viernes, 6 de mayo de 2016

Las Cinque Terre

Habréis visto cientos de fotos -prácticamente todas iguales- de las Cinque Terre, habréis leído decenas de reportajes en blogs y revistas de viajes, por lo que, posiblemente nada nuevo os podré aportar, pero es que resulta difícil no compartir ese pedacito de costa italiana del Mar de Liguria.
Desde el año 1997, Portovenere, Cinque Terre y las Islas (Palmaria, Tino y Tinetto) forman parte del Patrimonio Mundial de la Unesco. Un total de 4,689 hectáreas de costa en el Mar de Liguria (provincia de La Spezia) de una gran belleza paisajística.


Vernazza

El mismo año, la UNESCO declaró también Patrimonio Mundial la Costa Amalfitana (ver aquí) y por unas razones muy similares. Es cierto que las Cinque Terre (igual que las ciudades de la Costa de Amalfi) llaman la atención por sus casas de vivos colores que cuelgan en los acantilados produciendo un efecto espectacular, pero no debemos olvidar que es el resultado de un gran esfuerzo de sus habitantes que, a lo largo de los siglos, han sabido adaptarse a la naturaleza y superar las dificultades en un terreno muy accidentado y agreste.


Puesta de sol desde Vernazza

Así se justifica su inscripción en la lista del Patrimonio “como un sitio cultural de valor excepcional, que representa la interacción armónica entre las personas y la naturaleza para producir un paisaje de excepcional calidad escénica que ilustra un modo de vida tradicional que ha existido durante miles de años y sigue desempeñando un papel socioeconómico importante en la vida de la comunidad”.


Corniglia desde el mar

Riomaggiore

Visitamos las Cinque Terre el pasado mes de marzo, aprovechando los días festivos de Semana Santa y nos decidimos por recorrer los cinco pueblos y dejar para una futura ocasión Portovenere y las Islas, ya que queríamos aprovechar el viaje para ir a Lucca.


Descansando en Manarola

Como siempre suelo hacer, llevaba el viaje más o menos preparado, aunque también como casi siempre, fuimos cambiando los planes sobre la marcha. Había leído varias opiniones de cómo organizar una visita a los pueblos de las Cinque Terre, dejando para el final el más bonito y así avanzar de menos a más. El tema es que no todo el mundo coincide en cuál de los cinco es el más bonito. Para algunos Riomaggiore, para otros Vernazza o Manarola… Sinceramente, soy incapaz de ponerles un número del uno al cinco para calificarlos porqué todos me parecieron excepcionales y únicos. Todos tan parecidos pero cada uno con personalidad propia y algún detalle que los hace distintos.
Por orden y desde la Spezia se encuentran Riomaggiore, Manarola, Corniglia, Vernazza y Monterosso.


Riomaggiore

Dedicamos día y medio a visitarlos, suficiente, pero según mi opinión algo justo si se quiere recorrer algún tramo de la Vía Azzurra.
Los pueblos son muy pequeños y la distancia de uno a otro es muy corta, con una elevada frecuencia de trenes que permite que no haya demasiados tiempos muertos.  
Nos alojamos en La Spezia donde habíamos llegado desde Pisa en tren tras 45 minutos de trayecto.


Riomaggiore

La primera sensación al pisar la estación de tren de La Spezia fue de que media Italia se había puesto de acuerdo para pasar el sábado en las Cinque Terre. A pesar de haber madrugado, nos encontramos largas colas para comprar los billetes, que, además de venderlos en las taquillas y en las máquinas, también se pueden comprar en el quiosco. Se puede adquirir la Cinque Terre Card Treno Multiservizi, que permite usar el tren todo el día de forma ilimitada y recorrer los senderos del Parque Nacional, además de alguna otra ventaja. Leer toda la información aquí
Estas tarjetas, sólo las venden en la oficina de información de las Cinque Terre, en la misma estación (y en el resto de estaciones), pero la cola era aún más larga.  
Al final, el problema no fue tanto como imaginábamos, ya que la compañía de ferrocarriles Trenitalia se había preparado para la gran afluencia de turistas que se esperaban aquellos días, y reforzaron de forma importante el servicio de trenes. Ver horarios de los trenes locales aquí.


