domingo, 8 de noviembre de 2015

20 cosas que aprendí en Pompeya

Una visita a Pompeya (y también de Ercolano) permite conocer muy bien cómo vivían los ciudadanos romanos de aquellas ciudades. Si bien el cine – con más o menos acierto - ha ayudado mucho a imaginarlo, podríamos decir que pasear por las ruinas de Pompeya te convierten en protagonista de una película de romanos.
En este post no trato de entrar en detalles sino explicar algunas curiosidades o aspectos que me llamaron la atención.
Para una visita detallada a Pompeya os aconsejo los blogs de Jordi del blog Mil viatges (aquí) y de Helena del blog Mi maleta y yo (aquí y aquí). También la interesante web visitar pompeya (aquí).


Pompeya tiene mucho por ver. El mapa que facilitan en la entrada es muy útil y sólo es cuestión de ir siguiendo sus calles para admirar los restos de los distintos edificios, tanto públicos como privados.
Tampoco es ningún descubrimiento comprobar lo bien que vivían los ciudadanos romanos o, por lo menos, los que tenían más posibilidades. Sabían comer bien, beber, divertirse, cuidaban el cuerpo, disponían de bonitas casas y bien decoradas.
Evidentemente en Pompeya hay muchísimo por aprender pero os cuento 20 aspectos, detalles o curiosidades, algunos de las cuales desconocía y otros que pude entender mejor. Los hay relacionados con su vida cotidiana, diversiones y culto al cuerpo, otros con profesiones y oficios y también algunos relacionados con la construcción de sus edificios.
Estuvimos 6 horas entre sus ruinas y os aseguro que todavía nos quedaron cosas por ver.







1- Las termas


Había termas públicas y privadas. Utilizar las termas públicas era muy económico y cuando más afluencia había era a primera hora de la tarde.


Termas del Foro

Termas del Foro 

Algunas termas eran gestionadas como negocios particulares como las Termas Suburbanas edificadas fuera de la muralla de Pompeya.
En el vestuario, los clientes depositaban su ropa en unas cajas de madera sobre una estantería. Pintado en la pared había no sólo el correspondiente número sino también la representación de una escena erótica. De las 16 cajas se han conservado la mitad, las escenas numeradas de la I a la VIII. La escena V parece mostrar la relación entre dos mujeres.


Termas Suburbanas y escenas numeradas

Termas Suburbanas

2- Los espectáculos

Pompeya disponía de un gran anfiteatro y de dos teatros, el grande y el pequeño.
El Anfiteatro estaba destinado como era habitual al combate de gladiadores y tenía una capacidad para 20.000 espectadores.





El Teatro grande tenía una cabida de 5.000 espectadores y en él se representaban las atellanae o farsas populares, comedias, mimos y pantomimas.



El Teatro pequeño u odeón (odeum) estaba destinado a espectáculos minoritarios, tales como recitales de poesía o espectáculos musicales.





Ambos teatros estaban  comunicados por un foyer, el llamado Cuadripórtico de los Teatros, por donde podían pasear los espectadores durante los descansos de las representaciones.






3- El culto al cuerpo: Los Gimnasios

Conocido es el culto al cuerpo que tanto complacía a los romanos. En realidad, lo heredaron de los griegos de donde proviene etimológicamente la palabra gimnasio. El vocablo gymnos significa desnudez y es que los atletas corrían desnudos para complacer a los dioses y supongo que también a los terrenales ya que era un foco de pederastia.
  
En el Gimnasio samnita o palestra se celebraban distintas competiciones entre los jóvenes de la ciudad, así como también en el Gimnasio grande construido en época del emperador Augusto. Éste dispone de una depresión en el centro que se llenaba con agua a modo de una gran piscina. El concepto de gimnasio era distinto al actual ya que no sólo era para la instrucción física sino también espiritual.

