viernes, 8 de abril de 2016

Parque Nacional Volcán Masaya y Pueblos Blancos

Nicaragua cuenta con 40 volcanes a lo largo de la Costa del Pacífico, de los cuales 19 de ellos están activos. Si hace unas semanas os contaba nuestra excursión al Volcán Mombacho (aquí), hoy os explicaré la que hicimos al Volcán Masaya y a los llamados Pueblos Blancos, ambos lugares fácilmente accesibles desde la bellísima Granada.
Cráter Santiago. PN Volcán Masaya

PARQUE NACIONAL VOLCÁN MASAYA

Fue el primer Parque Nacional del país, declarado como tal en 1979 bajo mandato del dictador Somoza. Su área abarca 54km2 y 20 kilómetros de caminos para recorrer los cinco cráteres de los dos volcanes y sus alrededores.
El Parque Nacional comprende el Volcán Masaya con sus cráteres San Fernando y San Juan y el Volcán Nindirí con sus cráteres Santiago, San Pedro y Nindirí. El único activo es el cráter Santiago formado en 1853.



El Volcán Masaya se conoce también como Popogatepe que en la lengua indígena chorotega significa “montaña que arde”.


BRUJAS, DEMONIOS Y TESOROS

Los indígenas de la zona asociaban la actividad volcánica a la furia de una bruja o hechicera que habitaba en sus entrañas y para calmarla la colmaban de ofrendas, sacrificando a jóvenes y niños.
Cuando llegaron los colonizadores españoles y basándose en la descripción del inferno según los textos del Apocalipsis, creyeron que se trataba realmente de la Boca del Infierno. El fraile Francisco Bobadilla quiso comprobarlo por sí mismo y se arriesgó a bajar con una cruz de madera como única protección, encontrándose con una enorme fosa encendida, convencido de hallarse en los mismísimos dominios de Satanás. 



Para exorcizar al demonio se colocó una gran cruz sobre la colina cerca del cráter, es la Cruz de Bobadilla, en honor al misionero, pero la que podemos ver no es la original de 1528, aunque se encuentra en el mismo punto que aquella.
Otros españoles menos religiosos y más avariciosos creyeron que escondía grandes tesoros y algunos de ellos se empeñaron en encontrar el Oro del Volcán, aunque todos fracasaron.

DATOS PRÁCTICOS

CÓMO LLEGAR EN TRANSPORTE PÚBLICO
Es una excursión que suele hacerse desde Managua (30 minutos), desde Granada (40 minutos) o desde Masaya (10 minutos).
Hay una elevada frecuencia de autobuses desde cualquiera de estas ciudades.
Nosotros fuimos desde Granada:
Hay que tomar un autobús con destino a Managua. La parada de los autobuses que van en esa dirección se encuentra en la Calle Vega, muy cerca de la Catedral y del Parque Colón.
Bajaremos en la misma entrada del Parque Nacional que se encuentra a pie de carretera, anunciado por un cartel bien visible. 
Precio autobús: 25 Córdobas.
HORARIOS: De 9am a 5pm cada día.
PRECIO:
Adultos extranjeros: 100 Córdobas
Adultos nacionales: 30 Córdobas


Cráter Santiago. PN Volcán Masaya

Posibilidad de realizar un tour nocturno si hay un mínimo de 6 personas. Hay que reservar con un día de antelación como mínimo. Precio: 10$USA que incluye casco, máscara y linterna.
Todas las agencias turísticas organizan esta excursión y en este caso, el precio incluye el transporte desde la ciudad de salida. 
Si se decide utilizar el servicio de un guía dentro del Parque Nacional, hay diferentes opciones y según la ruta escogida, cuestan entre 10 y 12 córdobas por persona.
ACTUALIDAD !!! 

