miércoles, 14 de octubre de 2015

Friburgo y Lago Titisee. Selva Negra

Friburgo fue la primera ciudad que pisé fuera de las fronteras españolas y de aquello hace más de treinta años. Fue durante el viaje de fin de estudios a Alemania y recuerdo que cuando bajamos del autocar después de quince horas de trayecto, me pareció que estaba viviendo un sueño. Sus edificios tan bien cuidados, flores en las ventanas, calles limpias, pero lo que más me llamó la atención fueron los canales de agua fresca que recorren muchas de las calles de la ciudad. 

Ayuntamiento viejo. Friburgo






En agosto del año pasado durante nuestro viaje a Alsacia y aprovechando que nos quedaba relativamente cerca, destinamos un día a visitar Friburgo de Brisgovia (Baden-Wurtemberg) y el Lago Titisee, en pleno corazón de la Selva Negra. Me hacía mucha ilusión recordar aquel primer viaje al extranjero pero ahora no estoy segura de que fuera una buena idea. Recordaba Friburgo de otra manera, más pequeña y sus calles más estrechas, pero me pareció igual de bonita. La gran decepción me la llevé al llegar al Lago Titisee, no entendíamos por qué había caravana en la carretera, pero al llegar ya nos quedó claro, estaba completamente abarrotado, invadido por grupos, principalmente de asiáticos.


Selva Negra

Lago Titisee

Lago Titisee

De acuerdo que fue en pleno mes de agosto y seguramente en otras épocas está mucho más tranquilo, pero me dio mucha pena ver como en treinta años un lugar puede perder todo su encanto cuando se rinde al turismo de masas. La mayoría de tiendas donde vendían los relojes de cucu tan característicos de la Selva Negra, se han convertido en una especie de bazares donde predomina el made in China. Me imagino que quien lo visita por primera vez le puede encontrar algún atractivo pero cuando tenemos la referencia de una buena experiencia anterior corremos un riesgo. Un pequeño desencanto, que también los hay de vez en cuando.


Lago Titisee








Paseo por la zona medieval de Friburgo 


La mayoría de lugares de interés se concentran en el casco antiguo (Altstadt), además es muy agradable de recorrer porqué es zona mayoritariamente peatonal.



En muchas de las calles se van encontrando los canales o arroyuelos, que allí se conocen como bächle (diminutivo de bach, arroyo) que ayudan a refrescar el ambiente y que se han convertido en uno de los atractivos de esta bonita ciudad. Se construyeron principalmente para abastecer de agua la ciudad y también se utilizaron como desagüe, aunque en un reglamento del año 1544 del Consejo Municipal, se prohibió bajo multa la contaminación de estos arroyuelos que cubren un total de 15.5km aunque sólo son visibles unos 9km porqué el resto fluyen bajo la superficie.




No se sabe del cierto cuándo se construyeron pero un documento del siglo XIII ya hace referencia a ellos, por lo que los ciudadanos de Friburgo llevan conviviendo con ellos durante varias generaciones.
Si queréis volver a Friburgo sólo hay que poner un pie en uno de estos canales y la tradición dice que el regreso está asegurado.






Los núcleos más emblemáticos del centro histórico son la Plaza de la Catedral, la Plaza del Ayuntamiento y la Plaza de los Agustinos. Tampoco hay que perderse las diferentes puertas que antiguamente cerraban la ciudad.  



Plaza de la Catedral (Münsterplatz)


Plaza del mercado desde hace siglos, siempre la encontraremos muy animada. Haya o no mercado, (es diario a excepción de los domingos) en esta gran plaza empedrada destaca la Catedral que ocupa gran parte de su superficie.

Münsterplatz

La catedral se empezó a construir a principios del siglo XIII y es un ejemplo gótico excepcional, especialmente su torre cuya aguja es una auténtica filigrana en piedra y que lamentablemente la encontramos cubierta por restauración.








En el año 1120, el duque Conrado de Zähringen fundó la ciudad de Frei-burg que significa ciudad libre. Gracias a los buenos artesanos, a las cercanas minas de plata, y al comercio favorecido por su estratégica situación, la ciudad creció rápidamente y a principios del siglo XIII tenía ya unos 6000 habitantes (actualmente tiene alrededor de 200.000). El duque Zähringen promovió la construcción de un gran templo que albergaría su sepulcro. La torre de 116 metros se acabó en el año 1330 pero las obras se alargaron durante siglos posteriores y en 1513 se finalizó. Se elevó al rango de catedral en 1827.
Destacan las esculturas policromadas de su pórtico así como los vitrales, algunos de los cuales fueron obsequio de los ricos gremios medievales, artesanos y mineros, pero también la Universidad y la familia de los Habsburgo ayudaron económicamente en su construcción. Junto a la entrada sur se encuentran los más antiguos (S.XIII).







Además de la catedral, en la Münsterplatz destacan dos interesantes fuentes y varios de sus edificios. 



