viernes, 5 de febrero de 2016

Rennes, la capital bretona

Rennes, la interesante capital bretona, es una ciudad de algo más de 200.000 habitantes. Relativamente pequeña, llena de vida, festivales y un gran número de antiguas construcciones con vistosos entramados de madera en varias calles y plazas de su centro histórico.
Caminando es la mejor manera de visitarla ya que todo queda relativamente cerca. Para organizar la visita voy a estructurar la ruta en tres zonas: Catedral, Plaza del Parlamento y Parque Thabor que se solaparán en varios puntos.
La gran mayoría de los nombres de calles y plazas están escritos en francés y en bretón.






CATEDRAL DE SAINT-PIERRE y alrededores

En las cercanías de la catedral se encuentra la parte más antigua de Rennes como son algunos restos de sus fortificaciones. También podremos visitar el mercado y algunas de las calles y plazas con las construcciones más bonitas de la ciudad.
Empezamos nuestra ruta en la Rue de la Monnaie. Junto a un pequeño jardín se encuentra la TORRE DUCHESNE, la cual se añadió a la muralla defensiva que comunica con las PUERTAS MORDELESAS, siendo ambas estructuras los principales restos de la fortificación.

La ciudad de Rennes se formó en la confluencia de los ríos Ille y Vilaine en el siglo I aC y se construyó la primera muralla en el siglo III. La ciudad fue creciendo y en el siglo XV se construyeron dos nuevas murallas ampliando la superficie protegida. De aquella época son tanto la Torre Duchesne como las Puertas Mordelesas, dos torres junto a un puente elevadizo. El nombre es debido a que era el camino que conducía a la villa de Mordelles, a unos 15km de Rennes. En ese lugar, los duques juraban defender la Bretaña y sus libertades, por lo que tiene un gran valor simbólico para los bretones. Actualmente se encuentra una parte en obras debido a los trabajos de recuperación de la antigua muralla.

Torre Duchesne

Puertas Mordelesas

Si cruzamos entre las dos torres de las Puertas Mordelesas llegamos de nuevo a la Rue de la Monnaie, frente a la CATEDRAL DE SAINT-PIERRE, de fachada neoclásica con dos torres simétricas. Su interior tiene una única nave con enormes columnas a cada lado.

Tras cruzar el puente levadizo de las Puertas Mordelesas


En el siglo VI ya había una antigua iglesia en este mismo lugar, la catedral se empezó a construir en el siglo XII en estilo gótico pero en 1490, la torre y parte de la fachada se derrumbaron, empezando unos trabajos de reconstrucción que duraron más de 160 años. En el siglo XIX tuvo que someterse a una nueva reconstrucción general y durante el período de trabajos (de 1803 a 1844) la antigua Abadía de Saint Mélaine hizo las funciones de la catedral.


Interior de la Catedral de Saint-Pierre

Muy cerca encontramos la Place des Lices donde se encuentra el mercado, un edificio modernista con columnas de hierro fundido y ladrillo, construido en el siglo XIX siguiendo el estilo de la época. De todas formas, ya desde el siglo XV se tienen referencias del mercado que se celebra cada sábado, uno de los más importantes del país. Nuestra visita a Rennes fue un 1 de mayo, festivo también en Francia, por lo que el mercado estaba cerrado. En la plaza no encontramos puestos de frutas ni verduras sino varios vendedores de ramilletes de muguet, ya que regalar un ramillete de esa flor ese día, es una tradición muy extendida en Francia desde el siglo XVI.


Torres de la Catedral de Saint Pierre y a la izquierda edificio del Mercado

Por sus grandes dimensiones, la Place des Lices es un lugar donde se celebran acontecimientos de todo tipo desde mítines políticos y manifestaciones a actuaciones musicales y otros eventos. Ya en la Edad Media se celebraban fiestas y torneos en el mismo emplazamiento.


Detalle de casa en Place des Lices

Seguimos por la Place y Rue Saint Michel, con algunos ejemplos de casas de madera pero en bastante mal estado. En esta calle, la mayoría de bajos de las casas son bares y tabernas. Por ello se conoce como la Rue de la Soif (Calle de la Sed), una denominación que se utiliza para nombrar algunas calles de diferentes ciudades francesas que se caracterizan por tener un gran número de bares.

