viernes, 9 de enero de 2015

Tetuán, la ciudad más andalusí de Marruecos

En nuestro reciente viaje por el norte de Marruecos no quería dejar de lado Tetuán, una ciudad donde parece que el reloj se detuvo hace tiempo, especialmente en su medina, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y el lugar que tiene más interés para la mayoría de los que visitan la ciudad.


Medina de Tetuán

UN POCO DE HISTORIA

Tetuán fue fundada por el sultán benimerín Abu Thabit en el año 1307 y fue reconstruida posteriormente por los andalusíes,musulmanes principalmente pero también judíos, que habían sido perseguidos y expulsados de forma escalonada de 1609 a 1613. Algunas partes de sus muros, puertas o torres son del siglo XVI así como la pequeña alcazaba, del fundador granadino Sidi Ali Al Mandari.


Medina de Tetuán

Kasbah o alcazaba. Tetuán

La ciudad prosperó y en el siglo XVII Mulay Ismail construyó las murallas. De esta época son algunas de sus Zauias o cofradías como la Zauia Al Fasiya y preciosas casas de diferentes familias moriscas adineradas, como la de la familia Naqsis.


Medina de Tetuán

Medina de Tetuán

Del siglo XVIII son algunas mezquitas como la Mezquita del Bacha y la del Mausoleo de Sidi Ali Ben Raisun, algunas casas como la Casa Moueden o el Riad Dalia donde nos alojamos nosotros, antigua casa de moriscos y posteriormente la casa del cónsul holandés. La Gran Mezquita y el nuevo Mellah o Judería son ya del siglo XIX.

Riad Dalia. Medina de Tetuán

Vistas de la medina desde la terraza del riad Dalia

En 1860 fue tomada por los españoles al mando de O'Donnell pero dos años más tarde la recuperaron de nuevo los moriscos. El pintor reusense Mariano Fortuny pintó por encargo de la Diputación de Barcelona una de sus obras más importantes, la Batalla de Tetuán, en la que uno de sus principales protagonistas fue otro reusense, el general Prim. Aquí os hablaba de este gran pintor Mariano Fortuny y de su etapa en el norte de África.


Medina de Tetuán
 
Medina de Tetuán

A principios de siglo XX, los españoles ocuparon Tetuán para proteger a Ceuta de las tribus rebeldes del Rif y en 1913 se convirtió en la capital del Protectorado en Marruecos hasta que el país se independizó en 1956, de ahí que se deja notar más la influencia española que la francesa en esta blanca ciudad marroquí.


Imagen típica de Tetuán: naranjos, gatos y las montañas del Rif
Centro de Arte Moderno. Tetuán

Jardines. Tetuán

LA VIDA EN LA MEDINA

Es un conglomerado de casas encaladas con la cordillera del Rif al fondo y lo mejor es que posiblemente poco ha cambiado con los siglos, a parte de algunos puestos de teléfonos móviles de segunda mano, mandos de TV y cachivaches varios que nos hacen volver a la realidad del tiempo en que vivimos.


Medina de Tetuán

Medina de Tetuán

Es difícil no perderse por la medina, es la segunda más grande de Marruecos tras la de Fez, y es completamente inútil intentar seguir las indicaciones de un mapa. Lo mejor, en ésta y en todas las medinas, es olvidarse de los mapas y de las guías y dejarse llevar. Las calles más comerciales son un ajetreo constante, donde los puestos de productos frescos son los más concurridos. Allí las mujeres compran lo que necesitan en el día, nada de hacer la compra para una semana. Carne, pescado, frutas, especias, frutos secos, dulces, dátiles, quesos de cabra de la región, dulces....El pan se puede amasar en casa y llevarlo a cocer a los hornos de leña.


Medina de Tetuán

Medina de Tetuán

Horno de pan

Tetuán es la población más importante de la zona del Rif y en los días de mercado se pueden ver muchas campesinas con la tradicional foutahs de rayas y sus sombreros de esparto con borlas azules. Mientras realizan sus menesteres, ya sea comprar o vender, guardan los animales en los patios para tal fin.