4- Los prostíbulos

Uno de los establecimientos que más llama la atención en Pompeya es el lupanar o prostíbulo. La palabra lupa, en latín significa prostituta además de loba.
En la ciudad de Pompeya existían varios prostíbulos pero parece que el que se visita era el único construido específicamente para tal actividad. Había diferentes habitaciones decoradas con escenas eróticas y también letrinas. Las camas son de piedra y sobre ellas se colocaba el colchón.
Los beneficios no eran para las mujeres sino para el propietario del lupanar. El precio de un servicio oscilaba entre 2 y 8 veces lo que costaba una copa de vino.






5- Los lavadores de lana y bataneros

Una de las actividades más prósperas era la de los lavadores de lana y bataneros, o quienes manejaban el batán, una máquina de madera que funcionaba como un molino de agua y permitía elevar y dejar caer unos grandes mazos de madera con la finalidad de golpear el paño para compactarlo y acabar de limpiarlo.
En el edificio conocido como los Batanes de Stephanus se pueden ver la serie de tinas donde se lavaban los paños con una mezcla de agua, sosa y orina (por su elevado contenido en amoniaco). Los fullones -que así se llamaban los que ejercían el oficio- golpeaban los paños con los pies y una vez ya limpios se ponían a secar.



Los lavanderos de lana tenían su protectora, la sacerdotisa Eumaquia. La sacerdotisa hizo construir un edificio –que se conoce como Edificio de Eumaquia – que se cree podría haber sido el mercado de lana. A la derecha se encuentra una especie de tinaja donde la gente orinaba subida a lo alto de una escalera. 


Detalle del Edificio de Eumaquia


Edificio de Eumaquia en la plaza del Foro

Y lo curioso del caso es que, ya que la orina se utilizaba como lejía y desengrasante recaía un impuesto sobre ella.

6- El sistema de medida

Cerca del mercado de frutas y verduras se puede ver el sistema de medida que utilizaban los romanos. Se utilizaba como patrón el sistema métrico osco sustituido posteriormente por otro sistema en época de Augusto. En la llamada mensa ponderaria se pueden ver las diferentes cavidades que correspondían a cada medida. A través de un orificio salía el producto ya medido.


Mercado de Pompeya

7- Las panaderías

Los romanos empezaron a consumir pan en el siglo II aC. En Pompeya se cree que hubo hasta treinta y cinco panaderías. En la llamada Casa del Horno  se pueden ver los molinos para moler el trigo hechos con piedra volcánica así como los restos de los hornos de leña para cocer el pan.
Algunas panaderías disponían de mostrador para la venta y otras no, por lo que se supone que vendían al por mayor o a través de los vendedores ambulantes llamados libarii.







8- El cirujano

Una de las casas más antiguas de Pompeya (siglo III a C) es la llamada Casa del Cirujano. Allí se han encontrado varios utensilios de hierro y bronce que hacen pensar que era la vivienda de un médico: sondas, bisturís, fórceps, etc.

9- Bares, restaurantes y take away

Los thermopolia eran los establecimientos donde se vendía comida y bebida caliente. En Pompeya se han contabilizado 89, lo que significa la gran aceptación que tenía este negocio. 




Sólo las casas más grandes y ricas tenían cocina, lo habitual era almorzar fuera de casa.
Las grandes tinajas o dolia empotradas en el mostrador que daba a la calle, contenían los productos.  Algunos ofrecían únicamente el servicio “para llevar” mientras que otros permitían  sentarse a comer. Uno de los más bonitos, por los frescos que lo decoran y sus dimensiones, es el Thermopolivm de Vetvtivs Placidvs.


Thermopolium de Vetutius

Thermopolium de Vetutius

10- La muralla y sus puertas

La ciudad amurallada de Pompeya tenía siete puertas y  la más imponente era la Puerta Marina, llamada así porqué saliendo por ella se llegaba al mar. Empezamos la visita entrando por esta puerta tras visitar las Termas Suburbanas. La muralla de Pompeya medía más de 3 kilómetros.


