viernes, 21 de febrero de 2014

Santa Coloma de Queralt y Conesa

Os propongo un recorrido por dos pueblos medievales de la comarca de la Conca de Barberà (Tarragona). Su capital, la ciudad amurallada de Montblanc, es sin duda la villa más conocida, a la que os recomiendo una visita si todavía no lo habéis hecho, pero la comarca tiene otros rincones y pueblos de gran interés como es el caso de Santa Coloma de Queralt y Conesa.
El sector NE de la Conca de Barberà forma una pequeña subcomarca con características propias alrededor de la villa de Santa Coloma de Queralt. Históricamente la mayor parte de este sector pertenecía a la Baixa Segarra y el hecho es que sus habitantes se sienten más cercanos a la Segarra que a la Conca.

Ambas localidades están separadas por 10 kilómetros, por lo que es una excursión ideal para hacer en un día.  

SANTA COLOMA DE QUERALT

Se encuentra a 29 kilómetros de Montblanc y a 58 km de Tarragona.
Población: unos 3000 habitantes.

Es una villa medieval que conserva un casco antiguo de un gran interés histórico y arquitectónico.
De su antigua muralla quedan en pie, cuatro de las seis puertas que tenía: los portales de Cervera, del Martí, de Santa María y de Santa Coloma.

Empezamos el recorrido...

Dentro del recinto amurallado

Si accedemos al núcleo antiguo por el Portal de Cervera nos encontraremos con la Plaça Major, una plaza porticada donde se celebra el mercado semanal. Es también lugar de encuentro, de celebraciones y es en esta plaza donde está el Ayuntamiento.

Plaça Major de Santa Coloma de Queralt



Plaça Major

Ayuntamiento. Plaça Major

Seguimos hasta la Plaça de l’Església, otra plaza también porticada, aunque de reducidas dimensiones que contrasta con su monumental Iglesia cuya construcción se prolongó durante 250 años. Se construyó entre los siglos XIII y XV en estilo gótico, sobre una iglesia románica anterior y está dedicada a Santa Coloma. Su robusto campanario de 42 metros de altura es del siglo XVII y en su interior se conserva un magnífico retablo gótico de San Lorenzo esculpido en alabastro.

Campanario visto de la Plaça Major

Plaça de l'Església

Detalle del Portal de la Iglesia de Santa Coloma


Seguimos nuestra ruta por la Calle Quarteres (una quartera es una medida de capacidad que se utilizaba para el grano), antes dels Jueus (de los Judíos) que conduce directamente al barrio judío donde en la Edad Media se encontraban el hospital, los baños y la sinagoga. Los judíos se instalaron en Santa Coloma a mitad del siglo XIII donde vivieron hasta 1492 cuando fueron expulsados tras el Edicto de Granada. Era una comunidad de unas 30 familias que se dedicaban básicamente al comercio.
Al final de la calle Quarteres, el Portal del Castell da acceso al Patio de Armas, una gran plaza donde se encuentra el Castillo. También es interesante la fachada de la iglesia del antiguo hospital de Santa Magdalena que se trasladó a este emplazamiento en 1922.

Patio de Armas y Castillo-Palacio de los Condes de Santa Coloma
Fachada Iglesia de Santa Magdalena

El Castillo perteneció a una de las familias más poderosas de Catalunya, los Condes de Santa Coloma.
Del antiguo castillo medieval se conserva la Torre del Homenaje (siglo XI) , unida al gran palacio de estilo renacentista que fue la residencia de los Condes durante varias generaciones hasta el siglo XIX cuando las Cortes de Cádiz abolieron los señoríos. A lo largo de la Historia ha tenido diferentes funciones, desde hospital militar a calabozo y actualmente es la casa de cultura del pueblo de Santa Coloma.

Castillo de Santa Coloma y Torre del Homenaje

Detalle de la fachada del palacio renacentista


Fuera de la muralla

A partir del siglo XVII la villa se expandió fuera muralla.

Saliendo por el Portal del Martí llegamos a la pequeña Iglesia de Santa María de Bell-lloc, un magnífico ejemplo de transición del románico al gótico que conserva una bella portada románica con figuras bíblicas y capiteles y arcadas decorados con motivos florales. En el interior de la Iglesia, se encuentra el sepulcro de los primeros Condes de Santa Coloma, Pere IV y Alamanda de Rocabertí, en un magnífico sarcófago de alabastro.

Santa María de Bell-lloc

Detalle de la puerta románica de Santa María de Bell-lloc

Muy cerca de esta iglesia, llama la atención una monumental fuente. Es la Fuente dels Comtes, conocida popularmente como la Fuente de Canelles, donde nace el río Gaià cuyas aguas emanan a través de las ocho carátulas de piedra con trabajadas bocas de bronce. Fue construida en el año 1614 por Dalmau III de Queralt, Conde de Santa Coloma y virrey de Cataluña.

Detalle de la Fuente de Canelles 

Detalle de la Fuente de Canelles


Junto a la fuente se levanta una cruz gótica, copia de la original que se conserva en el interior de la Iglesia de Santa María de Bell-lloc.