Campesina del Rif

Campesina del Rif

Medina. Recinto donde se guardan los animales

Es interesante pasear y curiosear por la zona de los artesanos. Los diferentes oficios se transmiten de padres a hijos y muchos de los jóvenes aún siguen la tradición familiar, mientras que otros los aprenden en la Escuela de Artes y Oficios Tradicionales. Entre angostos pasajes, entre arcos y tiendecitas veremos tejedores, ceramistas, ebanistas, hojalateros, forjadores, orfebres, curtidores ... Hay unas pequeñas curtidurías, nada que ver con las de Fez, pero más tranquilas y también interesantes.


Curtidurías de Tetuán en la medina

Curtidurías de Tetuán en la medina

Cuando se busque tranquilidad sólo hay que desviarse de estas calles comerciales y a dos pasos encontraremos la paz más absoluta. Son las calles residenciales y aquí no hay ni gritos, ni gente, ni mercancías para comprar o vender. Sólo algún vecino caminando de regreso a casa o algunos niños jugando en la calle.


Medina de Tetuán

Medina de Tetuán

Medina de Tetuán

Cada barrio tiene como mínimo una mezquita, según la guía Lonely Planet hay 35, según nos cuenta un habitante de la medina, hay más de 40. Entre ellas destacan la Gran Mezquita y la Mezquita Saidí. La entrada está prohibida a los no musulmanes en todas ellas.
Además de las mezquitas y las madrazas (o escuelas coránicas) todos los barrios tienen su hammam. Cuando las casas no tenían baños, la gente iba una vez a la semana al hammam o baños públicos para lavarse. Hoy en día, se tenga o no baño en casa, se sigue la costumbre de ir al hammam para darse unos masajes o relajarse. Los más antiguos calientan el agua con leña.

En la puerta de la mezquita

Calentando el agua del hammam

También abundan las fuentes donde muchos de los vecinos acuden a buscar el agua. La red tradicional de suministro de agua de la ciudad se conoce como “agua de Skundo”, y se refiere al agua corriente que no procede de pozos, aljibes ni de la moderna red de suministro. Es realmente interesante conocer su funcionamiento y si os interesa saber más, en este artículo encontraréis amplia información.

Fuente en la medina de Tetuán

Skoundo: Sistema tradicional de distribución del agua

Skoundo: Sistema tradicional de distribución del agua

Otros rincones de la medina:

Cerca de la kasbah hubo un Tribunal de Justicia y unas grandes mazmorras casi olvidadas se esconden en el subsuelo.

Tribunal de Justicia. Medina de Tetuán

En los siglos XVI y XVII en Tetuán se comerció con esclavos y en este pequeño recinto se hacían las transacciones.


Aquí se realizaba la compra-venta de esclavos

Es interesante fijarse en las puertas de las casas moriscas cuya ornamentación es característica de cada familia así como observar la diferencia de estilo de las puertas de la judería o mellah.


Detalle de puerta casa morisca. Medina Tetuán

Puerta casa judía. Mellah

Cómo encontrar la salida:

Cuando queramos salir de ese laberinto sólo hay que fijarse en el lenguaje del pavimento:

Tres líneas de baldosas en el centro de la calle significan que estamos en una calle principal que desemboca en una de las puertas de la muralla, dos líneas significan que la calle nos conducirá a una calle principal y si hay una o ninguna significa que la calle no tiene salida. Una vez encontramos alguna de las puertas de la muralla ya no hay problema, ahí sí nos sirve el mapa para volvernos a orientar.                                                                                

Tres líneas en el centro: calle principal que sale a una puerta

Tres líneas en el centro: calle principal que sale a una puerta

Dos líneas en el centro: Conduce a una calle principal


Dos líneas en el centro: Conduce a una calle principal

El conjunto amurallado tiene siete puertas que controlaban el acceso a la ciudad, se cerraban de noche y se abrían al amanecer.

Sus siete puertas:

Bab el-Okla es conocida como puerta de la reina porqué hacían guardia los soldados de Isabel II durante la ocupación de la ciudad en 1860. Junto a la puerta Bab el-Okla se encuentra el Museo Etnográfico y enfrente, ya fuera de la muralla, la Escuela de Artes y Oficios tradicionales.


