martes, 27 de octubre de 2015

Dinard, Saint-Malo y Cancale, la Costa Esmeralda bretona

Aunque nuestro viaje a la Bretaña francesa tenía como objetivo principal visitar Mont Saint Michel, aprovechamos para conocer otros lugares también de gran interés. En esta entrada os cuento el recorrido que hicimos por las ciudades costeras de Saint-Malo, Dinard y Cancale.
La accidentada costa bretona sorprende con lugares cuyos nombres hablan por sí solos como l’Enfer de Plogoff (Infierno de Plogoff) o la Baie des Trépassés (Bahía de los muertos), pero también con playas de arena fina y dorada que gracias a su clima suavizado por las corrientes marinas atraen cada verano a un gran número de bañistas. Las mejores playas se encuentran en la parte de costa que va desde el Cabo Fréhel hasta Cancale, conocida como Costa Esmeralda, nombre dado por Eugène Herpin - historiador y abogado del siglo XIX, hijo de Saint-Malo - debido al color de sus aguas en algunas circunstancias, hecho que no pudimos apreciar debido a los días grises y lluviosos que tuvimos.
Lo que sí es fácil observar es el fenómeno de las mareas, las mayores de Europa,  que aquí llegan a superar los 14 metros entre bajamar y pleamar y que cubren y descubren la playa y el litoral cada seis horas.



miércoles, 14 de octubre de 2015

Friburgo y Lago Titisee. Selva Negra

Friburgo fue la primera ciudad que pisé fuera de las fronteras españolas y de aquello hace más de treinta años. Fue durante el viaje de fin de estudios a Alemania y recuerdo que cuando bajamos del autocar después de quince horas de trayecto, me pareció que estaba viviendo un sueño. Sus edificios tan bien cuidados, flores en las ventanas, calles limpias, pero lo que más me llamó la atención fueron los canales de agua fresca que recorren muchas de las calles de la ciudad. 

Ayuntamiento viejo. Friburgo