Primera parada: RIOMAGGIORE


Riomaggiore desde el mar

Riomaggiore

Es el primer pueblo que encontramos viajando de sur a norte, desde la Spezia a Riomaggiore el tren tardó menos de 10 minutos. De la estación hasta el centro del pueblo hay que atravesar el túnel que perfora la montaña, decorado con bonitos mosaicos que representan la esencia de las Cinque Terre, el sol y el mar.


Mosaicos en el túnel de Riomaggiore

Tiene unos 1700 habitantes y para muchos es el más bonito de los cinco. La calle principal tiene una pronunciada cuesta y está repleta de pequeños comercios donde se venden los típicos recuerdos además de los productos de la región como vino, limoncello o pasta.


Riomaggiore

Riomaggiore

En la parte alta se encuentra la iglesia de San Juan Bautista (1340) y desde el mirador se obtienen unas excelentes vistas del conjunto de Riomaggiore. De camino hacia allí encontramos algunos pequeños oratorios y diminutos huertos que la gente mayor cultiva ajena a la muchedumbre. A pocos pasos de la iglesia, se encuentra el castillo, una fortificación del siglo XIII junto a un excelente mirador de cara al mar.


Iglesia de San Juan Bautista y vista del pueblo. Riomaggiore

Mirador del castillo. Riomaggiore

Caminamos un pedacito de la Via dell’Amore pero no se puede avanzar demasiado porque está cerrada desde hace algunos años debido a unos desprendimientos. La Via dell’ Amore forma parte de la Via Azzurra y une Riomaggiore con Manarola por la costa. Es un tramo corto y fácil y tiene la fama de ser el más bonito.


Via dell'Amore. Riomaggiore

Via dell'Amore. Riomaggiore

Nos dirigimos hacia el pequeño puerto serpenteando por unas estrechas escaleras. En el puerto, unas cuantas barcas, pocas, porque no caben más y desde ese punto otra bonita imagen del conjunto del pueblo.


Puerto de Riomaggiore

Riomaggiore

Hacía un día espléndido, por lo que decidimos aprovechar y coger un barco para ver las Cinque Terre desde el mar. Ver horarios y precios aquí. El pequeño embarcadero parece que esté encajado con calzador entre las rocas.
Compramos el billete del trayecto completo, desde Riomaggiore hasta Monterosso, pasando por todos ellos. Salimos en el barco de las 12:35 y tardamos casi una hora en llegar al último puerto. Teóricamente ese trayecto es de 45 minutos, pero en cada puerto subía y bajaba mucha gente por lo que se retrasó un poco. 
No hace falta decir que las imágenes desde el mar merecen mucho la pena.


Saliendo de Riomaggiore

Llegando a Monterosso

Segunda parada: MONTEROSSO AL MARE



Monterosso al Mare

Monterosso tiene unos 1500 habitantes repartidos en dos núcleos bien diferenciados. Como llegamos por mar, ya entramos directamente al casco antiguo, donde se puede ver la bonita iglesia gótica dedicada también a San Juan Bautista (1244-1307) con una vistosa fachada decorada en mármol blanco y verde. Otros monumentos de interés son la abadía de los capuchinos e iglesia de San Francisco (s. XVII) y algunos oratorios.


Iglesia de San Juan Bautista. Monterosso

Detalle de ventanas en Monterosso

El panorama callejero lo completan los muchos restaurantes y pequeñas tiendas, una imagen que se repite en cada una de las Cinque Terre. De todas formas, creo que los comercios que mejor negocio hacen son las heladerías, nadie se resiste a probar un delicioso gelatto.


Monterosso 

Monterosso

En octubre de 2011 las fuertes lluvias provocaron graves inundaciones de las que todavía se están recuperando. En la iglesia y en algunas tiendas se pueden ver distintas fotos en las que nos podremos hacer una idea de la magnitud de aquel desastre.


Iglesia de San Juan después de las inundaciones

Tras visitar la parte antigua, seguimos las indicaciones hacia la estación del tren, caminando por el túnel que desemboca en la playa de Fegina, la más grande y bonita de las Cinque Terre. Continuando hacia la izquierda, encontraremos los restos del castillo.


Castillo. Monterosso

Playa de Fegina. Monterosso

El paseo de la playa es muy agradable, con más comercios y restaurantes, así como pintores y músicos callejeros que animan el ambiente.