Bab el-Okla o Puerta de la Reina

Escuela de Artes y Oficios Tradicionales

Bab M’Kabar o puerta del cementerio por dar paso al cementerio musulmán. A partir de 1860 se conoce también como puerta de Ceuta.
Bab Jiaf, cerrada históricamente ya que únicamente se abría para los entierros judíos.

Bab Saida o puerta de San Fernando.

Bab er-Rouah o puerta de la Luneta, en la calle del mismo nombre y que da entrada a la Mellah.


Bab er-Rouah o Puerta de la Luneta

Bab Tout conocida como puerta de Tánger porqué llevaba al camino que conducía a la ciudad de Tánger. Durante la época del Protectorado, la puerta fue destruida al derribarse parte de la muralla y se reconstruyó al norte de su emplazamiento original.

Bab Enouder o puerta de Fez.

Hace unos años se llevó a cabo un importantísimo trabajo de restauración de la medina de Tetuán sufragado por la Junta de Andalucía.

Un consejo:

Cuando oscurece en la medina y se iluminan sus calles porticadas y angostas el encanto es aún mayor, no os lo perdáis.                                                          

Vista de la medina desde la terraza del Riad Dalia

Medina de Tetuán

Medina de Tetuán. En esta calle vivió Francisco Franco

EL ENSANCHE

La Plaza Hassan II une la medina con el Ensanche, es el centro de la ciudad vieja y un punto de encuentro. En una esquina de la plaza se encuentra la entrada principal a la medina, la puerta Bab er-Rouah
En la plaza se encuentra el Palacio Real, construido en el siglo XVII pero restaurado completamente en 1948. Esta antigua residencia fue la casa del Sultán que estaba bajo el Protectorado español. No se puede visitar, ni siquiera acercarse a la puerta ya que está siempre muy vigilado.
La plaza Hassan II, es una plaza sin demasiado atractivo, poco harmoniosa, una gran explanada vallada casi en su totalidad y la parte accesible atestada por diferentes puestos de mercadillo. Las cuatro altas torres que parecen minaretes estilizados son columnas modernistas diseñadas por un alumno de Gaudí y que representan faros.


Plaza Hassan II y Palacio Real

De la Plaza Hassan II sale la calle principal del Ensanche, la Avenida Mohamed V (antes del Generalísimo) una ancha calle peatonal llena de cafeterías y bares. Encontramos la Plaza al-Jala (antes plaza de José Antonio) con un gran edificio blanco, el edificio Fénix, antiguo centro de negocios.


Edificio Fénix. Plaza al-Jala

Ensanche de Tetuán con el edificio Fénix al fondo


Continúa la Avenida Mohamed V hasta la gran Plaza Moulay el-Mehdi, con una fuente central, el edificio del Consulado español y la iglesia construida en 1926, que sigue dando servicio a la comunidad católica.


Avenida Mohamed V 

Plaza Moulay el-Mehdi

Plaza Moulay el-Mehdi. Edificio Consulado de España

Con su arquitectura colonial española, el Ensanche tiene un aire hispano-marroquí a diferencia de otras villes nouvelles que son más afrancesadas. La huella española está a cada paso, en cada rincón, en la arquitectura, en los nombres de las tiendas, de las calles, de los cines, de los hoteles, de las cafeterías. Así vemos el Cine Español y el Cine Avenida, el Hotel Bilbao, la Pensión Navarra, el Hotel Sevillana o la cafetería Ocho Ríos entre otros muchos. Incluso había el Club Atlético de Tetuán que la temporada 1951/52 jugó en la primera división española de fútbol.                                            


Plaza Hassan II. Mano de Fátima y al fondo el Cine Español

Edificio de una compañía de seguros. Ensanche de Tetuán

Después de caminar arriba y abajo por la Avenida Mohamed V, lo mejor es sentarse en la terraza de alguna cafetería y dedicarse al noble arte de observar.


