sábado, 27 de diciembre de 2014

Perpinyà, entre los Pirineos y el Mediterráneo


Perpinyà (Perpignan en francés) es la capital del departamento francés de los Pirineos Orientales, históricamente capital del Condado de Rosselló. Se la conoce como la “fidelísima” título que le fue otorgado en 1474 por el Rey de Aragón y Conde de Barcelona, Joan II, por la resistencia de sus ciudadanos a la anexión del Rosselló a Francia por parte de Luís XI. Últimamente se promociona con el slogan de Perpignan la Catalane siendo bilingüe una parte representativa de su población ya que el catalán es también lengua oficial junto con el francés.


Palacio de los Reyes de Mallorca



Palacio de los Reyes de Mallorca

Productos catalanes en el mercado navideño

Fue la antigua Ruscino romana, escenario de invasiones y guerras, de las rivalidades franco-catalanas, de la Guerra de Sucesión y las Guerras Napoleónicas, pero también tierra de refugio que la ha ido enriqueciendo culturalmente. Su época de esplendor va de 1276 a 1344, período en el cual fue la capital continental del Reino de Mallorca. Gracias a su próspero comercio, se construyeron nobles edificios, tanto civiles como religiosos, elementos que fueron aumentando su patrimonio.


Palacio de los Reyes de Mallorca

Palacio de los Reyes de Mallorca

Situada en un entorno privilegiado, a los pies del Canigó (Canigou), cerca del Mediterráneo y alrededor de una fértil llanura.

Río Basse y Canigó al fondo

Puente de Piedra y Castellet

A pesar de que ya no se conserva su muralla, el centro histórico queda delimitado por unos bulevares que siguen su trazo: Bv Henri Poincaré, Bv Aristide Briand, Bv Anatole France, Bv Jean Bourrat, Bv Wilson, Bv Georges Clemenceau, Bv des Pyrénées y Bv Félix Mercader. Dentro de este octógono irregular se concentran la mayoría de edificios de interés.


Ciudad vieja. Perpinyà

Castellet

Nuestra ruta empieza en la Place Aragó, una plaza con palmeras, con una estatua del físico François Aragó que le da el nombre, y rodeada por diferentes cafés y establecimientos históricos, como el café Le Palmarium construido en 1907 sobre el río Basse. A partir de 1860 el acondicionamiento de la plaza en la ubicación del antiguo Baluarte de los Burgueses, sobre los terrenos de las murallas medievales destruidas, duró quince años, de tal manera que se integró perfectamente la ciudad antigua a los nuevos barrios. En la misma plaza destaca también el edificio del Palacio de Justicia que se inauguró en 1866.


Place Aragó y Café Le Palmarium

Place Aragó

Desde la Place Aragó hasta El Castellet se extiende el Mercado de Navidad, que consiste en una larga fila de casetas de madera a orillas del río Basse, afluente de La Têt por el Quai Sebastien Vauban, una ancha avenida comercial donde se encuentran las mejores tiendas de la ciudad.



Mercado de Navidad

Mercado de Navidad



Mercado de Navidad

Mercado de Navidad

Mercado de Navidad

Mercado de Navidad

Mercado de Navidad

El Castellet es una antigua puerta de muralla y actualmente el emblema de la ciudad. A partir del último tercio de siglo XIV se entraba a la ciudad por esta puerta fortificada tras cruzar el Pont de l’Arc, varias veces reconstruido. El Castellet se edificó en la muralla para vigilar el paso del Pont de Pedra y las entradas a Perpinyà. La parte principal se construyó a finales del siglo XIV pero Luís XI lo reformó durante la ocupación francesa añadiendo la actual Puerta de Nuestra Señora en 1483. En el siglo XVI pasó a ser una fortaleza autónoma cerrada dentro del baluarte de Carlos V y posteriormente fue una cárcel entre los siglos XVI y XIX. Actualmente es el Museo de Historia de la Catalunya Nord Josep Deloncle.

El Castellet, antigua puerta de la muralla

El Castellet

El Castellet. Puerta de Nuestra Señora

Tras cruzar la Puerta de Nuestra Señora nos adentramos en el centro histórico de la ciudad, que como en siglos pasados sigue siendo una importante área comercial. Llegamos a una placita donde destaca el gran edificio esquinero, se trata de la Lonja de Mar, construida en 1397 como Bolsa de Comercio y sede de la jurisdicción consular de mar. Se levantó sobre La Pella, el mercado de piel, trapos y harapos, bajo reinado de Martí l’Humà. Su construcción se realizó siguiendo el modelo de las lonjas catalano-aragonesas y posteriormente, en 1540 se amplió hacia el oeste hasta el Ayuntamiento. A mitad del siglo XVIII el conde de Mailly la convirtió en teatro, en el S. XIX fue parada de diligencias y más tarde el Café de France. La carabela y el bajo relieve de San Juan Bautista sobre las aguas, recuerdan su origen como consulado de mar.