Tercera parada: MANAROLA


Vista de Manarola desde Corniglia

La idea era acabar el día en Vernazza, por lo que en Monterosso cogimos el tren parando primero en Manarola. La estación con el núcleo urbano también se comunican a través de un túnel, en este caso decorado con interesantes fotografías, algunas de las cuales muestran el ingenio de sus habitantes para recolectar la uva. Los vinos de Cinque Terre tienen buena fama y en Manarola se produce un vino dulce llamado sciacchetrà, ideal para postre.


Recolección de la uva en las Cinque Terre

Primero nos dirigimos a la Marina, donde están amarradas cuatro barcas, y desde aquí se toma el sendero desde donde se obtienen las mejores vistas del conjunto y de sus casas colgadas.


Manarola

Manarola

Tras disfrutar del momento, ya nos fuimos hasta el núcleo del pueblo y seguimos la empinada calle principal hasta la plaza donde se está la iglesia de San Lorenzo (1338), con su campanile separado y que probablemente en sus inicios tenía una función defensiva. Completa la plaza un pequeño oratorio. 


Manarola

Campanile de la iglesia de San Lorenzo. Manarola

Bonita fachada en Manarola

Seguimos dando unas cuantas vueltas por el pueblo y regresamos de nuevo a la estación para coger el tren con destino a Vernazza, trayecto de escasos diez minutos.

Cuarta parada: VERNAZZA


Vista de Vernazza

La iglesia parroquial se encuentra junto al puerto y está dedicada a Santa Margarita de Antioquia. La leyenda dice que en ese mismo lugar se encontró una caja de madera con los huesos de un dedo de la santa. Además de su original campanario octogonal, su particularidad es la entrada, ya que se accede por detrás del altar.


Torre octogonal de la iglesia de Santa Margarita. Vernazza

Interior de la iglesia de Santa Margarita. Vernazza

Tras visitar la iglesia nos dirigimos hacia el sendero que va de Vernazza a Manarola. La taquilla ya estaba cerrada, pero pudimos pasar sin problema para ver la bonita imagen del puerto y la iglesia desde ese punto.
Los campos de los alrededores están plantados de viñas y olivos, típicos cultivos mediterráneos tan bien adaptados al paisaje.
Otra buena panorámica se obtiene desde el castillo, especialmente las vistas de cara al mar. El castillo (1.5€) junto con la fortaleza y el Belforte, se utilizaron para proteger al pueblo de los continuos ataques. Desde la parte más elevada contemplamos una magnífica puesta de sol, motivo por el cual habíamos dejado la visita de Vernazza para última hora.


Castillo de Vernazza desde el mar

Puesta de sol desde el Castillo. Vernazza

Parece que la mayoría de la gente se queda en la plaza junto al puerto y en la calle principal donde se concentran prácticamente todas las tiendas y restaurantes.


Piazza Guglielmo Marconi. Vernazza 

Puerto de Vernazza 

Si nos metemos por las callejuelas más apartadas, el ambiente es mucho más relajado, veremos algunas calles con arcos, subiremos y bajaremos escaleras, nos sorprenderá la ropa tendida en las ventanas y especialmente las fachadas de colores, donde predominan los tonos granates y amarillos, como en el resto de las Cinque Terre.


Bonito rincón de Vernazza

Después de cenar y probar un par de vinos (también el dulce sciachetrà), regresamos en tren a la Spezia.


Vernazza


Quinta parada: CORNIGLIA


Vista de Corniglia

A las 8:30 ya estábamos en la estación de La Spezia y, a diferencia del día anterior, nos encontrábamos prácticamente solos. Hay que tener en cuenta que se había hecho el cambio horario aquella noche, por lo que representaban las 7:30. Además, el domingo de Pascua es un día que se acostumbra a disfrutar en familia y quizás la gente se queda más en casa. Mientras esperábamos el tren estuvimos charlando bastante rato con la chica de información y nos comentó que de todas formas se esperaba mucha afluencia de turismo.


Incipiente primavera en un rincón de Corniglia

Habíamos dejado Corniglia para el segundo día, con la idea de caminar el sendero que une el pueblo con Vernazza (4km que se hacen en 1h30 aproximadamente) pero por diferentes motivos cambiamos los planes. Siendo sincera, nos levantamos perezosos para caminar, ese fue el principal motivo, pero en vistas del gentío que había por todas partes el día anterior, no nos apetecía andar en procesión y decidimos que era mejor destinar unas horas para conocer un poco La Spezia.