A diferencia del Mombacho que hace años dejó de rugir, el Volcán Masaya es uno de los más activos del país. De hecho, el Parque Nacional Volcán Masaya se encuentra actualmente cerrado debido a la intensa actividad iniciada a finales de enero pasado. Si se compara con la última erupción que duró varios años, cabe la posibilidad de que se mantenga cerrado por un tiempo. Las toneladas de dióxido de azufre que expulsa el volcán hace que sea imposible acercarse al cráter.

Foto actual del cráter Santiago (Organización Nicaragüense Ambiental)

NUESTRA VISITA DEL PARQUE NACIONAL

Llegamos un poco antes de las 9 y al cabo de unos minutos ya abrieron la taquilla. Con la entrada nos dieron una hoja informativa con las instrucciones de comportamiento dentro del Parque Nacional y nos avisaron de que debido a su elevada actividad podría entrar en erupción en cualquier momento. Poco podíamos imaginar que pocas semanas después tuvieran incluso que cerrar el Parque.


Caminamos 1 kilómetro hasta el Centro de Visitantes, donde se expone una valiosa información sobre el Parque Nacional, sus volcanes, así como sobre la fauna y flora del lugar. 


Centro de Visitantes




El paisaje nada tiene que ver con el del Volcán Mombacho, aquí predominan las rocas volcánicas y los campos de lava petrificada que cubren gran parte de la superficie. En cuanto a la fauna, hay coyotes, iguanas, mapaches, monos o los murciélagos en la Cueva de Tzinaconostoc, pero es prácticamente imposible verlos en las zonas más frecuentadas por los turistas.
Desde el Centro de Visitantes hasta el cráter hay 5 kilómetros de carretera bien pavimentada. Se puede llegar caminando, pero con el sol que caía, la mejor idea era utilizar el servicio de los taxis que, suben y bajan a unas determinadas horas. 
Si se viaja en coche particular, no hay problema en llegar hasta el aparcamiento.
Teóricamente, a las 10am subía un taxi pero no vimos a nadie por allí. Pedimos información a los chicos del Centro de Visitantes y no supieron decirnos nada al respecto, aunque nos animaron a ir andando porque, según ellos, a “esta hora de la mañana hace mucho fresco”. Qué remedio!. 



Empezamos a caminar bajo un sol abrasador pero cuando llevábamos unos 10 minutos, paró un autocar y nos invitó a subir. Se trataba de un grupo de Chinandega (ciudad cerca de León) que pertenecen a una parroquia y trabajan con jóvenes que viven en situación de riesgo con los cuales llevan a cabo varias actividades, entre ellas algunas salidas como la que ese día habían organizado. Habíamos intercambiado cuatro palabras en la taquilla y luego al vernos caminando, tuvieron ese detalle de invitarnos. Esa fue una de las muchas experiencias gratificantes que vivimos en Nicaragua, su gente nos dio varias lecciones de amabilidad y hospitalidad.


Caminando por el PN. Carretera que conduce al cráter

El aparcamiento está en la llamada Plaza Oviedo junto al mirador principal del Cráter SantiagoSe trata de un impresionante agujero que penetra hacia las entrañas de la Tierra y que emana continuamente gases con un fuerte olor a azufre. 


Cráter Santiago. PN Volcán Masaya

Cráter Santiago. PN Volcán Masaya

En la parte más elevada se encuentra el Mirador de Bobadilla donde se levanta la cruz, pero está cerrado el acceso debido a unas obras de acondicionamiento.
A la derecha se ve la gran superficie del cráter Nandirí y el cráter San Pedro.


Mirador de Bobadilla y cruz del mismo nombre

Desde la Plaza Oviedo se puede acceder al resto de miradores: Mirador de los Vientos desde donde se ven los tres cráteres del Volcán Nindirí. 




Desde ese punto, sigue un empinado sendero de lava petrificada hasta los miradores más elevados, el de San Fernando y el de San Juan, ambos, cráteres extintos y cubiertos de espesa vegetación.
Si uno quiere evitar caminar la cuesta, se puede ir a caballo.




