domingo, 2 de noviembre de 2014

Abadía de Novacella

En la provincia de Bolzano y rodeada de viñedos se esconde la Abadía fortificada de Novacella (Neustift en alemán), un tesoro del Valle Isarco en las montañas del Tirol italiano.
Pertenece a Varna, una pequeña localidad a escasos tres kilómetros de Bressanone (Brixen en alemán), ciudad también con un alto interés histórico y cultural. La abadía - que pertenece a la Orden de los Canónigos Regulares de San Agustín - fue fundada en 1142 por el obispo de dicha ciudad gracias al soporte económico de Reginbert von Säben y su esposa Christina.


Desde su fundación fue un lugar de descanso para los peregrinos que se dirigían desde el norte de Europa a través de los Alpes hasta Roma o Jerusalén, llegando a ser un importante centro espiritual y cultural y una de las abadías más prestigiosas de las regiones alpinas.






El gran complejo consta de un importante conjunto de edificios civiles y religiosos de diferentes épocas. Los más antiguos se remontan a su fundación en el siglo XII pero las fortificaciones corresponden al XV. Posteriormente se hicieron importantes reformas y se transformó al estilo barroco en el XVIII por lo que sus exteriores sobrios y austeros nada tienen que ver con la recargada decoración de la basílica o la biblioteca.

VISITA DE LA ABADÍA

Se llega al complejo fortificado a través de un puente cubierto que cruza el Río Isarco.


Por el arco se accede al puente cubierto


Puente cubierto. Río Isarco

En la siguiente imagen podemos hacernos una idea de sus dimensiones y de los edificios más representativos.



En la gran plaza de entrada, aún en el exterior del recinto fortificado se encuentran la enoteca y la cantina de la Abadía, así como el Castello Sant’ Angelo (Engelsburg). El Castillo de San Ángelo es una gran torre de planta circular donde eran acogidos los peregrinos. Su forma redonda recuerda el Santo Sepulcro y tal como indica el nombre, la figura de un ángel preside su entrada.


Castillo San Ángelo

Castillo San Ángelo

Castillo San Ángelo

Tras cruzar la puerta que da acceso al interior del recinto fortificado llegamos a un patio cerrado con el magnífico pozo central conocido como el Pozo de las maravillas. Tiene forma octogonal y en cada uno de los lados está representada una de las siete maravillas del mundo antiguo y la propia abadía en el lado que hace ocho.


Pozo de las maravillas

Pozo de las maravillas


Pozo de las maravillas

Pozo de las maravillas. Interior

Pozo de las maravillas. Pirámides de Egipto

Pozo de las maravillas. Babilonia
En el mismo patio se encuentra el edificio del centro de convenciones (Bildungshaus) así como el centro de visitantes y taquillas.


Junto al centro de visitantes un pasadizo conduce al claustro. Inicialmente románico, la decoración original fue sustituida por las bóvedas de crucería en el siglo XIV por lo que es de apariencia gótica. Es un claustro relativamente pequeño teniendo en cuenta las dimensiones de la abadía y está decorado con frescos de los siglos XIV y XV parcialmente restaurados y trabajadas lápidas en granito y mármol.

Claustro

Claustro

Claustro

Claustro

Hasta ese punto la visita se puede hacer por libre y por tanto, no se necesita comprar ticket para ver el pozo de las maravillas ni el claustro.
También se puede ver el interior de la basílica a través de una reja pero si se quiere admirar su interior así como la fabulosa biblioteca deberemos pasar previamente por taquilla y hacer la visita guiada.

La basílica fue románica en sus inicios, lógico por la época en la que fue fundado el monasterio. Sólo la torre del campanario es de estilo románico porqué su interior es el resultado de una reforma del siglo XVIII, mezcla de barroco y rococó y está completamente pintado en estilo bávaro. Tras la visita de la basílica, pasamos al claustro que ya habíamos visitado previamente pero esta vez con el guía.


Torre románica de la basílica

Basílica 

Basílica

Seguidamente entramos al museo que se encuentra en las estancias donde antiguamente había la cocina y las despensas. Se puede ver una exposición de varios objetos originales de arte sacro y su valiosa pinacoteca, aunque muchos de los tesoros se guardan en el Museo Diocesano de Bressanone / Brixen.
  
Sin duda, una de las partes más interesantes de la visita es la Biblioteca. Está decorada en estilo rococó obra de Giuseppe Sartori y tiene inventariados unos 76.000 libros sobre 43 temáticas diferentes, con importantes manuscritos entre sus ejemplares.


Biblioteca

Junto a la basílica se encuentra otro patio donde hay el pequeño cementerio que corresponde a la parroquia y al convento. Desde este mismo patio podremos entrar a la iglesia de Santa Margarita mencionada por primera vez en 1293 aunque renovada al estilo barroco en la segunda mitad del siglo XVII.

Iglesia de Santa Margarita y cementerio

En este punto se acaba la visita guiada pero no nuestro recorrido. Salimos del recinto amurallado hacia los viñedos y damos un paseo siguiendo el camino que sigue el perímetro de la muralla, una fortificación que se construyó para protegerse de los  ataques de los turcos aunque nunca hizo falta.


