jueves, 8 de septiembre de 2016

Un paseo por la ciudad serbia de Novi Sad

Novi Sad es la capital de la provincia autónoma serbia de Voivodina y la segunda ciudad del país en número de habitantes, detrás de su capital Belgrado (aquí). Nuestra visita coincidió con la celebración del Tamburica Fest, un festival que nos permitió conocer algunas de sus tradiciones y folclore, además de poder vivir el gran ambiente festivo de la ciudad. El Tamburica Fest se trata de un festival internacional que se inició en 2008 en Novi Sad para promocionar la música tradicional tamburitza. La tamburica es un instrumento muy popular en Serbia, especialmente en la provincia de Voivodina, pero también en otros países de Europa del Este y Europa Central, como Croacia, Bosnia y Herzegovina, Eslovenia o Hungría.
De todas formas, el festival más reconocido a nivel internacional es el EXIT, que ha visto crecer el número de visitantes edición tras edición gracias a una cartelera de estrellas de la música de primer orden.





Situada a orillas del Danubio, Novi Sad - que significa “Nuevo Jardín” -  no es sólo un motor cultural importante para el país, sino también económico, tanto a nivel industrial como agrícola.
Paseando por sus calles, podremos apreciar la gran influencia del Imperio austro húngaro en su arquitectura, al que perteneció hasta finales de la Primera Guerra Mundial. Y no sólo los edificios reflejan esta herencia, también su gastronomía y muchos aspectos de su cultura. Se ha considerado la frontera con oriente, donde acababa el Imperio austro húngaro y comenzaba el Imperio otomano.






La visita de la ciudad tiene dos partes bien diferenciadas, separadas por el río Danubio: la Fortaleza de Petrovaradin y Stari Grad o ciudad antigua.


PETROVARADIN

Es el monumento más emblemático de Novi Sad. Fue construida entre 1247 y 1252, aunque se reconstruyó en el siglo XVII (entre 1692 y 1780) como una fortaleza defensiva fronteriza del imperio austrohúngaro, época en que se conocía con el nombre de " La Gibraltar del Danubio". Fue la mayor fortificación de Europa en el siglo XVII y al mismo tiempo la más importante fortaleza del Imperio Austrohúngaro en los Balcanes. Con una extensión de 122 hectáreas, cinco puertas de acceso y unos muros de 40 metros de altura, debe su diseño al prestigioso ingeniero militar Vauban (otra fortaleza de Vauban, aquí). La fortaleza tiene 16 kilómetros subterráneos de galerías en cuatro niveles, parte de las cuales se pueden visitar en un tour.
En su cárcel han cumplido condena personajes destacados, entre ellos el mariscal Tito.



Dentro del recinto se encuentra el Museo Municipal de Novi Sad, la Academia de Arte, un Observatorio, el Archivo Municipal y algunos talleres y galerías de arte. El símbolo de la fortaleza es la torre del reloj situada en un punto de observación estratégico. Su curiosidad es que las manecillas tienen el tamaño invertido, es decir, la aguja grande muestra las horas y la pequeña los minutos con la finalidad de que los barqueros pudieran ver la hora desde lejos.





Desde ese punto hay unas inmejorables vistas sobre el Danubio, Stari Grad y sobre los tejados de las casas del antiguo barrio de Petrovaradin.
En su recinto se celebra cada mes de julio desde 2001, Exit, que como he comentado, es uno de los mayores festivales de música del sudeste de Europa. Durante nuestra visita estaban con los preparativos.






STARI GRAD

Podría decirse que Novi Sad fue un amor a primera vista, seguramente gracias al gran ambiente festivo que hizo que nos lleváramos una muy buena impresión. 
Nuestro paseo por el centro es aproximadamente éste: 



Empezamos nuestro recorrido por la Plaza de la República o Trog Republike y seguimos por la ulica Zmaj Jovine, una calle peatonal y la más animada de Novi Sad. 




Al comienzo de la calle se encuentra el Palacio del Obispo de Bača Eparchy de la iglesia ortodoxa serbia, construido en 1901 según diseño de Vladimir Nlkolić en un estilo serbio-bizantino. Detrás del palacio sobresale la torre de la Catedral ortodoxa de San Jorge.





Pasear por la calle Zmaj Jovine (nombre de un médico y poeta serbio) es de lo mejor que se puede hacer en Novi Sad. Las terracitas de los bares están a tocar unas de otras y en muchas de ellas hay música en vivo, ideal para sentarse un buen rato a descansar y a observar.
La calle desemboca en la monumental Trog Slobode o Plaza de la Libertad. Es la gran plaza de Novi Sad, centro de la vida pública y donde se llevan a cabo la mayoría de actos culturales y políticos.



