viernes, 16 de enero de 2015

Colonia del Sacramento, piedra y color


Se ha escrito mucho sobre la ciudad uruguaya de Colonia del Sacramento, quizás demasiado para ser una ciudad tan pequeña. Y no lo digo porqué no lo merezca, sino porqué posiblemente esté ya todo dicho sobre sus encantos y lo que yo pueda escribir posiblemente no aportará nada nuevo a los viajeros que decidan visitarla… o quizás sí.

Tras nuestra ruta por Uruguay, visitamos Colonia como último destino antes de cerrar el círculo y regresar a Montevideo. Veníamos de conocer algunas ciudades del litoral del Río Uruguay como Salto, Paysandú o Fray Bentos (leer aquí), lugares muy tranquilos y con apenas turismo. Colonia del Sacramento es otra historia y, junto con Punta del Este, son los destinos más conocidos y visitados de Uruguay.


Atractivos no le faltan, es una ciudad con mucho encanto, tiene una historia interesante, unas calles pintorescas, una buena oferta gastronómica y de alojamiento, gran facilidad de acceso y, además, en 1995 la UNESCO declaró su barrio antiguo Patrimonio de la Humanidad por constituir un ejemplo de fusión entre el estilo arquitectónico portugués, español y postcolonial.




EL SECRETO DE SU ENCANTO

Pues supongo que una buena mezcla a las dosis adecuadas de todos estos ingredientes comentados anteriormente.
Las piedras son parte del encanto de la ciudad vieja de Colonia. Piedras que hablan como las de la Calle de los Suspiros, de la Iglesia o de sus antiguas casas.

SUS PIEDRAS








SUS COLORES

Pero también sus colores. A pesar de visitar Colonia en el mes de mayo, en el otoño austral, me fascinó el colorido de sus flores, las inmensas buganvillas, los colores de las fachadas de las casas, de sus bares y restaurantes, de sus tiendas de artesanía, del muelle, de los pájaros, de los coches antiguos, incluso el color del aire que se respira.












La ciudad antigua es muy pequeña y excepto que se quieran ver todos sus museos, en un día se puede visitar pero si tenéis la ocasión, disfrutadla también de noche. Cuando parte el último ferry y sus calles quedan casi desiertas, no dudéis en dar un paseo. Sus calles adoquinadas reflejan la tenue luz amarillenta de las farolas, los restaurantes encienden las velas en sus terrazas y todo se convierte en misterio, como si aquellas piedras se negaran a desvelar los secretos de su pasado.



UNA BREVE RESEÑA HISTÓRICA

Colonia del Sacramento fue fundada por el portugués Manuel de Lobo, sobre la Península de San Gabriel.
En 1494, España y Portugal habían firmado el Tratado de Tordesillas por el que se repartían las zonas de navegación y conquista del Nuevo Mundo y del Océano Atlántico. Los españoles llegaron al Uruguay en 1516 pero en 1680, los portugueses deciden fundar Colonia sin respetar los acuerdos del Tratado.
Manuel de Lobo era entonces el gobernador de Río de Janeiro y pretendía que Colonia fuera la rival portuguesa de Buenos Aires al otro lado del Río de la Plata, concretamente dónde éste confluye con el Río Uruguay.
Están tan cerca que desde Colonia se divisan perfectamente los rascacielos de la capital argentina en la orilla opuesta.



Rascacielos de Buenos Aires

El dominio portugués duró un siglo ya que en 1724 los españoles les desplazaron de nuevo. Desde su fundación, pasó de manos portuguesas a españolas unas cuatro veces en ambas direcciones, los primeros apoyados por los ingleses y los españoles con el soporte de Francia. Todos ellos, holandeses incluidos, interesados en su posición estratégica para el comercio europeo en América del Sur.
Entre otras cosas, de Colonia salía el oro y la plata de contrabando hacia Europa o los esclavos para trabajar en las minas de Potosí en Bolivia y Minas Gerais en Brasil.
Tras siglos de disputas entre España y Portugal, los colonizadores dejaron una mezcla de sus diferentes estilos arquitectónicos, de tal manera que se ven casas de piedra asentadas en barro y azulejos de claro estilo portugués, casas de ladrillo de estilo español o mezcla de piedra y ladrillo como la misma Iglesia Matriz.


CÓMO LLEGAR

En coche:

Nosotros viajamos en coche de alquiler desde Fray Bentos que se encuentra a poco más de 200 kilómetros. Tomamos la Ruta 2 hasta Mercedes, capital del Departamento de Soriano, y de aquí seguimos por la Ruta 21 pasando por Dolores, Nueva Palmira y Carmelo.
Habíamos cogido el coche en Montevideo pero lo devolvimos en Colonia y regresamos a la capital en autobús. Cerca de la nueva terminal de ferrys y de autobuses, se encuentran la mayoría de compañías de alquiler: Avis, Budget, Hertz, Europcar, Dollar, Thrifty, etc

Si no tenemos coche, es muy fácil llegar en transporte público:

En autobús:

Desde muchas ciudades del país parten autobuses hacia Colonia varias veces al día. Algunas compañías son Nossar, Berruti o Chadre y hacen el trayecto a/desde Durazno, Carmelo, Nueva Palmira, Mercedes, Fray Bentos, Paysandú, etc.