Corniglia



A las 9 ya estábamos en Corniglia y fue genial visitar el pueblo con las calles vacías. De todas formas, me dio la sensación, no sé si equivocada, de que es el más tranquilo de los cinco, también el más pequeño y el único que no tiene acceso directo al mar, por lo que desde la estación de tren hasta el pueblo hay que subir la lardarina, una escalera con 33 rampas y 377 peldaños.


Scalinata lardarina. Corniglia

Se va subiendo a través de pequeños huertos con viñedos, limoneros y alguna higuera que crece como puede. Desde luego, tiene mérito trabajar estas viñas y a pesar del precio al que se vende el vino, no sé si les salen las cuentas. La subida no se hace nada pesada ya que vamos parando para contemplar las vistas sobre la costa, en la que se distingue Manarola a corta distancia.
Buscamos el inicio del sendero que conduce a Vernazza y que teníamos previsto recorrer antes del cambio de planes pero nos conformamos con disfrutar de la bonita vista general del colorido pueblo.


Indicando el camino. Corniglia


Inicio del camino de Corniglia a Vernazza

Corniglia

Volvimos al centro, y las campanas de la iglesia de San Pedro empezaron a repicar anunciando la Pascua. El jovencísimo párroco lo estaba dejando todo a punto para la celebración de la misa más importante para los cristianos.
El lugar más animado es la plaza Largo Taragio, donde se encuentra el oratorio de los Disciplinados de Santa Catalina (S. XVIII). Las terrazas de las cafeterías se preparan para servir los desayunos y parece que el pueblo empieza a despertar. Las tiendas van abriendo y como en los otros pueblos se vende vino, limones y sus productos derivados, o el pan de foccacia, característico de Liguria.


Largo Taragio y oratorio. Corniglia

Calles estrechas con los típicos arcos entre pared y pared, flores en las fachadas de las casas, muchas de las cuales ofrecen habitaciones y prensas de vino decorando algún rincón.
Llegamos al Belvedere, un mirador espectacular sobre la costa. 


Costa de Liguria desde el mirador. Corniglia

Después de disfrutar de todos los rincones de Corniglia, bajamos hasta la estación mientras nos íbamos preguntando cuál de los cinco pueblos nos había gustado más. Entonces fuimos incapaces de decidirnos por uno y ahora escribiendo este resumen todavía no sabría decirlo. Quizás la perspectiva del tiempo me ayude a hacer una valoración más objetiva.


Algunas recomendaciones

1. Si viajáis de Pisa a La Spezia en el tren expreso, sale muy a cuenta reservar con antelación por internet. Página de Trenitalia aquí. De esta forma, el precio del billete cuesta 15€ ida y vuelta, mientras que si se compra en taquilla cuesta 14.5€ un solo trayecto. Además, hay que pensar que según las fechas estos trenes van muy llenos y si esperamos a última hora quizás no encontraremos asiento.


Paseo de La Spezia

2. Es aconsejable viajar a las Cinque Terre fuera de temporada alta, principalmente en época de máxima afluencia de cruceros. Aparte de disfrutar con más tranquilidad de ese lugar excepcional, evitaremos quedarnos fuera si se superan el número de visitantes previstos, dando por hecho que se aplicarán las medidas restrictivas anunciadas.

3. Es muy difícil aparcar por lo que, lo mejor es olvidarse del coche y utilizar el servicio del tren que ofrece buen servicio y los desplazamientos son muy rápidos entre los cinco pueblos.



Estación de tren de Monterosso

4. Hacer números para decidir si sale a cuenta comprar la Cinque Terre Card Treno Multiservizi. No siempre sale más barato, depende de los planes de cada uno y de cómo se organiza. De la manera que lo hicimos nosotros, nos salió mejor comprar los billetes de tren individuales, teniendo en cuenta que utilizamos también el barco.

5. Complementar la visita con un trayecto en barco para ver las diferentes imágenes de postal desde el mar. Información sobre precios y horarios, aquí.

6. Si el día acompaña, ver la puesta de sol desde el Castillo de Vernazza es una buena idea.

7. Probar los vinos de la región sin olvidar el espeso y dulce Sciacchetrà acompañado de algún dulce.

6. Si se va con la idea de hacer senderismo, comprobar primero los tramos de la Vía Azzurra que se encuentran cerrados en cada momento. Consultar aquí.

