jueves, 17 de abril de 2014

La Ruta de los Castillos del Sió de la Segarra

El año pasado por estas fechas hicimos una interesante ruta de domingo por la Segarra visitando algunos de sus castillos. La provincia de Lérida es tierra de castillos y algunos de los más representativos los encontramos en las comarcas de la Segarra, Urgell o la Noguera. Hace ya algunos años visitamos el Castillo de Montclar (Urgell) y el Castillo de Montsonís (La Noguera), pero en esta ocasión nos centramos en algunos de los que conserva la Comarca de la Segarra, acompañados por unos amigos de la zona que nos hicieron de excelentes guías.


La fisonomía de la Segarra – cuya capital es Cervera – es la de pueblos levantados sobre colinas, coronados en muchas ocasiones por un castillo o torre de vigilancia.   
Se trata de los llamados castillos de la marca, que se encuentran en tierras fronterizas entre lo que era parte ocupada por los musulmanes y el reino franco.
Además de las funciones defensivas, de vigilancia y de ostentación de poder, los castillos servían en ocasiones de residencia del vasallo del señor, al cual se le encomendaba la custodia del mismo.

Alrededor de los castillos fueron creciendo las poblaciones, que en la mayoría de casos se trataba de núcleos amurallados con una única puerta de acceso. La repoblación de las nuevas tierras conquistadas fue gradual y lenta y su evolución estuvo siempre ligada a la historia del propio castillo.

En épocas posteriores, cuando el motivo por el cual habían sido construidos ya dejó de existir, muchos de ellos se fueron abandonando hasta acabar en ruinas, mientras que otros se ampliaron y reconvirtieron en residencias palaciegas.




Tras la Guerra de Sucesión, Felipe V ordenó derruir los que tenían estrictamente funciones militares, a pesar de ello, el mandato se cumplió parcialmente.
Algunos son de propiedad privada mientras que otros están gestionados por entidades públicas, sea como sea, es un patrimonio costoso de mantener y varios de ellos lamentablemente se encuentran en una situación precaria.

Los castillos que visitamos forman parte de la Ruta de los Castillos del Sió. El Sió es un río poco caudaloso pero largo, 77km hasta desembocar en el Segre, atravesando la Segarra, Urgell y Noguera y coincidiendo con las líneas de frontera que se crearon en la Marca Superior durante la Reconquista. Fue a mitad del siglo XI cuando la zona fue reconquistada a los árabes y se construyeron estos castillos y torres que garantizaban la seguridad, así como pequeñas iglesias que evidenciaban la presencia de población cristiana.

Centrándonos en los Castillos de la Segarra, los que permiten visitas son:

Castillo de Florejacs - Castillo de Vicfred - Villa de Montfalcó Amurallado - Castillo de Concabella - Castillo de las Pallargues - Castillo de les Sitges

Otros están cerrados al público y tenemos que conformarnos con admirar su aspecto externo:

Castillo de Montcortés - Castillo de l’Aranyó - Castillo de Castellmeià - Torre de Mejanell
Castillo de Vergós Guerrejat - Castillo Molino de la Ratera - Castillo de las Oluges - Torre de Ivorra


CASTILLO DE MONTCORTÉS

Salimos de Cervera y nos dirigimos al Castillo de Montcortés, situado a unos 6km, menos de 10 minutos en coche.
Montcortés de Segarra está formado por un pequeño grupo de casas y el imponente castillo en la parte más elevada. Desde ese punto, contemplamos un paisaje primaveral espléndido, con los verdes campos de cereal y las rojas amapolas que rompen la monotonía cromática.
El Castillo se encuentra documentado en un testamento del siglo XI, aunque el aspecto actual poco tiene que ver con sus orígenes ya que en el siglo XV fue reformado dando lugar a esa gran fortaleza que contrasta con las sencillas casas de la población. Es de planta rectangular y tiene dos torres gemelas cuadradas. Las ventanas son de estilo renacentista.
Fue pasando por diferentes familias y actualmente sigue siendo de propiedad privada. El estado de conservación es bastante precario y le haría falta una buena remodelación.   











CASTILLO DE L’ARANYÓ

Seguimos hasta L’Aranyó que se encuentra a tan sólo 1.5km.  
Además de controlar el territorio que se extiende alrededor de cada castillo, se dominaban el resto de torres o castillos cercanos entre los cuales se enviaban señales y se avisaban de los posibles peligros.
L’Aranyó se encuentra a 461 metros de altitud y se accede al pueblo por un portal y calle cubierta que da directamente al castillo. Es un pequeñísimo núcleo centrado en el castillo el cual es un bloque macizo de grandes proporciones y planta poligonal destacando la gran torre cuadrada a poniente que es el elemento más antiguo, la puerta con dovelas y los detalles renacentistas en las ventanas (1569). Se han encontrado documentos que lo mencionan a principios del siglo XII, y se formó a partir de una torre de vigilancia contra los ataques sarracenos. Perteneció a importantes familias de Cervera y en el siglo XVI se reconvirtió en palacio.
Como se puede ver, una historia paralela a la anterior y a la de tantos otros castillos.
Entre las familias propietarias se encuentra la Pedrolo-Gomar, cuyo propietario fue conservador de la Universidad de Cervera. El escritor Manuel de Pedrolo, nació en el castillo en 1918.