Las vistas sobre el cráter San Fernando son impresionantes. Su última erupción fue en 1772 y 75 años más tarde estaba ya invadido por la vegetación. 


Cráter del volcán San Fernando

Cráter del volcán San Juan 

Si seguimos caminando por el sendero junto al cráter, nos encontraremos con una espectacular panorámica sobre Masaya y su Laguna y al fondo, el Volcán Mombacho con su silueta inconfundible.




Laguna Masaya desde el mirador San Juan


Laguna Masaya desde el mirador San Juan y volcán Mombacho al fondo

Hay diferentes senderos que se deben recorrer con guía, como el Sendero de los Coyotes, El Comalito o el de Las Cuevas, pero nuestra idea era visitar ese mismo día, Masaya y los Pueblos Blancos, por lo que descartamos la opción.
Regresamos con nuestros amigos de Chinandega que nos invitaron a seguir con ellos hasta Masaya, su siguiente destino y también el nuestro.

MERCADOS DE MASAYA

Masaya no es una ciudad especialmente interesante, pero tiene dos mercados donde se vende toda la artesanía del país, las típicas hamacas, cerámica, cestería…





El mercado viejo está enfocado al turismo y pasamos de largo. Nos dirigimos al mercado municipal donde venden la misma artesanía y a precios más bajos. El mercado es enorme y pasamos un buen rato dando una vuelta por sus diferentes puestos y metiéndonos de lleno en el ajetreo característico de estos lugares. En el mercado municipal, la parte de artesanía ocupa sólo una pequeña zona, puesto que, como en cualquier mercado, predominan los productos frescos que abastecen a la población local. 





Si os gusta llevaros un recuerdo de los viajes, Masaya es el lugar ideal para las compras en Nicaragua.

PUEBLOS BLANCOS:
 CATARINA Y SAN JUAN DE ORIENTE

Los llamados "pueblos blancos" son siete pequeños pueblos, entre ellos, Catarina y San Juan de Oriente. Este sobrenombre de "pueblos blancos" podría llevar a pensar que sus casas están pintadas de blanco pero, o que hay algún otro motivo que lo explique, pero no es así. Es un nombre utilizado por el mundo turístico que no tiene demasiado sentido. Investigando un poco sobre el origen, he encontrado que fue una italiana, Ingrid de Dubon, que quedó enamorada de San Juan de Oriente, de su gente y de su arte en la elaboración de la cerámica. Fue ella quien tuvo la idea de pintar las casas de color blanco para dar un aire diferente al pueblo, para que pudiera atraer a más visitantes. Apenas se pintaron diez casas, puesto que el proyecto quedó paralizado por la guerra nicaragüense contra la dictadura de Somoza. Y eso fue todo. Un nombre sin sentido con el que se conoce dentro del mundo turístico a los siete pueblos.

Laguna del Apoyo desde el mirador de Catarina

Seguimos con nuestra ruta...
Después de comer en Masaya, fuimos a buscar el autobús y nos dirigimos a Catarina.
Catarina es un agradable pueblo, especialmente conocido por su fabuloso mirador sobre la Laguna del Apoyo
El autobús para en la carretera y para llegar al mirador hay que tomar la calle principal, larga, recta y con una ligera pendiente, no hay pérdida.
Hay una infinidad de motos taxi, pero merece la pena caminar y vivir el ambiente del pueblo, donde toda la actividad se concentra en esta calle, en el parque donde se encuentra la pequeña iglesia colonial y, especialmente, en los alrededores del mirador.


Calle principal de Catarina


Propaganda electoral, Catarina

La calle principal está llena de comercios y la música suena a todo trapo. Hay muchas tiendas donde venden plantas y flores, no es de extrañar teniendo en cuenta que Catarina tiene muchos viveros que suministran plantas a todo el país. Desde la plaza de la iglesia hasta el mirador, las tiendas pasan a ser todas de artesanía y recuerdos, enfocadas al turismo.