Llegamos a la bonita Place Sainte Anne, en pleno corazón histórico de la ciudad, llena de restaurantes y terrazas y con un conjunto de casas muy interesante, cinco de las cuales están catalogadas como monumento histórico. Lástima que una parte está en obras debido a la construcción de una nueva línea de metro. Destaca la Iglesia de Saint-Aubin de principios del siglo XX, una gran obra inacabada.


Place Sainte Anne

Place Sainte Anne

La Plaza de Santa Ana, junto con las cercanas calles de St Michel y St Malo, constituye la zona de más ambiente de la ciudad y el lugar para salir de fiesta.

En la época romana, en esta plaza es donde se cruzaban el cardo maximus y la decumanus, las dos calles principales y en el punto de confluencia se levantaba un templo dedicado a Mercurio con un arco de triunfo un poco al norte.


Iglesia de Saint Aubin

Casas con entramados de matera en Place St Anne



La Rue Saint-Malo es una larga calle que nace en la Place Sainte-Anne. En su parte inicial, frente a la Iglesia de Saint-Aubin, el antiguo edificio del convento de los Jacobinos (S. XIV), futuro centro de congresos cuando finalicen las obras de remodelación.
En la calle Saint-Malo se reúne mucha gente y no sólo para ir de copas sino que es un lugar donde pasean muchas familias con niños, está llena de restaurantes, pequeñas tiendas, animación callejera, música en vivo en algunas tabernas y un buen ambiente festivo que a media tarde hacen que sea casi imposible caminar por el centro de la calle, imagino que es por ser día festivo.



De la Place Sainte Anne a la Rue St-Malo


Rue Saint-Malo


Otras calles alrededor de la Place Saint-Anne y que nos gustaron, fueron la Rue Penhoët y la Rue Pont aux Foulons. La primera lleva el nombre de un gobernador de la ciudad de Rennes y en el número 10 se encuentra la casa más pequeña de la ciudad, con una fachada que no llega a los 2 metros de ancho.

Si volvemos por la Rue de la Monnaie, antes de llegar a la Catedral debemos desviarnos a la altura de la Rue Saint Guillaume para ver la fachada de una de las casas más pintorescas de Rennes, la MAISON TI-KOZ. Construida en 1505 por orden de dos canónigos de la catedral, en realidad eran dos casas independientes, en las que vivían por separado. En 1994 sufrió un aparatoso incendio pero la madera de su fachada vuelve a lucir su color rojo y las diferentes esculturas que la decoran.


Maison Ti Koz

Detalle de la maison Ti-Koz

Muchas de las casas de Rennes que tienen los característicos entramados de madera han sufrido algún incendio a lo largo de su historia, el más grande fue el de 1720 que en una semana destruyó 945 de ellas. El entramado de madera no se usaba sólo en Rennes sino en toda la Bretaña, debido a la abundancia de bosques cercanos. Ese tipo de construcción se mantuvo hasta mediados del siglo XVII cuando se fue substituyendo la madera por la piedra.
Las construcciones más antiguas son las que corresponden a los siglos XV-XVI las cuales tienen un voladizo.
Las decoraciones con figuras humanas en el voladizo corresponden al Renacimiento, hacia los años 1550. Antes de acabar el siglo, se va eliminando el voladizo y se tiende a las fachadas planas con decoraciones vegetales y frisos esculpidos con fachadas en las que predominan los motivos geométricos, como los rombos.






Dando la vuelta por la parte trasera de la catedral, se encuentran dos de las calles que conservan los mejores ejemplos del primer período de construcción, la Rue Psallette y la Rue du Chapitre con casas espléndidas del siglo XV y una larga lista de edificios catalogados. 




En la Calle Psallette destaca el número 1, Hôtel Le Gonidec (1609) conocida como la “casa de la esquina”. La escuela de canto de los niños del coro de la catedral (en las casas de los números 8 y 10) es lo que se conoce como “psalette”, que dio origen al nombre de la calle.







En la Calle du Chapitre residía la comunidad de canónigos de la catedral o “capítulo” y marca el límite entre la villa medieval y la parte de la ciudad reconstruida tras el incendio de 1720. Se conservan varias casas con entramados de madera, algunos ejemplos del siglo XV (nº 3) y otras del siglo XVII (nº 5) por lo que se puede ver su evolución. Se pueden ver también magníficos edificios construidos ya en piedra, como el Hôtel de Brie y el Hôtel de Brossac, propiedad del Estado desde 1982.






