que empieza a potenciar el turismo, por lo que no encontramos apenas gente a excepción de la capital Muscat, donde es punto de parada de los cruceros que navegan por los países del golfo. Es una ciudad encantadora, especialmente el barrio de Mutrah, donde se encuentra el puerto, pero si os apetece conocer Omán os aconsejo que no os conforméis sólo con la capital porqué el país tiene mucho que ofrecer.

Mutrah, Muscat

Hemos encontrado un país moderno, liderado por el Sultán Qaboos desde 1970, año en que sustituyó a su padre tras un golpe de Estado. Ha sabido abrir Omán al mundo y lo ha llevado al siglo XXI, ha apostado por la mejora de las infraestructuras y por una sólida educación, sin que ello tenga que estar reñido con preservar las tradiciones, que muestran con orgullo. La electricidad, el agua potable y los servicios sanitarios han llegado a todos los rincones del país.
De apenas no tener caminos asfaltados por los que la gente se desplazaba en burro o andando de un pueblo a otro, han pasado a tener una red de carreteras envidiable. Hace unos años, la educación se limitaba a recitar el Corán, mientras que ahora todos los niños están escolarizados, incluso los beduinos o aquellos que viven en remotos pueblos de montaña. Un 4x4 pasa cada día a recogerlos para acercarlos a la escuela del pueblo más cercano y según leí, un helicóptero da servicio a los que viven en lugares más inaccesibles.

En cualquier carretera omaní

Mezquita Sultán Qaboos, Muscat

En Omán también se vivió una corta primavera árabe, en la que se pedían más puestos de trabajo, mejores salarios y lucha contra la corrupción. Aunque el sultán no fue cuestionado las nuevas generaciones que no han vivido directamente el cambio, no sienten el mismo fervor hacia el sultán que sus padres y se cuestionan el modelo actual de monarquía absoluta. Con los cambios aplicados por el monarca parece haber contentado a la mayoría, se destituyeron los ministros acusados de corrupción, aumentó el salario mínimo y prometió 50.000 puestos de trabajo.
El futuro no está demasiado claro ya que el sultán no se ha casado ni tiene descendencia por lo que la duda sobre su sucesor está en el aire.

Mercado de Nizwa

Es un país con una larga e interesante historia que ha vivido épocas de gran esplendor, especialmente gracias a la producción de incienso, esas gotas de sudor que los dioses dejaban caer sobre la tierra y que todas las creencias religiosas han utilizado desde la antigüedad. 
Su valor fue tan preciado como el oro y posiblemente fue en estas tierras de Oriente donde, según la tradición, uno de los Reyes Magos cargaría sus camellos con tal tesoro para llevarlo al Niño Jesús, demostrándole así su naturaleza divina.
Desde el sur del país, Dhofar, se transportaba en camellos hacia lo que hoy es Yemen y las caravanas cruzaban montañas y desiertos hasta Petra o Alejandría para cargarse en barcos con destino a Egipto o a India.
La cultura del incienso forma parte de la vida de los omanís que lo utilizan en las casas, en los mercados … en cualquier rincón te acompaña el aroma de esta resina del árbol del incienso o boswellia sacra.

Mezquita a medio camino entre Mutrah y Old Muscat

Los portugueses fueron en 1507 los primeros europeos en llegar a Omán, interesados en sus ciudades costeras como puntos estratégicos de la Ruta de las Indias. Se pueden ver algunas fortalezas y torres de vigilancia de aquella época. De hecho, las fortalezas y castillos son los monumentos más importantes de Omán, se encuentran repartidos por todo el país más de 500, tanto los construidos por los portugueses como por los posteriores mandatarios.

Fuerte de Bahla
En un rincón de Bahla

A partir del siglo XVII Omán tenía un Imperio propio, con dominio en el Océano Índico, la isla de Zanzíbar o Mombasa (Kenia) pertenecían al sultanato de Omán.
De África llegaron gentes diversas que convirtieron a Omán en un crisol de culturas, así como otros aspectos que enraizaron fuertemente en el país, como la kumma, el tradicional gorro redondo originario de Zanzíbar y que visten la mayoría de hombres de Omán en preferencia al típico turbante característico de los países del Golfo.  

Actualmente le unen fuertes lazos tanto con el Reino Unido como con los Estados Unidos.