Desde la terminal de Tres Cruces de Montevideo, ofrecen servicio las compañías Chadre, Turil y principalmente COT con unos 20 autobuses al día en verano que se reducen a unos pocos en invierno.

En ferry:

La mayoría de turistas llegan en ferry desde Buenos Aires. La elevada frecuencia de horarios, el precio razonable y poder cambiar de aires y de país en poco tiempo hacen que sea una excursión ideal para hacer en un día.

Hay tres compañías de ferry: Buquebus, Colonia Express y Seacat Colonia.
Es interesante consultar sus páginas web porqué muchas veces tienen buenas ofertas.


INFORMACIÓN TURÍSTICA




Podemos obtener información turística en dos puntos diferentes:

Oficina de Turismo junto al Portón de Campo, es decir, junto a la puerta de acceso a la antigua ciudad amurallada.

Centro de visitantes e Interpretación de Colonia del Sacramento. Se trata de un moderno centro de información turística junto a la antigua estación de tren, muy cerca de la terminal de ferrys, de la estación de autobuses y a un tiro de piedra del barrio histórico.
Además de conseguir un mapa de la ciudad y folletos, hay buen material audiovisual con medios interactivos, una tienda, restaurante o servicio de taquillas para guardar el equipaje, lo que puede ser de gran utilidad en algunos casos.

Centro de visitantes

QUÉ VER

Colonia no tiene ningún monumento espectacular, ningún icono, es la sencillez de su conjunto, la suma de los pequeños detalles lo que la hacen tan especial. 







Paseo de San Miguel con su puerta de la muralla, el Portón de Campo, construida por los portugueses en 1745 y reconstruida entre 1968 y 1971. Da acceso al barrio histórico.
Se conservan restos de muralla.

Paseo de San Miguel y Portón de Campo, entrada a la ciudad antigua

Muralla de Colonia

Calle de los Suspiros. Seguramente es la calle más fotografiada no sólo de Colonia sino de Uruguay entero. Es una calle de piedra con desagüe central y casas típicamente portuguesas - las más antiguas de la ciudad - que baja hasta el Río de la Plata.

Calle de los Suspiros

Se desconoce el origen del curioso nombre pero la imaginación ha dado diferentes versiones: Los suspiros de los condenados a muerte que eran llevados a ese lugar para que se ahogaran al subir la marea o los de los esclavos negros antes de ser transportados a su fatal destino. Los suspiros de los marineros cuando frecuentaban los prostíbulos de la calle o – la versión más romántica – el último suspiro de la joven enamorada que una noche de luna llena mientras esperaba a su amado, un enmascarado le clavó una daga en el pecho.
Sea cual sea la versión que nos queramos imaginar, es una calle muy bonita y su aspecto poco ha cambiado desde el siglo XVIII. La mayoría de casas son residencias propiedad de argentinos y en los bajos hay coquetas tiendas y galerías de arte, siempre con algún músico callejero que alegra el paseo.

Calle de los Suspiros

Plaza Mayor, una gran plaza con árboles preciosos llenos de pájaros canturreando. En su origen es donde se hacían las maniobras militares.

Plaza Mayor

Faro. El faro se construyó en 1957 en el mismo lugar donde estaba el convento de San Francisco (1694) que fue destruido por un incendio en 1704 y del que se pueden ver aún sus ruinas. Desde sus 27 metros se ven unas bonitas panorámicas.

Precio: 20 pesos


 
Faro y ruinas del Convento de San Francisco desde la Plaza Mayor

Desde el faro 

Desde el faro


Basílica del Santísimo Sacramento conocida también como Iglesia Matriz, la primera que se construyó en territorio uruguayo. El interior es muy simple con todas sus paredes encaladas y a pesar de que ha estado reformada, se conservan dos columnas de la antigua iglesia de los portugueses y las cúpulas de sus dos torres con los característicos azulejos.





Plaza de Armas de Manuel Lobo donde se encuentran las ruinas arqueológicas de la antigua Casa del Gobernador, destruida en 1777 por los españoles. Plaza muy agradable, rodeada de varias tiendas de artesanía y recuerdos.






Museos. Con un solo tiquet de 50 pesos se pueden visitar los 8 museos que se gestionan conjuntamente. Éstos son:

Museo Portugués - Museo Español - Casa de Nacarello - Museo Municipal -
Museo del Azulejo - Archivo Regional - Museo Indígena - Museo Naval.