Café en Avenida Mohamed V



11 comentarios:

  1. Qué maravilla de colores, de paredes encaladas bajo cielos azules. Imagino los olores y deseo volver por allí, ya que no pude verla en condiciones. Era un adolescente y apenas paramos en ella para dormir. Al leer este reportaje veo todo lo que me perdí. Recuerdo la gente, muy amable en algunos casos, aprovechados en otros. Un grupo de estudiantes como nosotros, que querían practicar su español evitó que nos timaran en el restaurante donde cenamos. Se conocían los nombres de los presentadores del Telediario de TVE1 porque lo usaban en sus clases de español. Marruecos es un país muy bonito.

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    1. Tienes razón, Marruecos es un país muy bonito. Hemos estado ya tres veces pero no conocíamos el norte del país. Hemos aprovechado para visitar Tánger, Tetuán, Rabat, Chefchaouen y Asilah. Y espero que no sea la última.

      Un saludo

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    2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  2. ¡Hola, Teresa!:

    Si me dices que acabáis de estar en el norte de Marruecos estas pasadas Navidades hemos debido estar a punto de tropezarnos. Y visitamos lo mismo que vosotros con la excepción de Rabat (que ya conocíamos) e incluyendo Larache, que visitamos desde Asilah pasando antes por los yacimientos de M`Soura y Lixus.

    También hemos coincidido en el alojamiento de Tetuán, pues pasamos un par de noches en el riad Dalia (precioso, pero difícil de localizar sin ayuda y frío por la noche).

    Aunque Tánger y Tetuán respondieron a mis expectativas tengo que decir que el momento culminante del viaje fue conocer Chefchauén/Chauén. Los colores de su medina quedarán para siempre en mi retina.

    Y Asilah es bonito, pero para conocerlo antes que Chauén (porque las comparaciones son odiosas)...

    Un abrazo,
    Ricardo Lafita.

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    1. Hola Ricardo!
      Pues me hubiera encantado haber tropezado contigo. A punto estuve también de coincidir con Lola Overseas, una gran viajera y blogera pero a pesar de que intentamos vernos, al final no pudo ser. Siempre es muy enriquecedor hablar con gente que comparte las mismas aficiones.
      Chauén también me gustó mucho, es una preciosidad, aunque había visto tantas fotos que casi me conocía los rincones de la medina sin haber estado. En cambio la medina de Tetuán me sorprendió por su autenticidad, o al menos me lo pareció.
      En cuanto a Asilah, sí pero... Se suele comparar con Essouira pero encuentro que esta última tiene más encanto. De todas formas, tienes razón, las comparaciones son odiosas porqué en realidad disfrutamos mucho con todo lo que visitamos, cada lugar con sus más y sus menos pero en Marruecos me siento muy feliz.
      El Riad Dalia me pareció encantador pero también tuvimos frío, suerte de la manta extra que teníamos dentro de un baúl. Nuestra habitación era inmensa, con el techo altísimo, cualquiera calienta aquello :)

      Un abrazo

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  3. Impresionantes lugares que me encantaría ver alguna vez. Con tus maravillosas fotos he logrado transportarme allí por unos minutos y pasearme por sus calles y he aprendido a saber "que" calles conduce "a donde", he comprado en el mercado y he olido las especias y las curtidurías. Precioso reportaje!
    Un saludo

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    1. Muchas gracias Carmen. Me alegro de que haya logrado transmitir lo que allí vivimos.
      Un abrazo

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  4. Yo estuve en el Riad Dalia, aunque los hay mejores, esta bien situado en la medina. En Tetuan a veces damos cursos de la Universidad de Cádiz porque tenemos un convenio de colaboración.
    Como siempre tus fotos ¡una maravilla! esto me recuerda que tengo que hacer un curso de fotografía, jajajaja… Besitos viajeros

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    1. Desde Cádiz lo tienes fenomenal para viajar al Norte de Marruecos, ya me gustaría a mí. Gracias por tu comentario. Por cierto, en Tánger fuimos a comer al Popeye siguiendo tu recomendación. Genial! Gracias.

      Un abrazo

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