La mayoría de hombres omanís visten la disdasha (traje) y la kimma para cubrirse la cabeza 

En cuanto a paisajes, me ha parecido un país sorprendentemente bello.
Kilómetros de costa sin explotar, playas de arena blanca donde las cabras andan sueltas entre las barcas de los pescadores buscando algo que echarse a la boca o un poco de sombra para dormir o donde cientos de tortugas acuden cada año a desovar.

Al Ashkarah, un típico pueblo costero
Playa en Ras al Hadd

Paisajes yermos de agrestes montañas de la Sierra de Hajar que en algunas zonas toma coloraciones rojizas por la abundancia de minerales de hierro o verdosas por el cobre (cuyo comercio dio también al país un período de esplendor).

Jebel Shams, en la Sierra de Hajar

Las montañas se alternan con grandes extensiones de palmerales donde llega el agua gracias al sistema de riego de aflaj (falaj en singular), algunos de ellos declarados Patrimonio de la Humanidad.

Falaj en Wadi Shab

Los wadis (que en árabe significa río) nos ofrecen la posibilidad de un delicioso baño en las aguas transparentes de sus piscinas naturales entre paredes de piedras calizas. 

Wadi Tiwi

Wadi Tiwi

Y el desierto, Wahiba Sands conocido también como desierto de Sharqiya, una serie de grandes dunas que se extienden de norte a sur a lo largo de 180 kilómetros y 100 kilómetros de este a oeste, donde habita la población beduina.

Gran duna en Wahiba Sands

Los pueblos de montaña parecen sacados de un belén, casas blancas, rodeados de palmeras, algunos de ellos en medio de la nada. En los costeros, sus paseos marítimos son el centro vital. La visita de los mercados es otra de las sorpresas que nos espera en Omán, especialmente el mercado de viernes de Nizwa, toda una fiesta, donde se compran y venden animales vivos tal como hace siglos. 

Vista de Ayjah desde Sur

 
Mercado de Nizwa

Mercado de Nizwa

Tras los días pasados en Omán cogimos un autobús de la compañía ONTC hasta Dubai por la frontera de Hatta. Estuvimos tres días completos en los Emiratos Árabes, escapándonos también al emirato vecino, a Abu Dhabi.

Dubai Creek donde las abra (barcas tradicionales) van y vienen sin parar

Aquí las sensaciones son algo confusas. Para quienes se vuelven locos por unas vacaciones de playa-compras, supongo que pueden encontrar en Dubai un pequeño paraíso. Como aquellos que disfrutan viendo lo más alto, lo más caro, lo más grande…. todo lo “más” se encuentra en Dubai. No es nuestro caso y aunque la ciudad tiene una parte antigua, viniendo de Omán nos supo a poco.


Vista de Dubai desde el Burj Khalifa, el edificio más alto del mundo

De todas formas, nos gustó pasar por allí y encontramos bellísima la mezquita de Abu Dhabi. El todopoderoso dinero se deja ver sin ningún tipo de escrúpulo.

Gran Mezquita de Abu Dhabi 

Sheikh Zayed bin Sultan al-Hahyan, la Gran Mezquita de Abu Dhabi

A lo largo de las próximas semanas os iré contando el viaje, tan variado e intenso que estoy segura animaré a más de uno a visitar ese magnífico país.

16 comentarios:

  1. Estos relatos prometen!!
    Creo que te comente hace meses que por nuestra cabeza se paseo la idea de combinar en las tres semanas de Octubre 2014, combinar Etiopía con los Emiratos.
    No lo descartamo pero creemos que iremos a un país bien conocido por ti, pero eso te lo contaré en los próximos meses.
    Esperamos tus relatos.
    Un abrazo y Feliz 2014 para toda la familia.
    http://www.siemprejuntosporelmundo.com

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    1. Mucho me temo que este destino que estáis barajando te llevará de nuevo a Asia, esta vez al Lejano Oriente.

      Que tengáis una feliz entrada al 2014!

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  2. Es genial, a punto estuve en 2008, pero me quedé en Dubai ... aunque está claro que Omán - por lo que parece - se está apuntando al carro de las "mega-ciudades" no? ... rascacielos ... etc.
    Un abrazo y feliz 2014.

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    1. Si lo dices por las últimas fotos, no corresponden a Omán sino a Dubai. En Muscat se está construyendo bastante pero nada que ver con los Emiratos. De hecho, sólo en la capital se puede ver algún edificio alto, en el resto de país las casas son de pocos pisos y se mantiene bastante la arquitectura tradicional.