7. En cuanto a playas, sin dudarlo la Playa de Fegina en Monterosso al Mare es la mejor, por no decir la única.


Playa de Fegina. Monterroso


8. Aunque los pueblos son muy pequeños y en un día bien aprovechado se pueden visitar los cinco, agradeceréis un poco más de tiempo, mínimo día y medio. 


LA SPEZIA  

Vistas las Cinque Terre aprovechamos para pasear un poco por La Spezia. 
Es una ciudad de unos 95.000 habitantes y como capital de provincia dispone de todos los servicios.
El Corso Cavour es una larga y elegante avenida que desemboca en el puerto. En esta zona se encuentra el Arsenal Militar con el Museo Naval, la Capitanía de Marina y otros edificios de este estilo.
El puerto de La Spezia es uno de los Puertos Navales más importantes de Italia y una escala de varios cruceros que navegan por el Mediterráneo. De aquí salen también los batello que se dirigen a las Cinque Terre y a Portovenere.
Como puerto comercial presenta también una gran actividad. 
Es agradable pasear junto a las barcas o cruzar el moderno Puente de Thaon di Revel inaugurado en julio de 2016 que une el Paseo Morin con el Porto Mirabello.


Puente en el puerto de La Spezia

Puente de Thaon di Revel

El Golfo de La Spezia se conoce como el Golfo de los poetas ya que allí vivieron y se inspiraron importantes poetas ingleses, entre ellos George Byron.

Si damos un paseo por el centro histórico veremos la iglesia de Santa Maria Assunta, el Teatro Civico o el Castillo de San Jorge que alberga un museo arqueológico con restos que van desde la Prehistoria hasta la Edad Media.


La Spezia

Piazza San Agostino. La Spezia

Inevitablemente, todos los cruceros que hacen escala en La Spezia ofrecen la excursión de unas horas a las Cinque Terre, por lo que durante la temporada alta de cruceros están desbordadas. Parece ser que las autoridades de la región son conscientes de que no hay que matar a la gallina de los huevos de oro y se debe proteger el territorio ante tal invasión, por lo que han decidido poner un control sobre el número de visitantes. El pasado mes de febrero, los periódicos lo anunciaron en varios titulares:

Freno al turismo de masas: Italia limita los visitantes a Cinque Terre
Troppi turisti alle Cinque Terre, "Numero chiuso su treni e sentieri"
Cinque terre al collasso, petizione per contingentare turista
Cinque Terre: accessi limitati dall’estate 2016


Puerto de La Spezia

Según dicen estas noticias, a partir de éste verano sólo podrán acceder los turistas que previamente hayan comprado un pase a través de una aplicación que mostrará también qué pueblos están más congestionados. Las carreteras dispondrán de unos instrumentos que permitirán contar el número de personas que han entrado en cada pueblo y se cerrará el acceso cuando se haya cubierto el cupo. Según palabras del presidente del Parque de Cinque Terre, Vittorio Alessandro, es una cuestión de supervivencia.

¿Qué os parece la iniciativa? ¿Os parece bien que limiten la entrada de visitantes? 

20 comentarios:

  1. Que preciosidad! Es un lugar al que le tengo muchas ganas. Ya veo que vale la pena no ratear en transporte y hacer también la ruta desde el mar. Las vistas son excepcionales. El tren de la Spezia se puede comprar por adelantado pero, ¿el día soleado también? Feliz fin de semana! Hoy nos vamos a la Fira del Modernisme de Tarrasa...ya te contaré!

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    1. Y tanto si vale la pena ver las Cinque Terre desde el mar!. Respecto al espléndido día soleado, sólo me llegó el presupuesto para sobornar a los de arriba para el primer día y el segundo estuvo nublado. Pero bueno, igual de bonito, el mar azul se convirtió en plata pura.
      Ya nos contarás qué tal la Fira del Modernisme de Terrassa. Vi algunas fotos de años anteriores y me encantaron. Pasadlo muy bien.

      Un abrazo

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  2. Antes no conocia la ecistencia de Cinque Terre, pero de un tiempo a esta parte no hago mas que ver publicaciones y anuncion de esta zona. Creo que son señales para visitar muy pronto. Gracias por toda la información útil, y por mostrarnos estas imagenes tan bonitas y hacer que querramos hacer la maleta ahora mismo.