La Rue Saint-Yves es paralela a la anterior y lleva el nombre del antiguo hospital que había en este lugar, cuya capilla gótica, la CHAPELLE SAINT-YVES (S.XV) todavía se conserva y es la sede de la Oficina de Turismo de la ciudad. Su restauración finalizó en 1998 y la piedra de su fachada, aunque erosionada por el tiempo, luce limpia y preciosa.


Chapelle de Saint-Yves

Chapelle de Saint-Yves


PARLAMENTO DE BRETAÑA y alrededores

Tras el incendio de 1710, se llevó a cabo una gran renovación urbana en la que se utilizó principalmente la piedra como material de construcción. El arquitecto del rey, Jacques Gabriel relevó en 1724 al ingeniero Isaac Robelin quien había iniciado la remodelación de la ciudad. Las actuales plazas del Parlamento y del Ayuntamiento se deben al proyecto de Jacques Gabriel.

Empezamos por la Rue d’Antrain, una de las calles comerciales por excelencia, el camino que antiguamente conducía a la ciudad de Antrain. 

Aunque veremos algunas casas con entramados de madera, aquí nos fijamos enel edificio que se encuentra en el número 9, el antiguo MAGASIN VALTON en estilo modernista. En la parte superior de la fachada está representado Mercurio con su casco alado, dios del comercio, con un pergamino en el que se lee el nombre del propietario, Valton. Son célebres sus mosaicos interiores de finales del siglo XIX realizados por Isidore Odorico.


Magasin Valton


Si seguimos caminando, encontraremos una vieja sala de cine de 1949, LE CLUB, que volvió a abrir sus puertas en 1983 con proyecciones de cine de autor y con el nombre de ARVOR.



Seguimos hasta la Place Saint Jean Eudes y retrocedemos por la Rue de Robien -con algunas casas interesantes de fachada de ladrillo- hasta la Place Hoche. Se trata de una gran plaza cuadrada diseñada a finales del S.XIX por el entonces arquitecto municipal Martenot. Hay algunos edificios remarcables, como el que se encuentra en la esquina de la plaza con la Rue Saint-Melaine en estilo Art Nouveau. El antiguo edificio del Gran Seminario – también de finales del siglo XIX- es actualmente la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Rennes. Por cierto, el nombre de la plaza se puso en honor a Louis Lazare Hoche, un General de la Revolución.




Place Hoche

Seguimos por la Rue Hoche que conduce hasta la inmensa PLACE DU PARLEMENT cuya fachada Norte está ocupada por el Palacio del Parlamento. En el siglo XVIII, cuando se diseñó la plaza tras el gran incendio que asoló la ciudad, tenía en el centro una estatua ecuestre del rey Luís XIV que fue fundida durante la Revolución.


Detalle Palacio del Parlamento de Bretaña

El PALACIO DEL PARLAMENTO DE BRETAÑA es uno de los edificios más importantes de la ciudad por todo lo que representa. Tiene un diseño que recuerda los grandes palacios parisinos del siglo XVII, de hecho, su arquitecto Salomon de Brosse, también diseñó el palacio de Luxemburgo de París. Durante la Revolución Francesa perdió su papel político y mantuvo su función como Tribunal de Justicia.
En 1994 un incendio lo dañó gravemente y abrió en 1999 como tribunal de apelación. Se puede visitar previa inscripción en la Oficina de Turismo.

Parlamento de Bretaña

Parlamento de Bretaña

A pocos pasos encontraremos la plaza del Ayuntamiento, Place de la Mairie. Es otra gran plaza monumental, con edificios tan importantes como el propio ayuntamiento (HÔTEL DE VILLE) de estilo barroco y la ÓPERA


Place de la Mairie



Ayuntamiento y torre del reloj



El arquitecto Jacques Gabriel diseñó el nuevo ayuntamiento como “un edificio civil para ser inmortal”. Se puede visitar durante el verano apuntándose en la Oficina de Turismo. Una monumental TORRE DEL RELOJ, separa el Hôtel de Ville -al sur- de su edificio gemelo, el Tribunal de Primera Instancia – al norte. La hornacina vacía en la base de la torre del reloj, contenía en sus orígenes una imagen de Luís XV que también desapareció durante la Revolución. En esta plaza se instaló la guillotina en 1793.