Puerta Marina

11- La Basílica

A pesar del nombre, el edificio que se conoce como Basílica no era un edificio religioso, sino que era un lugar para hacer negocios y donde se administraba justicia.



12- El Foro

Era la plaza principal de la ciudad y por ella no podían circular los carros, era una zona peatonal. A su alrededor se encontraban los edificios más importantes, tanto los religiosos y políticos como los económicos y como en todas las ciudades romanas era donde se concentraba la vida comercial.








13- Las viviendas

Las casas se fueron adaptando a las modas, tanto en su estilo de construcción como en las decoraciones pictóricas de sus paredes, en las que predominaban escenas mitológicas, los dioses venerados, pasajes de la Guerra de Troya, escenas marítimas, de caza, paisajes de lugares lejanos -especialmente de Egipto- jardines exuberantes, formas geométricas, etc.





Los romanos adoraban también a algunas divinidades egipcias, tal como se puede ver en los frescos de algunas casas particulares o en el Templo de Isis. En unas hornacinas se encontraban representaciones de Anubis y Harpókrates, divinidades egipcias relacionadas con Isis, la estatua de la cual estaba en el pórtico.
Los jardines con pórticos fueron sustituyendo a los huertos.




14- Los impluvium

La mayoría de casas tenían un impluvium, el estanque donde se recogía el agua de la lluvia. En el centro de la cubierta del atrio o vestíbulo había una abertura llamada compluvium que permitía la entrada del agua.








15- La casa del Fauno

La casa más grande de Pompeya es la que se conoce como la Casa del Fauno, con cerca de 3000 m2, dotada con un área para recibir a los invitados, letrinas y termas privadas. En el centro del impluvium había la estatua del fauno que le da el nombre y que se encuentra en el museo de Nápoles. La que vemos es una copia.



16- Cuidado con el perro

En la entrada de la llamada Casa del Poeta Trágico se encuentra un curioso mosaico de “cuidado con el perro”. No sólo se puede ver la imagen de un perro atado con una cadena sino la inscripción Cave Canem que significa exactamente eso.




17- La Villa de los Misterios

La famosa Villa de los Misterios (siglo II aC) es una de las más de cien villas que se habían edificado fuera de la muralla, en las explotaciones agrícolas principalmente o que se habían construido como segunda residencia. Además de ser una de las más grandes, es famosa por sus espléndidos frescos.  Aquí vivimos el diluvio universal y quedamos aislados durante tres cuartos de hora en el triclinio (comedor, donde comían recostados en lechos para tres, cuatro o cinco personas) por lo que tuvimos tiempo para admirar con detalle el gran fresco de sus paredes.








18- Grandes piedras en algunas calles

En el centro de algunas calles se conservan unas enormes piedras cuya principal finalidad era la de permitir cruzar de un lado a otro cuando el agua de lluvia las inundaba. Después del gran aguacero que tuvimos en Pompeya pudimos comprobar que la eficacia es total. Además, el perfil de las calles está algo abombado por el centro lo que favorece que el agua de lluvia se desplace por los lados.





Pero no sólo eran eficaces para cruzar cuando había fuertes lluvias, parece ser que su función principal era evitar que los peatones se mojaran con las aguas fecales que corrían por las calles, ya que sólo las casas próximas al foro tenían desagües y el resto tenían pozos ciegos cuyas aguas fecales iban a parar a la calle. 



Estas grandes losas controlaban también el tráfico de carros y el espacio entre piedra y piedra estaba calculado para que pudieran circular.

19- Las necrópolis

Había una necrópolis cerca de cada puerta de entrada, a excepción – parece ser- de la Puerta Marina, siempre fuera de la muralla. Se quemaba el cuerpo del difunto y las cenizas se colocaban en una urna que se enterraba o empotraba en la tumba.