Si se os hace la hora de comer, en Santa Coloma hay varias opciones. Un buen restaurante, es el Restaurante Hostal Colomí, cocina tradicional catalana con platos elaborados y bien presentados. 



CONESA


Población: 124 habitantes.
Es un pueblo muy pequeño pero encantador.

Vista desde fuera de la muralla

Su estructura es bastante similar al anterior pero a escala reducida. Se trata también de una villa medieval protegida por una muralla defensiva del siglo XIV que conserva dos portales, Portal de Santa María y Portal de Sant Antoni.
Parece ser que su nombre tiene raíz mozárabe (kunaisa) y significa “iglesia pequeña”. Según otras versiones, el nombre viene del latín (iou condensa) que significa “gran frondosidad” haciendo referencia a los abundantes bosques que había antiguamente.

Dentro del recinto amurallado

Si entramos por la Puerta de Santa María llegaremos a la Plaça Major, una diminuta plaza porticada irregular donde destacan la iglesia en un ángulo y enfrente el ayuntamiento.

Puerta de Santa María. Conesa

La iglesia está dedicada a Santa María, y aunque la puerta es románica, el resto de edificio es de estilo gótico, construida en el siglo XIV.
En el ayuntamiento se conserva un interesante horno de pan (S.XIV) ambientado con herramientas del campo y otros utensilios de la vida rural.

Plaça Major que esconde la Iglesia de Santa María

Puerta de la Iglesia de Santa María


Fachada del Ayuntamiento de Conesa

Horno de pan del siglo XIV


Dentro del recinto amurallado hay cinco calles estrechas con algunas escaleras para salvar el desnivel. En realidad, se trata de una misma calle que va tomando diferentes nombres.









Cerca de la iglesia llama la atención una casa señorial que destaca sobre el resto: se trata de Cal Gallard, conocida antiguamente como Casa Delmera, construida por el abad del monasterio de Santes Creus en 1569, fray Jeroni de Contijoch, hijo del pueblo. Su escudo y el del monasterio se pueden ver en la fachada.

Cal Gallard

Cal Gallard  

Seguimos por la Calle Mayor y a la izquierda desviamos hacia la Calle de Revalla donde se encontraba una pequeña judería formada por diez casas. Las placas de cerámica en las fachadas nos recuerdan los oficios a los que se dedicaban: zapatero, carnicero, sastre, carpintero, etc.

Calle Revalla, antigua judería



Fuente frente al Portal de Sant Antoni. Una marca indica el nivel donde llegó el agua en 1874 
Y en la parte más alta de la colina … ¿qué puede haber tratándose de un pueblo medieval? Sí, el castillo. En este caso, las ruinas del antiguo castillo que dio origen al pueblo.

Fuera de la muralla

Si salimos por el Portal de Sant Antoni (o también Portal Reial) justo enfrente veremos las ruinas de la ermita de Sant Antoni (S.XIV) que se utilizó como hospital.

Portal de Sant Antoni

Restos de la ermita de Sant Antoni

Fuera muralla no dejéis de fijaros en la fachada del edificio modernista, Ca l’Escarola y en la trabajada cruz de término de 8 metros esculpida en una sola pieza. 

Ca l'Escarola

Cruz de término

Detalle de la cruz

Evolució, obra escultórica de Dolors Comajuncosa

Detalle




9 comentarios:

  1. Que bonitos!!
    me los apunto sin duda.
    Un saludo
    Carmen

    ResponderEliminar
  2. Si alguna vez viajas por esa zona de Tarragona, merece la pena visitar alguno de estos pueblos.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  3. Precioso, me recuerda en cierto modo a las calles de pedraza, con una arquitectura tan medieval....
    Cuánto lugar precioso por conocer ...
    Por cierto, o madrugasteis mucho o es que no hay apenas gente en las calles ??
    saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No madrugamos, que va! Son pueblos muy tranquilos y especialmente en Conesa vive muy poca gente en invierno. Fuimos el día 1 de Noviembre, día de Todos los Santos...seguramente los respectivos cementerios estarían más concurridos. De todas formas, el Restaurante Hostal Colomí de Santa Coloma, estaba hasta los topes.

      Un abrazo

      Eliminar
  4. Oh! No tenia ni idea que existien, què macos! M'ho apunto! :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Doncs anima't un cap de setmana que ho tenim ben a prop de casa. A la primavera aquesta zona és més que preciosa....els camps de cereals estan ben verds i coberts d'una capa vermella de roelles....apunta't-ho a l'agenda!!!!
      Una abraçada

      Eliminar
  5. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  6. . Vuelvo a escribir comentario, que lo hice con otra cuenta. Como me gustan los pueblos con soportales. desde luego que la riqueza de Cataluña es impresionante,. Gracias por compartirla. Un abrazo y buena semana

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Los pueblos con calles porticados siempre tienen un encanto especial, a mí también me gustan mucho.

      Un abrazo y buen fin de semana

      Eliminar

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.