Reflejo en el cristal de la Ópera

El edificio de la ÓPERA se inauguró el 29 de febrero de 1836. Es una original estructura circular que se encuentra frente al ayuntamiento. La parte superior la decoran diferentes estatuas mitológicas, el dios Apolo y las Musas. Es una de las óperas más pequeñas de Francia, proporcionada al tamaño de la ciudad.



Edificio de la Ópera


Detalle de la parte superior de la Torre del Reloj

La Rue d'Orleans nos conduce a la Place de la République que se construyó al canalizarse el río Vilaine en esa zona, entre 1885 y 1929. El gran edificio que la preside es el PALACIO DE COMERCIO, sede de la Bolsa de Comercio y de Correos (La Poste). 


Palacio de Comercio

Regresamos a la plaza del Ayuntamiento caminando ahora por la calle paralela a la anterior -Rue de l'Horloge- hasta la encantadora y coqueta PLACE DU CHAMP-JACQUET donde veremos un interesante conjunto de casas de entramados de madera que ocupan la parte Norte de este pequeño espacio triangular. Corresponden a construcciones del último período, todas ellas del siglo XVII. Aquí se hacía el mercado de legumbres que permaneció hasta el siglo XIX. Está animada con varias terrazas.


Place du Champ-Jacquet

Place du Champ-Jacquet

Acabamos la ruta en la bonita Place Rallier du Baty anexa a la Place Saint Michel, donde encontraremos también algunos restaurantes. En el centro, una original fuente llamada CHRYSALIDE, obra en bronce de Sylvain Dubuisson (1994) en la que hay que entretenerse un poco para entenderla ya que lo más bonito no se ve a simple vista. Más casas con entramados de madera y un fragmento de la antigua muralla completan esta placita.


Place Rallier du Baty

Fragmento de muralla en la Place Rallier du Baty


PARQUE THABOR y alrededores


En nuestra tercera y última ruta llegaremos a la Place Saint-Melaine donde se encuentra la IGLESIA de NÔTRE-DAME de SAINT-MELAINE, una antigua abadía benedictina de la que quedan el palacio abacial, la iglesia del convento y el claustro. Junto a la iglesia hay un acceso al parque Thabor.


Iglesia Sainte Melaine

El gran huerto que pertenecía a la abadía se reconvirtió en el PARQUE THABOR durante el siglo XIX. Es un parque con infinidad de árboles exóticos, una pajarera, quiosco, invernaderos. Rennes es ciudad de parques, otros son el Parque Oberthür, el parque des Tanneurs, el de Beauregard, de Maurepas, de Gayeulles o el de Bréquigny, pero el Parque Thabor es el más espléndido.


Parque Thabor

El jardín de estilo francés fue diseñado en 1865 por el paisajista Denis Bühler y llevado a cabo por el arquitecto municipal Jean-Baptiste Martenot. Destacan como elementos decorativos la fuente y el quiosco de música, así como los diseños florales de los parterres. 



Jardín francés, Parque Thabor

Quiosco, Parque Thabor

Parterres en jardín francés, Parque Thabor

Tiene una rosaleda y un jardín botánico, con un gran número de especies que llevan el nombre de diferentes artistas como Julio Iglesias, Frank Sinatra, Barbara Streisand o Fréderic Chopin. Las plantas están ordenadas en círculos concéntricos y la colección incluye 129 especies de árboles, 373 de arbustos y varios tipos de plantas.

Jardín botánico, Parque Thabor



Pajarera, Parque Thabor


El parque llama la atención por sus arboledas, dispuestas con gran gusto paisajístico aprovechando las pendientes del terreno, especialmente en la zona llamada de las Catherinettes, nombre que hace mención al hospicio que ocupaba este lugar. En el parque hay muchas especies arbóreas, principalmente coníferas (araucarias, cedros, cipreses, secuoyas, tejos, pinos, ginkgos) y fagáceas (robles, encinas, alcornoques). 


Parque Thabor

Parque Thabor

Parque Thabor

Parque Thabor

Las cuatro gotas de lluvia que cayeron nos regalaron imágenes tan bonitas como éstas.








Salimos del Parque y tomamos la Rue Paris y Rue Martenot hasta encontrar un edificio que nos llamó la atención, con una gran cara del dios Neptuno en su fachada y otros símbolos marinos. Se trata de la PISCINA MUNICIPAL, una construcción modernista de 1925 con bellos mosaicos de Odorico (el mismo que decoró el Magasin Valton). 