Souvenir algo escatológico. Catarina

Las vistas desde el mirador son espectaculares y se puede ver la gran Laguna del Apoyo y, a lo lejos, Granada, el Lago Cocibolca y el Volcán Mombacho. La Laguna es de origen volcánico, formada al llenarse de agua el cráter de un volcán extinto.


Laguna del Apoyo, Catarina

Mirador y Volcán Mombacho. Catarina



Volvimos a coincidir con los chicos de Chinandega y todos nos saludaban como si fuéramos amigos de toda la vida, qué majos!.
En el pueblo se estaban celebrando las fiestas patronales en honor a Santa Catalina de Alejandría y no podía faltar el festival hípico, con exhibición de los mejores caballos que se paseaban luciendo su elegancia por los lugares más concurridos.


Exhibición de caballos en las fiestas patronales. Catarina

Exhibición de caballos en las fiestas patronales. Catarina

Nos dirigimos a San Juan de Oriente, también conocido como San Juan de los platos porqué es allí donde se fabrican las piezas de cerámica que se venden por todo el país.
Sabía que Catarina y San Juan estaban cerca uno de otro, pero no me imaginaba que tanto. Fue curioso porqué paramos una moto taxi y el señor nos miró con cara de asombro y nos dijo que estábamos a 200 metros. De todas formas, dimos un poco de negocio al hombre y fue un subir y bajar por 10 córdobas.


Cerámica en San Juan de Oriente

Cerámica en San Juan de Oriente

Encontramos un San Juan desierto, parecía que todos los vecinos habían ido a disfrutar las fiestas de Catarina. La calle principal está llena de pequeños talleres de cerámica, mejor dicho, cada casa es un taller, donde se trabaja como en tiempos ancestrales. 


Un taller en cada casa. San Juan de Oriente

En estas gradas de San Juan, se explica de forma gráfica la elaboración de cerámica

Hay piezas realmente interesantes, imitando los diseños precolombinos, pero también muchas piezas de diseños más actuales, con mucho colorido. Algunas bien bonitas y otras...no tanto. Aunque si las fabrican es porqué alguien las compra, entre gustos no hay nada escrito. 


Cerámica en San Juan de Oriente

Cerámica en San Juan de Oriente

Tras visitar San Juan, fuimos de nuevo hasta la carretera para esperar el autobús que nos llevaría de regreso a Granada tras pasar un día fenomenal en tierras nicaragüenses, un país que ya me había conquistado desde el primer momento.

6 comentarios:

  1. Me ha encantado la entrada y poder rememorar nuestra visita. La verdad es que la humaredea del Masaya es realmente espectacular. Ahora que ha erupcionado debe ser ya de muerte, como pudo atestiguar Francisco Bobadilla...
    Los pueblos blancos tienen también su encanto. Nos trajimos un jarro de San Juan que sigue decorando una repisa.

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    1. Me alegro de que te haya traído buenos recuerdos. Es una pena que actualmente el PN esté cerrado pero, lógicamente la seguridad es lo primero. Durante estos últimos meses parece que muchos volcanes de la zona se han despertado. No teníamos claro si podríamos ir a León Viejo, porqué el Volcán Momotombo que estaba dormido desde 1905, justo aquellos días entró en erupción. Casualidades de la vida.

      Un abrazo

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  2. Espectaculares paisajes y poblaciones. Me han encantado los contrastes entre la oscuridad de la lava y las casas y objetos tan coloridos.
    Una maravilla, Teresa. Besos.

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    1. El paisaje de lava me recordó en cierto punto a Lanzarote, una isla que me enamoró. Y del colorido, qué te voy a decir, a mí me encanta!.

      Un abrazo

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  3. Una descripción muy amena y completa, como siempre, que me ayudará cuando vaya a Nicaragua, país que por "tu culpa" he tenido que añadir a mi lista.

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    1. Me encanta ser culpable por este motivo!!!

      Un abrazo

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