Y aunque no hay un museo del automóvil, en sus calles se pueden ver un gran número de coches de época. Colonia no es una excepción ya que por todo el país pudimos ver muchos automóviles antiguos. A las afueras de la ciudad de Paysandú vimos una empresa con una gran exposición de coches y motos clásicos a la venta, auténticas joyas, aunque la mayoría de ellos para restaurar.






Casa del Virrey. Ruinas de una vieja edificación de estilo portugués. Se desconoce exactamente el origen y el nombre, ya que en Colonia no hubo ningún virrey.

Muelle viejo. En la Punta Santa Rita, del lado Norte del Cabo, hay un pequeño puerto para embarcaciones deportivas y de recreo, lugar de llegada de las regatas del Río de la Plata.







La Rambla. Se divide en dos partes: Una, al sur del barrio histórico y la otra es la Rambla Costanera, cerca del estadio de fútbol y que llega hasta el campo de golf del Hotel Sheraton. Un lugar para relajarse, ir en bicicleta, pasear o ir a disfrutar de la puesta de sol.



Antigua estación de ferrocarril. Se inauguró en 1901 con el primer viaje de Montevideo a Colonia. Un antiguo cartel indica la distancia y altitud respecto de la capital.





Espacio cultural y museo del ferrocarril de Colonia. Situado frente a la plaza de toros, en el barrio Real de San Carlos. A los aficionados a los trenes quizás les interese este museo donde podrán ver cuatro vagones de tren antiguos parecidos a los que vimos en Valle Edén (Tacuarembó). Ver aquí

Centro cultural Bastión del Carmen donde funciona el único teatro de la ciudad y donde se realizan exposiciones y eventos artísticos.


DÓNDE COMER Y DORMIR

No hay que preocuparse porqué encontramos una gran oferta de alojamientos de todas las categorías así como de restaurantes.
Como es lógico, debemos tener en cuenta que en la ciudad antigua los precios son más elevados que en la ciudad nueva.
En la Plaza Mayor hay agradables locales con unas terrazas espléndidas donde sentarse a comer o a tomar algo. Normalmente se puede escuchar música en vivo y si no, el canto de los pájaros. 
Nosotros comimos en la Pulpería de Los Faroles, un clásico de la ciudad.






Como dato de interés os diré que Colonia del Sacramento está hermanada (entre otras) con la también preciosa ciudad portuguesa de Guimaraes. (ver aquí).









12 comentarios:

  1. Gracias por el paseo que me has dado esta noche por colonia del Sacramento. Ese color y la serenidad que transmite la foto nocturna es increíble. Por cierto, ya veo que tu también tienes tu pequeña (aunque es toda una mujer ya) musa que es tan guapa como su madre. Un abrazo

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    1. Qué bonita es Colonia ¿verdad? tú lo sabes bien... y ¡qué hijas más guapas tenemos! Viva la madre que las parió. Cada vez tenemos más complicado lo de viajar juntos pero hemos disfrutado mucho los tres a lo largo de estos años.

      Buen fin de semana!

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  2. Con sana envidia he leído este relato. Ya sabes que a menudo, viajar te obliga a renunciar a algún destino que ni en calzador puedes meter en el programa. Y esto me pasó a mi cuando visité Argentina. Quería hacer demasiadas cosas y las tres semanas no daban más de sí, de tal manera que a sabiendas que quizá fuera la única oportunidad de mi vida de conocer Colonia de Sacramento, tuve que renunciar al buquebús. En fin, que Uruguay queda pendiente y viene poco de paso... Un abrazo!

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    1. Tienes razón Jordi pero seguro que habrá una oportunidad. Yo nunca cierro puertas, pienso que ya llegará el momento en que no tendremos los días tan contados para viajar.
      Seguro que vuelves a Argentina y si no, cuando vayas a la Antártida. :)

      Un abrazo

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  3. Por mucho que se haya escrito siempre merece la pena conocer tu versión. Muy bueno el cartel de las cervezas, hacía siglos que no veía buganvillas y los coches son un placer para la vista. Está claro que aun sin monumentos de renombre, tiene mucho encanto.

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    1. Es una ciudad agradable en todo su conjunto, un lugar que te hacer sentir bien, por lo menos a mí.

      Un saludo

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  4. Perdí literalmente el barco que iba a ir a Uruguay desde BsAs y al final ya no repetimos. Tengo ganas de conocerlo, quizás la próxima vez que crucemos el charco.

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  5. Maria Teresa, me has dejado boquiabierta con tus maravillosas fotos y el reportaje sobre Chauen. Sabía que cuando volviera a Marruecos lo visitaría, pero ahora me entran más ganas todavía al leerte. Impresionantes fotos y muy buen reportaje. Felicidades!

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  6. Hola María Teresa. Gracias por tu descripción de Colonia y tus fotos. Me gustaría contactar contigo por un reportaje y me gustaría hacerte un par de preguntar. ¿Me puedes enviarme un email o red social de contacto? Gracias

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    1. Hola Mauricio, muchas gracias por tu comentario. Mi mail es mttj@telefonica.net

      Un saludo

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