20- La técnica del vaciado
En el Huerto de los Fugitivos se encontraron varios cuerpos de pompeyanos que quedaron atrapados cuando intentaban escapar de la furia del volcán. A medida que el cuerpo se descomponía bajo la costra de cenizas y lava solidificada, se iba formando una cavidad. La técnica del vaciado consiste en rellenar ese hueco con yeso líquido de tal manera que se reproduce la forma del cuerpo y la posición exacta en aquel momento.








Como llegar desde Nápoles:

Aunque también  hay autobuses, la mejor opción es el Tren circumvesuviana. Hay que bajar en la estación Pompei - Scavi Villa Misteri.

Salen con una frecuencia de 15 - 20 minutos y el trayecto desde la Piazza Garibaldi son unos 35 minutos.

Comprar el billete UNICOCAMPANIA Zona U3 (3.2€)
También se puede comprar el billete que permite hacer múltiples paradas en el día. 

Nuestra visita a Pompeya fue en Domingo de Pascua y los trenes de la línea circumvesuviana acababan a las 13 horas por lo que el regreso fue un poco más largo. Primero un tren de Trenitalia hasta la siguiente parada - Torre Annunziata - y esperar media hora para coger un autobús que en treinta minutos más nos dejó en Nápoles.

Horarios:

Del 1 de abril al 31 de octubre: 8.30 a 19.30 (última admisión a las 18). 
Del 1 de noviembre al 31 de marzo: 8.30 a 17 (última admisión a las 15.30). 

Precio: 

11€ por persona. 

Al ser primer domingo de mes la visita nos resulto gratuita.

8 comentarios:

  1. Me ha encantado rememorar la visita que hicimos hace un tiempo y al que li dedicamos también un post. La verdad es que impresiona ver lo bien que se ha conservado la ciudad (y Herculano, igual). Aquí hay que ponerle bien poco de nuestra imaginación. No se si tuviste la oportunidad de visitar el museo arqueológico de Nápoles, para completar la visita. Patidifuso me dejó. Por cierto, pese a ser día de visita gratuita, veo que pudisteis hacer la visita con bastante tranquilidad.

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    1. La verdad es que había muy poca gente, me imagino que es un día que se acostumbra a disfrutar en familia y en casa. Con tu permiso, hago referencia a tu entrada sobre Pompeya ya que me resultó de mucha utilidad.

      Un abrazo

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  2. Qué alucinante es Pompeya! Visitarla es como retroceder en la máquina del tiempo al mundo romano, aquì todo se ve bien y nada queda sujeto a la imaginación de cómo sería pues todo se conserva muy bien. Fuí hace muchísimos años y desde entonces han restaurado la Villa de los Misterios que luce mucho mejor que antes pero desgraciadamente he ido leyendo que otros sectores de la ciudad han empeorado. Tengo ganas de volver, la próxima vez incluiré Herculano. Un abrazo!!

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    1. Hola Pepa! Herculano me encantó, no te lo pierdas si vuelves por allí. Me hacía mucha ilusión visitar estos lugares y por fin ya los he tachado de la lista pero dentro de unos años pienso volver seguro.

      Un abrazo

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  3. Vaya lujo de entrada, por las indicaciones, las fotos, por todo. Tenía el viaje previsto y tuve que cancelarlo porque me estaba mudando a Suiza y el trabajo era más importante. Desde entonces lo tengo en la lista de pendientes, espero que no por mucho tiempo.

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    1. Lo primero es lo primero, además no está nada mal la idea de irse a vivir a Suiza, no?.
      Siempre habrá tiempo para ir a Pompeya. Un abrazo

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  4. Me ha encantado la entrada Teresa, en dos días estaré visitándolo... qué ganas! una preguntita, no te sacaste la tarjeta Artecard? creo que sale bastante rentable no?
    un saludito y gracias por las informaciones...

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    1. Hola Maggra, gracias por tu comentario. En general no suelo comprar estas tarjetas pero si has echado cuentas y te ahorras dinero me parece estupendo. Sólo desearte muy buen viaje.

      Un abrazo

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