Destacan dos edificios, uno de ellos es la Catedral Católica del Nombre de María, cuya elevada torre me recordó la de la catedral de Viena o la Iglesia de Matías de Budapest. El otro imponente edificio, es la sede del Ayuntamiento. La catedral se construyó entre 1893 y 1895 en un estilo neogótico sobre una antigua iglesia de 1742.






El edificio del Ayuntamiento es de estilo neo renacentista y se construyó en 1894 siguiendo el modelo del ayuntamiento de Graz, en Austria. Unos años moviditos en cuanto a obras!! 



Otros edificios a destacar en la misma plaza son el Banco de Voivodina y el Hotel Voivodina, el más antiguo de la ciudad, construido en 1854 y que goza de una inmejorable situación.    



Con motivo del Tamburica Fest, encontramos la plaza llena de puestos de artesanía y productos gastronómicos. Pudimos ver varias representaciones folclóricas y actuaciones musicales.







Detrás del Ayuntamiento se encuentra la Pozorišni Trg, otra gran plaza con el moderno edificio del Teatro y una pequeña iglesia ortodoxa, con su interior ennegrecido por la infinidad de velas que se encienden continuamente.
Seguimos caminando por Kralja Aleksandra, una calle comercial también muy animada.






Volvimos a recorrer la calle Zmaj Jovine en sentido opuesto y cuando llegamos al palacio del obispo, giramos a la derecha por la calle del Danubio o Dunavska ulica, otra joya, con edificios preciosos y alguna tienda antigua con mucho encanto. Unos estrechos pasajes comunican unas calles con otras y en medio de ese laberinto se puede descubrir algún rinconcito interesante.





La calle conduce al Parque Dunavski, muy agradable para pasar un rato. Tras una deliciosa cena, hicimos de nuevo el recorrido por el centro para ver los edificios iluminados y seguir disfrutando del Tamburica Fest.







Una ciudad sin grandes monumentos ni nada que la haga especialmente única, pero que en su conjunto nos hizo pasar un estupendo día.

Cerca de Novi Sad, recomiendo visitar la ciudad de Sremski Karlovci y el Parque Nacional de Fruska Gora, con alguno de sus monasterios. Podéis leer nuestra excursión a la zona aquí

12 comentarios:

  1. Definitivamente, esta parte de Europa que tanto desconozco va ganando enteros en mi lista de destinos. Fue una suerte que os pillara la fiesta, y ese cielo en la hora azul es precioso. Imagino el buen ambiente por las calles y se despierta mi "vicio" viajero.

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    1. Me alegro despertarte ese instinto viajero!

      Un abrazo

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  2. Que buenos recuerdos me trae esta ciudad con este conjunto de edificaciones de estilo tan centroeuropeo producto, como dices, de la influencia austrohúngara. Además, veo que de noche se iluminan algunos edificios lo cual le da un plus. Lo que ya no entendí es que la aguja de la catedral te recordase a la Catedral de Budapest; supongo que te refieres a la Iglesia de Matías. Un fuerte a abrazo!

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    1. Por supuesto me refería a la Iglesia de Matías, en qué estaría yo pensando? Gracias Jordi. Edito y corrijo.

      Un abrazo!

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  3. Hola Teresa.
    Tot l'estiu hem estat desconnectats del bloc i ara em trobo amb una colla de reportatges per llegir. Tots pinten de ser molt interessants amb fotos impressionants. A poc a poc els anirem llegint.
    Una forta abraçada

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    1. Hola! Espero que l'estiu us hagi provat. A veure si tornem tots a la rutina que ja toca.
      Molts records i una abraçada molt forta.

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  4. Hermosos estos lugares. Sin duda alguna este lugar esta en mi lista de lugares que quiero conocer. Es tan hermoso viajar. Saludos

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    1. Gracias por tu comentario, seguro que cuando visites Novi Sad te gustará.

      saludos

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  5. el lugar se ve muy hermoso, un destino de viaje mas para visitar

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    1. Me alegra de que mi aportación te haya animado a visitar la ciudad en un futuro.

      Saludos

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  6. La conocí en un viaje A Belgrado y la verdad es que me sorprendió mucho. Tengo pendiente escribir sobre este destino pero la verdad es que Serbia es un gran desconocido.

    Saludos
    Jesús,
    Vero4travel

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    1. Muy de acuerdo contigo. Serbia, como gran país que es, tiene muchísimo que ofrecer. Yo conozco una pequeña parte y también quedé sorprendida. Con ganas de más.

      Un abrazo

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