CASTILLO DE CONCABELLA

De l’Aranyó ya nos dirigimos a Concabella que se encuentra en la orilla derecha del río Sió.
Centra el pequeño grupo el gran castillo de planta cuadrada y 30 metros de fachada, el mayor de la comarca. Destaca la puerta noble, dos torres cuadradas y un gran patio interior.
La familia Concabella lo tuvo en propiedad desde mediados del siglo XI hasta el siglo XIV. Fue pasando por distintos propietarios hasta que en el siglo XVI la familia Erill lo transformó en palacio residencial. De esta época son las ventanas renacentistas.
Se encontraba en muy mal estado y en 1991 empezaron las obras de recuperación que aún no han finalizado. En una primera fase se reparó el techo y en una segunda se eliminó el café que se había añadido en 1953 a la fachada meridional.
En el Castillo de Concabella se encuentra el Centro de interpretación de los Castillos del Sió, un museo donde de una forma muy didáctica se explica donde, por qué y como se edificaban los castillos. Una información muy apropiada para todas las edades.





CASTILLO DE VICFRED

Por último, vamos hasta Vicfred para recorrer en visita guiada las estancias del antiguo castillo, ahora casa señorial. Es muy diferente al resto ya que tras su aspecto sobrio exterior se esconde un mundo que nos transporta a la vida de una familia noble de los siglos XVIII y XIX.
Vicfred se encuentra situado en un altiplano a 635 metros de altitud y marcando el límite entre los antiguos Condados de Urgell y de Cardona, en un mirador privilegiado, centinela del valle que le rodea.





Originalmente era una torre de vigilancia y está documentado en un testamento de 1079 (bajo el nombre de Bechfred) y pasó también por distintos propietarios. De aquella época se conservan las lúgubres mazmorras o el pasadizo secreto que se esconde tras una pequeña puerta del vestíbulo.
Aunque sus orígenes fueron un castillo frontera, se transformó en mansión señorial durante los siglos XVII, XVIII y XIX cuando pertenecía a los Cardona, una de las familias más poderosas emparentados con los Medinacelli.






Era mucho mayor de lo que se ve actualmente, y parte de la antigua construcción ha quedado escondida en las casas del vecindario que se fueron edificando en la antigua muralla.

La familia Cardona lo conservó hasta el siglo XIX cuando se extinguieron los señoríos. Quedó en un estado casi ruinoso y en 1998, los propietarios actuales, la familia Malaret Creixell iniciaron un profundo proceso de restauración.







Es interesante por su mobiliario, tapices, pinturas, armas, instrumentos musicales o utensilios del campo. La mayor parte de los objetos que podemos ver corresponden a los siglos XVIII y sobretodo XIX, sin embargo, algunos elementos corresponderían a los siglos XIV y XV, como en la planta baja, la sala cubierta con dos grandes arcos o la arcada de la cuadra.






Se visitan los distintos dormitorios, el comedor, las cocinas, la sala de música y nos podemos hacer una idea de cómo vivía una familia acomodada de la época, con capilla particular incluida.






Una placa en la fachada rememora la visita de algunos ilustres invitados que pasaron por Vicfred, como el propio Felipe V que hizo noche en el castillo durante una visita a Cervera, o años más tarde Carlos de Borbón que durmió aquí durante la Batalla del Grano.
Amadeo I de Saboya también pasó la noche en Vicfred en su marcha hacia el exilio en 1873 tras un breve reinado o la reina Victoria Eugenia durante un viaje a Barcelona.

La placa dice así:



“Su Majestad Felipe V puso sus reales plantas en el castillo en el año 1701. El pretendiente al trono Carlos de Borbón se hospedó en él, el 12 de julio de 1837 día de la Batalla de Grano, acompañado por el obispo de León. Su majestad Amadeo I de Saboya, en su marcha hacia el exilio en 1873, pasó la noche en el Castillo de Vicfred”.

Una buena opción para estos días de Semana Santa, tanto para los apasionados de la Historia como para aquellos que quieran disfrutar de un primaveral día en la Segarra y admirar sus campos repletos de amapolas.


4 comentarios:

  1. Tengo pendiente una visita por la comarca de la Segarra ya que no la conozco, a ver si hacemos una excursión por allí pronto. Me ha encantado el interior de la casa señorial-castillo de Vicfred, muy bien conservado.

    Un abrazo!

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    1. Pues ahora que estáis por aquí, tenéis la excusa perfecta para recorrer Catalunya de cabo a rabo.

      Una abraçada

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  2. Catalunya triomfant como dice su himno, cuántos rincones que ver.
    Saludos viajeros
    El LoBo BoBo

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    1. Pues sí Paco, mucho que ver. Me encanta salir los fines de semana a conocer lugares como estos y tan cerca de casa.

      Un saludo

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