Viñedos de la Abadía





Entre un paisaje espléndido caminamos entre viñedos y manzanos pasando por el cuidado jardín de la abadía. Se realizan también visitas al Jardín Histórico donde se cultivan varias especies de plantas aromáticas.


Jardín histórico

Jardín histórico



No podemos despedirnos sin pasar por la renombrada cantina donde se pueden degustar los vinos de elaboración propia con Denominación de Origen Valle di Isarco. Como no somos unos entendidos en vinos, nos dejamos guiar por la descripción y tomamos una copa de vino blanco Sylvaner, descrito como afrutado y elegante, la verdad es que estaba delicioso. Otros reconocidos vinos que se elaboran en la Abadía de Novacella son el Muller Thurgau y el Kerner.


Cantina

Cantina

En la enoteca podremos adquirir no sólo estos vinos sino también cosméticos naturales, galletas, miel, mermeladas y un buen surtido de productos artesanales.

Actualmente en la Abadía de Novacella viven unos treinta monjes agustinos y sigue siendo un centro económicamente independiente tal como mandan los preceptos de San Agustín. Se sustenta con las actividades agrícolas y el turismo tales como la venta de sus productos, el internado o el centro de congresos ya que hace la función de centro espiritual y centro de referencia de las parroquias de sus alrededores.

DATOS PRÁCTICOS

Cómo llegar:

En coche: autopista A22 salida Bressanone / Val Pusteria y seguir con dirección a Varna.

En transporte público: En tren hasta Bressanone y desde la ciudad se puede coger el bus de la línea Bressanone – Brunico (bajar en la parada de Novacella, cerca del hotel Pacer) o el Citybus línea 2 en dirección Novacella hasta la parada de la abadía.





Precio: 7€ (junio de 2014)

Horarios visitas guiadas:

10am – 11am – 2pm – 3pm – 4pm (mínimo de 10 personas). Generalmente las visitas se hacen en italiano y alemán aunque hay disponibilidad de otras lenguas.

De mitad de Julio a mitad de Septiembre, también a las 12 y 1pm

Durante los meses de invierno, desde Enero a Pascua, la taquilla está cerrada todos los lunes y sólo se puede realizar visita guiada reserva previa.
Cerrado los domingos y festivos religiosos.

Horarios cantina y cafetería:

De lunes a sábado de 10am a 7pm

Horarios tienda:

De lunes a sábado de 9.15am a 12 y de 2pm a 6pm.

8 comentarios:

  1. Ha tiempo que tengo preparada una escapa de 4 o 5 día a esta zona y cada vez que pones un post le tengo que añadir un día...Que preciosidad!!! Me encantan las bibliotecas monacales (como la de Strahov en Praga o St. Gallen en Suiza) y esta es también preciosa. La iglesia barroca brutal, el cementerio, la cantina, los colores del jardín...vamos, que esto va a requerir de una vacaciones enteras, ya lo veo...

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    1. En 4 ó 5 días tienes tiempo de ver muchas cosas pero es cierto que hay lugares que dan mucho de sí. A nosotros nos faltó algún día para poder hacer senderismo, hay rutas preciosas.

      Un abrazo

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  2. Molt interessant el teu article - i les fotos també - d'aquesta abadia. Prenc nota, perquè és una zona a la que li tinc moltes ganes: simbiosi gairebé perfecte de patrimoni cultural amb muntanya. A més seria l'excusa perfecta per visitar l'Otzi a Bolzano. Salutacions

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    1. Segur que t'encanta, és un lloc per repetir i repetir.

      Una abraçada

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  3. Me lo apunto porque tiene una pinta estupenda. Gracias por compartir.

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    1. Esta zona es realmente preciosa, especialmente por sus paisajes pero también por alguna joya como esta magnífica Abadía.
      Gracias por comentar y un saludo.

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  4. Hola M. Teresa! No conocía tu blog y me tienes enganchada con estas entradas sobre el Tirol (quizá porque iré para allá en agosto, jejeje). He tratado de buscar tus redes sociales pero no las veo... ¿intuyo que no tienes? Bueno, quería agradecerte todos estos lugares porque me has llenado la libreta de ideas para los días que vamos a estar por allí :)
    Un abrazo!

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    1. Hola! Me alegro de que mi blog te sea útil. Te va a encantar el Tirol, para mí es el paraíso.
      En cuanto a lo que comentas sobre las redes sociales, te cuento: Twitter no tengo y Instagram no lo uso (de momento). Sólo tengo facebook pero en mi cuenta privada no publico nada sobre viajes, me sentiría incómoda bombardeando a todos los amigos No Viajeros de Facebook. Sin embargo, las nuevas entradas las publico en los grupos de facebook "Bloggers de viajes" "Amigos viajeros" y "Club Unesco". No sé si los conoces.

      Gracias de nuevo y feliz viaje... ya te queda poco!!

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