      Un saludo

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  3. Yo tengo muchas ganas de ir a Yemen, pero la cosa parece que no está ahora para ir. Omán también esta en mi mente aunque es muy diferente a Yemen. Por cierto, no sé si compras la revista Traveller de Lonely Planet, pero en el número de enero viene un especial de Omán y Dubai, qué casualidad.

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    1. Sí, realmente son países muy distintos, aunque hemos encontrado algunas características comunes, tanto en sus paisajes, algunas de las construcciones de adobe, algunos mercados, el carácter afable de sus gentes...Yemen es un país precioso pero Omán no se queda atrás.
      Gracias por la info sobre la revista, no la suelo comprar pero me gustará leer lo que cuentan sobre Omán.
      Un abrazo y los mejores deseos para 2014.

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  4. Hola María Teresa.

    La verdad es que jamás se me pasó por la cabeza visitar Omán, y bueno, aunque quede repetitivo decirlo, creo que sí molaría ahora leyéndote y viendo tus fotos, hacer una pequeña escapada hasta allí, máxime en esa fecha para poder ver las tortugas desovando. Eso sí, no me atrae tanto Dubai. No sé, no me veo en ese tipo de "civilizaciones".

    Un abrazo y feliz 2014.

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    1. Pues fíjate que ahora no era temporada alta de desove. Aún así vimos a tres de ellas desovando y una como regresaba al mar. Lo más divertido fue ver a las pequeñitas recién nacidas.

      Un abrazo y feliz año

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  5. Es uno de los destinos más atrayentes de la península Arábiga. Estaremos atentos a las siguientes entradas, quizás cojamos ideas ;)

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    1. Tal como comento al principio, Omán me atraía desde hacía muchos años y la verdad es que no me decepcionó. Gracias por pasar por aquí.
      Un abrazo

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  6. Omán es un país que a mí tampoco se me había ocurrido visitar y viendo tus fotos ha psaado a formar parte de mi lista de pendientes. No me ocurre lo mismo con Dubai y Abu Dhabi, no me atraen lo más mínimo, posiblemente en alguna escala que haga para otra parte los visite, pero realmente no me llaman la atención ni siquiera viendo fotos tan estupendas como las que usan para su promoción turística. Una estupenda entrada que me ha acercado un país bastante desconocido para mi. Un saludo y feliz año!!

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    1. Cada uno tiene sus preferencias viajeras pero en nuestro caso creo que tampoco hubiéramos organizado un viaje exclusivamente para visitar Dubai y Abu Dhabi. Ahora bien, teniendo en cuenta que estábamos tan cerca, no estuvo nada mal dedicar tres días a los Emiratos.

      Me alegra que te haya resultado interesante lque he escrito sobre Omán, ya iré contando más cosillas.

      Un abrazo

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  7. M'ha fet gràcia que fessis referència al pabelló d'Oman de l'Expo-92 perque, potser perque no hi havia gaire gent, naltrus també hi vàrem entrar I recordo que hem va fer somniar I veure Omàn com el "pais de las mil y una noche" I amb aquesta entrada m'has confirmat que es tracta del pais dels "Reixos" (actuals Reis)
    Ara he tornat a somniar quan parles de les costes sense explotar (immillorable la foto de les cabres I barques a la platja)
    Continua explicant que m'encanta somniar!!

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    1. I tant si continuaré explicant, el país s'ho mereix.

      Petons

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  8. Teresa a nosotros nos paso al revés...no le supimos sacar el jugo a Omán...tendré que darle una segunda oportunidad porque me esperaba más y salvo la visita a Nizwa y Jabril, el resto ni fu ni fa, en concreto decepción con Muscat...me esperaba un lugar más caótico. En cambio Dubai y Abu Dhabi superaron mis expectativas...a pesar de ver mucha información sobre ellos la primera impresión me encanto...lo único q no me gusto es ese lujo excesivo de oro y joyas y demás fruslerías...pero pasear x los barrios de trabajadores me hizo transportarme al crisol de culturas de Singapur. En fin que tendré que volver a repetir el viaje a ver si me enamoro de Omán y me gusta aún más los Emiratos árabes, un abrazo

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    1. Cada persona es un mundo, ahí está lo bonito de los viajes, que uno tiene que vivir sus propias experiencias sin hacer demasiado caso de lo que dicen los demás. No te gustaron los wadis, ni sus tranquilas playas? Y la encantadora gente de Omán...quizás es que nosotros tuvimos muy buenas experiencias que me dejaron un buen sabor de boca. En cambio, en mi caso Dubai no me disgustó pero viniendo de Omán me supo a poco.
      Ya irás contando. Un abrazo

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