Lonja de Mar

Lonja de Mar. Carabela

Lonja de Mar. Bajorelieve de San Juan Bautista

Contiguos a La Lonja encontramos otros dos edificios de interés, el Ayuntamiento y el Palacio de la Diputación. El Ayuntamiento es del siglo XIII aunque se amplió en el XVI y XVII con la típica arquitectura del Rosselló. En el centro del patio se puede ver un ejemplar fundido en bronce de la escultura “Mediterrània” de Aristide Maillol que el mismo escultor regaló a la ciudad y donde luce desde 1911.
Las decoraciones que la acompañan cada año en estas épocas navideñas no dejan de ser controvertidas ya que para muchos es un sinsentido decorar esta venus desnuda que se encuentra en un entorno arquitectónico inmejorable.
Lonja de Mar, Ayuntamiento y Palacio de la Diputación

Patio del Ayuntamiento

Escultura Mediterrània de A.Maillol. Ayuntamiento

Así pues, el corazón histórico de Perpinyà ya ha perdido el poder económico generado por la industria textil en la Edad Media pero sigue manteniendo el poder político.
Seguimos por la Rue Saint Jean hasta la Place Gambetta con una elegante decoración navideña y donde se encuentra la Catedral de Sant Joan Baptista. Se construyó en 1324 sobre plano de una iglesia de tres naves que se transformó en nave única a partir de 1433 y se erigió como catedral en 1601. Es de estilo gótico meridional, un estilo muy presente en Catalunya durante los siglos XIV y XV.
Catedral de San Juan Bautista, Place Gambetta

San Juan Bautista en el altar mayor de la catedral

Torre de la catedral
Durante la Edad Media, la Place Gambetta era la plaza del mercado de la lana y desde el siglo XVII es el centro del barrio más residencial de la ciudad vieja. Durante el Antiguo Régimen, la parte norte estaba ocupada por el Palacio del Gobierno, donde Luís XIV se alojó en 1661.
Decoraciones navideñas en la Place Gambetta

Belén sin Niño Jesús... aún no había llegado la Navidad

Desde la Catedral, seguimos las indicaciones que nos conducen al Campo Santo, el único claustro-cementerio de Francia. Está formado por cuatro galerías de largas sucesiones de pórticos góticos en mármol blanco.

Campo Santo
Callejeando llegamos a la Place de la République, donde se encuentra el gran Teatro Municipal. El lugar está prácticamente desierto a pesar del clásico tiovivo que da vueltas sin apenas niños que en estas fechas habrán preferido pasear por el mercado de Navidad.
Teatro Municipal. Place de la République

Place de la République
Seguimos caminando por el caso histórico descubriendo arcos de piedra que esconden patios interiores y algunas tiendas con encanto.

En la ciudad vieja se pueden ver también estructuras medievales de urbanismo del siglo XII, los llamados coronells. Un ejemplo es el Coronell del Spital, llamado callejón del mas de Sant Joan, propiedad de los canónigos de la Iglesia de San Juan. Las casas se construían en un callejón privado donde había un pozo de uso común. El coronell o mas de Sant Joan se cerró con una reja a partir del siglo XIV lo que acentuó todavía más su carácter privado.
Coronell del Spital, callejón privado que se cerraba con una reja

Coronell del Spital

Coronell del Spital
Otro edificio interesante es la Casa Xanxo, actualmente Casa d’Art i Història de Perpinyà, un palacio gótico de principios del siglo XVI, construido por Bernat Xanxo, un rico empresario textil. Su fachada tiene una rica decoración, especialmente el friso, donde se pueden observar personajes grotescos y animales que parecen representar los siete pecados capitales y el infierno. Su interior disponía de los almacenes donde se guardaban las mercancías y en el piso superior una gran sala de recepciones.
Casa Xanxo

Casa Xanxo

Casa Xanxo

Sin embargo, el edificio más ilustre de Perpinyà es el Palacio de los Reyes de Mallorca, una de las muestras más remarcables de la arquitectura civil y militar medieval del sur de Francia. Se construyó en 1276 para acoger la corte de Jaume II de Mallorca.
Palacio de los Reyes de Mallorca

Palacio de los Reyes de Mallorca

Situado sobre una colina desde donde se obtienen unas bonitas vistas de la ciudad, con el macizo del Canigó cuya cima se ha cubierto ya de nieve.
Palacio de los Reyes de Mallorca y Canigó

Palacio de los Reyes de Mallorca

Las mejores imágenes las tenemos desde la terraza de la Torre del Homenaje desde donde vamos identificando la Catedral, el Castellet, la Iglesia de Santa María la Real o la Iglesia de San Jaime.
Macizo del Canigó



Catedral desde el Palacio

Castellet desde el Palacio

Nos paseamos por los grandes salones que carecen de mobiliario, sin embargo sus paredes de piedra están adornadas con las diferentes obras del Salon d’Automne que va del 30 de octubre al 4 de enero.





Son interesantes la capilla con su puerta románica en mármol rosa o el gran patio de entrada con sus pozos simétricos.
Capilla

Capilla


Perpinyà, una interesante ciudad entre los Pirineos y el Mediterráneo, un lugar donde la historia está muy presente.




6 comentarios:

  1. Un mercado navideño con mucho encanto y unos edificios interesantes. He estado por allí cerca en alguna ocasión pero sin llegar a visitarla (aún).

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    1. La verdad es que la ciudad no se promociona demasiado turísticamente y la mayoría de gente pasa de largo pero merece la pena hacer una parada.

      Un abrazo

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  2. Pues recuerdo que a la vuelta de mi viaje por el sur de Francia en Semana Santa hicimos una incursión en la ciudad pero la intensa lluvia, el tráfico que había,... y mi mal humor (que no estaba muy inspirada ese día) hicieron que se me fueran las ganas de parar. Veo que es una ciudad interesante. A ver si otro día le dedico el tiempo que merece...
    Un saludote y feliz 2015!

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    1. A mí también me afecta mucho el tiempo y cuando llueve, aunque intento evitarlo, me cuesta disimular el malhumor. Aunque, para serte sincera, tengo que decir que he mejorado mucho en ese aspecto y estoy aprendiendo a sacar el máximo jugo a un día de perros.

      Feliz 2015!!!! Un abrazo

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