Casa Kaufhaus o Almacenes Históricos: Una casa que no nos pasará desapercibida. Su color granate intenso, sus esculturas en la fachada y sus dos torrecillas en los extremos nos llamarán la atención. Se trata de la casa y tienda de un antiguo comerciante (1532). Actualmente alberga un museo.


Almacenes históricos



Otros edificios interesantes son la Haus Zum Schönen Eck de 1761, actualmente el Museo de Historia de la Ciudad, y la Alte Wache (Casa del vino de Baden).




Plaza del Ayuntamiento (Rathausplatz)


Se encuentra a escasos cinco minutos caminando de la anterior. Tal como indica el nombre, aquí se encuentra el Ayuntamiento de la ciudad pero también el edificio del ayuntamiento viejo que actualmente es donde está la oficina de turismo con su fachada pintada del mismo color granate que la Kaufhaus. 

Ayuntamientos nuevo y viejo en Rathausplatz





El viejo ayuntamiento es del siglo XVI mientras que el actual es de finales del siglo XIX principios del XX, tras restaurar un antiguo edificio también renacentista que había pertenecido a la Universidad.




Ayuntamiento viejo, actual oficina de turismo

En la misma plaza encontramos la Iglesia católica de San Martín. Esta iglesia es de mitad del siglo pasado aunque tiene una larga historia. En el siglo XIII había en el mismo lugar una iglesia de los franciscanos quienes construyeron también un convento. En el siglo XIX parte de los edificios del monasterio fueron derribados para poder abrir la plaza y posteriormente, durante la II Guerra Mundial una bomba ocasionó un incendio. A partir de algunas paredes que quedaron en pie se levantó la actual iglesia de San Martín.


Iglesia de San Martín

Rathausplatz

Plaza de los Agustinos

Es una zona muy coqueta con restaurantes, cervecerías, pequeñas tiendas y bonitas casas como la llamada Haus zum Steinin Brücklin de 1460 y construida sobre el mismo canal en el que seguro que nos llamará la atención la escultura de un cocodrilo que saca la cabeza del agua.






Durante la Edad Media, en este barrio se ubicaban los gremios artesanales.
Aquí se encuentra el antiguo convento de los agustinos (hoy museo agustiniano) así como restos de la muralla que rodeaba la ciudad.



En cuanto a las puertas de la muralla, se conservan tres de ellas: Schwabentor, Martinstor y Breisacher Tor. La primera de ellas tenía una finalidad defensiva y la encontramos parcialmente cubierta por restauración.

Schwabentor

Schwabentor

La más bonita es la puerta de San Martín o Martinstor, la cual corresponde al siglo XIII, la primera época de construcción de la muralla.

Martinstor

Martinstor

10 comentarios:

  1. Una ciudad preciosa. Tuviste mejor suerte que yo con el día...aunque al menos la pudimos ver sin lluvia. Por suerte el tiempo se nos tiró encima y nos ahorramos el lago...ya veo que parecen las ramblas

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    1. No te perdiste demasiado Jordi, hay decenas de lugares más bonitos que el lago Titisee... según mi opinión, claro está.

      Un abrazo

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  2. Yo estuve en Friburgo hace 15 agnos, pero no la vimos con tanto detalle como vosotros. Cerca del lago he pasado, pero la Selva Negra es una asignatura pendiente. Tu entrada me ha animado a volver por alli y disfrutar con todos esos rincones. Por degracia, el turismo de masas esta acabando con todo, no solo porque llegue mucha gente, sino porque la mayoria no tiene educacion ni aprecia lo que ve. Solo busca un selfie que subir a Facebook.

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    1. A nosotros también nos quedaron ganas de conocer mejor la Selva Negra y perdernos por pueblecitos tranquilos que seguro también los hay.

      Un abrazo

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  3. Desde que estuve de becario postdoc en Alemania no he vuelto. Parece que va siendo hora porque estos sitios no los conozco. Bonitas fotos, como siempre.

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    1. Pues sí, ya va siendo hora Paco, jajajaja...ha llovido mucho desde entonces :-)

      Saludos

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  4. Estuve hace años y me gusto mucho la zona y esta ciudad. Preciosas las fotos.
    Me recuerdan mucho a Basilea.

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    1. De Basilea tengo un recuerdo bastante difuso, sólo me acuerdo de la catedral. Cuando estuvimos en la ciudad me encontraba fatal y no la pude disfrutar, habrá que volver.

      Un abrazo

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  5. Hola M. Terese

    Fa anys vam fer aquest recorregut. Ens va agradar molt. Un gran post com sempre.

    Una forta abraçada

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    1. Hola! Moltes gràcies. L'altre dia pensava en vosaltres, a veure si quedem un dia. He perdut els contactes però si m'escriviu al mttj@telefonica.net podem posar una data.

      Una abraçada

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