Piscina Municipal

Piscina Municipal

A pocos metros, se alza el imponente PALACIO DE SAINT GEORGES. En el siglo XI se construyó una abadía benedictina fuera de la muralla pero con la ampliación del siglo XV quedó dentro del recinto medieval protegido. En el siglo XVII, con Madeleine de la Fayette como abadesa, se edificó el palacio. Unas grandes letras en la fachada recuerdan su nombre y en la parte superior el escudo de armas de la abadía. Actualmente pertenece al municipio y entre otras dependencias, está el cuerpo de bomberos. El cuidado jardín le da una gran amplitud. 


Palacio de Saint Georges

Palacio y jardines de Saint Georges

Escudo de armas de la abadia, Palacio de Saint Georges

Seguimos por la muy interesante Rue Saint Georges y llegamos de nuevo a la Plaza del Parlamento.


En la Rue Saint Georges

En la Rue Saint Georges

En la Rue Saint Georges


12 comentarios:

  1. Cada día soy más fanática de Francia... No hay lugar del país que no cuente con bonitas poblaciones. Rennes me pilla ahora mismo algo lejos pero seguro que algún día hago una escapada por la zona (que le tengo ganas desde hace tiempo).
    Veo que el jardín botánico y parque Thabor hizo las delicias de una apasionada de las flores como tú, jejejeej.
    Un saludo :)

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    1. En muchas ocasiones he comentado que Francia es uno de mis destinos favoritos, desde sus ciudades a los pequeños pueblos, tan bien cuidados. Hace muchos años que se dieron cuenta que había que proteger todo tipo de patrimonio y la verdad es que da gusto viajar al país vecino.
      En cuanto al Parque Thabor, ni te cuento lo que llegué a disfrutar.

      Un abrazo

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  2. Estuvimos esta semana santa pasada y nos gustó bastante, lástima que no nos dió tiempoa a ver el parque Thabor, queda pendiente.
    Un saludo

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    1. Hola Carmen,

      Si alguna vez vuelves a Rennes y te gustan los jardines, no te lo pierdas, seguro que te gusta.

      Un abrazo

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  3. Quería haberla visitado. Por tu entrada ya se ve que merece mucho la pena, pero por desgracia, no tuvimos tiempo, así que habrá que volver por allí en algún momento. Francia está llena de lugares bellos; es un país que admiro, por la forma en la que dan valor a su patrimonio.

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    1. Totalmente de acuerdo. Le comentaba a Helena un poco más arriba que si los franceses algo saben hacer bien, es valorar y estar orgullosos de su patrimonio.

      Un abrazo

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  4. Hola,
    m'encantaria visitar la Bretanya, el bressol dels simpàtics Asterix i Obelix, i una de les meves assignatures pendents de França. Com sempre, les fotos de 1a. No t'has plantejat mai dedicar-te professionalment a la fotografia? ;) Salutacions

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    1. Hola Dani. Gràcies pel teu comentari :-) M'agrada molt fer fotos però d'aquí a dedicar-m'hi professionalment n'hi ha un bon tros. Amb poder tenir un bon record del viatge ja em dono per satisfeta. I ... per cert, no sé si el parc de l'Astèrix queda a prop de Rennes. M'agradaria anar-hi algun cop.

      Una abraçada

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  5. Preciosa y muy fotogénica ciudad. La verdad es que desconozco el norte de Francia y espero poder solventarlo algún día. Estas ciudades con entramados de madera en los hogares son un encanto y este parque, una delicia!

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    1. Pues sí Jordi. Tenemos Francia al alcance de cualquier escapadita corta pero el norte ya requiere coger un vuelo o dedicarle más días. A nosotros nos quedaron ganas de más y espero volver para seguir conociendo la Bretaña y también Normandía.

      Un abrazo

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  6. Hola família

    No hem estat a Rennes, però després del teu reportatge no hem faria res d'anar a visitar. Aquests carres de pedra, amb aquestes cases d'entramats de fusta en les seves façanes són una preciositat. El palau i la catedral molt interessant i donar una volta per aquest parc envoltada de tantes flors devia ser una meravella.

    Una forta abraçada

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    1. Animeu-vos, us agradarà!!! Això sí, no us oblideu el paraigües.

      Una abraçada

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