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    1. Tienes razón, parece que últimamente es un destino que todo el mundo quiere conocer. Creo que desde que La Spezia es una parada importante de cruceros ha habido un boom turístico en la zona. Gracias por tu comentario. Un abrazo

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  3. Hola, veig que també vàreu tornar ben enamorats de Cinque Terre. A nosaltres ens va faltar visitar Corniglia. Bé, així tenim l'excusa per a tornar-hi i poder fer la Via de l'Amore quan l'hagin reobert. Una abraçada

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    1. I tant si ens va agradar!!! Qualsevol excusa és bona per repetir. A nosaltres ens va quedar pendent fer alguna caminada i visitar Portovenere i les Illes.
      Gràcies pels teus consells, el teu blog em va ser molt útil.

      Una abraçada

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  4. Uns poblets preciosos. Faran molt bé de controlar les visites dels turistes per no perdre aquest encant tan característic. Gràcies pels teus consells, ens aniran molt bé per si algun dia fem aquest fantàstic recorregut.

    Una forta abraçada

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    1. Us agradaria molt aquest viatget, els pobles són molt bonics i Itàlia sempre és un plaer.
      Gràcies a tu pel comentari.

      Una abraçada

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  5. Es difícil elegir, porque cada lugar tiene su propio encanto, algo que lo hace único. Por eso he renunciado a las listas, a las clasificaciones, y simplemente disfruto de cada lugar que visito. Está incluido en mi lista de destinos, pero aún tengo que buscarle fecha. Tus recomendaciones me vendrán muy bien.

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    1. A mí también me cuesta mucho cuando se trata de clasificar y más si hablamos de lugares o destinos. Considero que hay muchos factores que pueden influir en que un lugar te guste más o menos, ya sea el tiempo, el estado de ánimo, si se ha dormido mejor o peor, la hora del día, el cansancio acumulado y un largo etc... que se me hace muy difícil. Igual que tú, intento saborear cada lugar al máximo.

      Un abrazo

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  6. Perdona, que me olvidaba de responder a tu pregunta: si bien estoy en contra de las excesivas reglamentaciones, sí que pienso que a veces hay que limitar la afluencia de turistas.

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    1. Todos tenemos derecho a disfrutar de los lugares hermosos y más si son Patrimonio de la Humanidad, pero quizás con más razón hay que protegerlos para evitar un desastre. Yo también estoy de acuerdo en que se regule de alguna forma.
      Gracias por tu comentario!

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  7. Este mes de julio viajaremos a Cinque Terre y tu post no nos ha podido venir mejor! Gracias por compartirlo con tanto detalle. Esperamos tener noticias más certeras sobre las famosas restricciones y no tener problemas a la hora de acceder.

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    1. Muchas gracias a ti por el comentario. Espero que os guste tanto como a nosotros.

      Un abrazo

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  8. No conec aquesta zona d'Itàlia, nomes vam arribar fins a Positano, Amalfi i Capri. Les fotografies i les teves explicacions m'han fet pessigolles i ja ho tinc com un viatge que farem en el futur. Gràcies, Teresa. Un petó.

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    1. Tot i que tenen tant de color com els de la Costa d'Amalfi, les Cinque Terre són poblets molt més humils, sense tanta Història ni passat gloriós però amb molt d'encant. Segur que t'encanten, estan plens de detalls que segur sabràs apreciar.

      Molts petons

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  9. Me encantan las fotos, felicitaciones por el blog. Cinque Terre es un gran destino, quiero visitarlo pronto y estoy segura de que no sere decepcionada.

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    1. Muchas gracias por tu comentario! Espero que pronto puedas viajar a las Cinque Terre y que te guste tanto como a nosotros.

      Un abrazo

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  10. Acabo de descubrir tu blog y me encanta!!! Qué envidia!!! Viajar es mi pasión, tiene un efecto terapéutico para mi... Cómo haces para viajar tanto?? Dime tu secreto!! En serio, felicidades por el blog. Lo consultaré sin duda para próximos viajes!

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    1. Hola Lilu! Muchas gracias por tu comentario, me alegro de que lo que escribo te pueda resultar útil. Y el secreto para haber viajado tanto .... la verdad es que no hay secreto, llevo más de 30 años viajando por lo que se van acumulando experiencias con los años.

      Un abrazo

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